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¿Y así cómo? Con tanto evasor…

Posted in Como decíamos ayer..., Gobierno, Opinión on mayo 13, 2015 by Renán Alcides Orellana

Ninguna sorpresa para la población salvadoreña, las recientes informaciones oficiales, sobre gran cantidad de personas, naturales y jurídicas, que por años han venido -vienen- evadiendo impuestos, en perjuicio directo de la población. Sorpresa fue sí, que el Gobierno, por primera vez, lo revelara tan ampliamente; y más aún, que algunos de los mal llamados grandes medios lo publicaran, aunque a lo mejor contra su voluntad.

Con fecha 6 de mayo/2015, el Ministerio de Hacienda “en uso de las facultades que le otorgan los artículos 277 y 277-A del Código Tributario”, hizo pública “la información de los deudores del Estado al 14 de abril de 2015”, un documento que, como dato relevante, revela el nombre de 12,519 deudores del fisco, entre personas naturales y jurídicas, generando una Deuda Tributaria por un monto de $210,554,397.07…y otras importantes informaciones, sobre la innoble práctica de evasión de impuestos contra el Estado. Es claro que no todos son morosos totales: hay adeudos, resoluciones, sentencias y fallos…

Independientemente de si el informe, los nombres, las cifras y la cantidad de deudores (personas naturales y jurídicas), sean correctos -que de seguro lo son- punto de honor de este columnista es señalar el perjuicio, inhumano y antipatriótico, de los evasores, porque la falta de esos ingresos repercute, de manera directa, en la población, Y por eso duele, y mucho, la impotencia del pueblo en lo jurídico-social, al no poder exigir que algo, o alguien, promueva acciones reales que hagan efectivo el justo pago de sus impuestos, a quienes les corresponde hacerlo.

Pero, no. Por el contrario, la inmediata y airada reacción de los sectores poderosos -poderosos únicamente en lo económico, porque el poder es del pueblo- no se hizo esperar. Se acusó al Ministerio de Hacienda de incapaz como recaudador y, lo más grave, también se le acusó de difamación en perjuicio de los empresarios. Pero también, como aceptando los señalamientos, tanto la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) como la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) y la Cámara de Comercio, de inmediato ofrecieron a sus agremiados la contratación de abogados, para su defensa. El Titular de Hacienda, Carlos Cáceres, rechazó las declaraciones de los sectores empresariales, negó que existiera una amenaza y menos ánimo de perjudicarles y que denunciar a los evasores es “un recurso para evitar la evasión fiscal…” y una acción legítima que, por ley, debe hacerse cada año.

La evasión fiscal es una práctica antigua de esos sectores, una vieja historia que se ha venido construyendo y que, como secreto a voces, quizás sólo los propios evasores no se den cuenta de que el pueblo sabe de ellos, aún cundo -producto del sistema- nadie hasta hoy se haya animado a evidenciarlos. Mientras siga campante la evasión/elusión en el país, las carencias y estados de pobreza no disminuirán, como lo desea la población honrada. Ese dinero “auto embolsado” de manera inhumana, contribuye a que falten medicinas en los hospitales; evita el mejoramiento integral del sistema escolar; debilita o niega recursos para impulsar las políticas de seguridad y apoyar a sus ejecutores; afecta los sistemas de pensiones y de transporte; e impide impulsar el sistema de carreteras y caminos vecinales, entre otros…

La población honrada desearía a que, al más corto plazo, estas carencias y urgencias fueran solventadas…pero, la población misma se responde: ¿Y así cómo? Con tanto evasor…! (RAO).

Nuevos magistrados, concejales, “asesores”…

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Gobierno, Partidos Políticos on abril 7, 2015 by Renán Alcides Orellana

Pasadas las elecciones del 1º. de marzo y la Semana Santa que culminó ayer, a partir del 1º. de mayo una difícil e incierta etapa espera al país si, en gran medida, no mejoran los niveles de inseguridad social y jurídica que, hoy por hoy, abaten a la población honrada y laboriosa de El Salvador.

En el campo social, la ciudadanía espera que bajen los niveles de violencia, especialmente la cifra diaria de muertos a nivel nacional, con el consiguiente pesar de los tantos familiares dolientes y sus respectivas comunidades. En el campo jurídico, la situación es igual o peor, puesto que en los juicios por esta causa, está en juego no solo la justicia a favor de las víctimas sino también la estabilidad jurídica nacional y la buena o mala imagen del país, a nivel internacional.

Las cifras lamentables de fallecidos durante la Semana Santa, como estadística repetitiva cada año, volvieron a enlutar los hogares salvadoreños: ahogados, accidentes de tránsito, masacres familiares, homicidios simples… y, desde luego, la gran cantidad de otras muertes violentas durante ese período, sumándose a la cifras de asesinados en meses anteriores. Se precisa continuar con un efectivo accionar de las respectivas autoridades, tanto del nivel normativo como del operativo, para cumplirle a la población el compromiso de combatir la impunidad.

Esta es la principal responsabilidad que llevan sobre sus hombros, como compromiso de campaña electoral, los funcionarios edilicios y especialmente los diputados, recién elegidos para iniciar labores en mayo próximo. La triste experiencia sobre la capacidad y honestidad de los nuevos funcionarios, con apreciables por mínimas excepciones, ha sido -es- lamentable. De ahí la incertidumbre y poca fe del electorado, ante la toma de posesión de la nueva legislatura y los 262 concejos municipales, el 1º. de mayo, que exige real transparencia y más interés por la comunidad, antes que el interés personal, de grupos o de partidos políticos.

El pueblo esperaría transparencia y honestidad, por ejemplo:

1). En futuros nombramientos, designar el hombre para el puesto (capacidad/honestidad) y NO el puesto para el hombre (simplemente por parentesco, compadrazgo o compromiso político);

2). En la próxima elección de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Consejo de la Judicatura (CNJ) y otros…aplicar lo descrito en el numeral anterior, aparte de exigir la independencia total partidaria, que evite sometimientos a líneas políticas antipopulares;

3). En la elección de la nueva junta directiva de la Asamblea Legislativa, si bien hay negociaciones partidarias para consenso, será preciso que, independientemente del partido que haya logrado mayoría de votos, el parlamento esté presidido por un presidente y directivos, de quienes el pueblo conozca su verdadera vocación de servicio al país, y nunca más basados en su autoproclamación como “interesado en servir a la patria”. Esa, con mínimas excepciones, es la frase menos creíble que en cada elección se escucha de algunos candidatos.

4). Ahí mismo en la Asamblea, en la designación de los “asesores” debe exigirse que sirvan para, de veras, asesorar y no, como ha sucedido -sucede- siempre, que se escoge a familiares y cheros y, lo peor, a manera de consolación, a candidatos a diputados o alcaldes que el pueblo no quiso como funcionarios, aunque del tema no sepan ni papa y, también peor, que sólo asisten el día de pago. Casos de casos aberrantes, no los olvida la población. Quizás -ojalá- nunca más “asesores” ficticios, en la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales…

Esto y mucho más, espera confiado el pueblo salvadoreño ¡Así sea! (RAO).

Hora de comenzar.

Posted in Como decíamos ayer..., Gobierno, Personajes importantes on marzo 31, 2015 by Renán Alcides Orellana

Independientemente de los resultados de las elecciones para alcaldes y diputados, del pasado 1 de marzo, que -dicho sea de paso- dejaron tremendo escozor en la población, el aire fresco del anuncio de la beatificación de Monseñor Romero, programada para el 23 de mayo, ha generado expectativas de paz y esperanza, no sólo en la feligresía católica sino en el pueblo salvadoreño en general.

Han sido -son- ratos amargos, y hasta desventurados los que, en todo sentido, ha venido padeciendo El Salvador, especialmente con la pérdida por muerte violenta de tantos de sus buenos hijos; y la cuasi pérdida de los que, en busca de seguridad y bienestar, emigran hacia el norte u otros países del continente y de más allá, sin más equipaje que su inevitable tristeza. Cuasi pérdida, porque si emigran con las de ley o no, a triunfar o a fracasar, se da el riesgo de perderlos por los peligros del camino o por la decisión de quedare a residir allá. Esta es la historia de miles de salvadoreños, a lo mejor ya convertidos en ciudadanos de otro país.

Sin duda, los amargos efectos de la violencia y la emigración forzada seguirán, agregados a los de extrema pobreza, alto costo de la vida y otras circunstancias, que hacen más difícil la existencia a los salvadoreños. Pero, las buenas señales nunca llegan tarde, llegan justo a tiempo. La beatificación de Monseñor Romero es una de ellas y quizás de las más relevantes. No sólo son aire refrescante espiritual para efectos individuales, sino que, de manera colectiva, promueven la unidad entre hermanos salvadoreños, y del mundo, en un momento en que las convulsiones políticas y económicas afectan la conciencia popular.

Está visto que la beatificación de Monseñor Romero no sólo ha despertado gozo, por estar en línea con la justicia, sino también intentos positivos de armonía comunitaria, porque la mayoría de salvadoreños de todas las ideologías y credos -católicos o no- en adelante intentarán caminar de la mano, hacia un estado más fraterno y de coexistencia pacífica. Con excepción -claro está- de quienes, con todo su derecho a disentir y hasta a odiar, siempre negaron a Monseñor Romero y tuvieron -tienen- contra él marcados sentimientos de rechazo.

Siempre habrá oposición política e inconvenientes sociales de todo tipo, en el ser y quehacer de los pueblos y gobiernos; son parte de los Estados con intentos de democracia. Los necesarios pesos y contrapesos que, en el caso de El Salvador y a partir de hoy, se espera que funcionen a base de entendimiento, voluntad política y claro interés por la vida nacional. Si bien, algunas situaciones han dejado -y mantienen- un sabor amargo para la población decente: juicios penales con favoritismo; proceso electoral cuestionado y, como consecuencia, la lógica duda sobre la conveniencia o no de algunos de los funcionarios electos; sinnúmero de violaciones al Código Electoral y otras leyes… es comprensible el aprecio, credibilidad, respeto y devoción que, propios y extraños, profesan al nuevo beato/santo Oscar Arnulfo Romero.

De ahí que, independientemente de las conductas y los sucesos negativos, la ciudadanía espera un nuevo panorama hacia un nuevo futuro, confiando en que la capacidad y voluntad política no la defrauden, en las próximas elecciones de segundo grado para: Fiscal General, Procurador, Magistrados de la CSJ, Concejales de la Judicatura… de cuyo honesto y eficiente desempeño dependerán, en gran parte, la estabilidad y el ansiado desarrollo del país. ¡Así sea! (RAO).

La (in)certidumbre del gane.

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Gobierno, Partidos Políticos on marzo 2, 2015 by Renán Alcides Orellana

A estas alturas de la tarde de este lunes 2 de marzo, lo complejo del nuevo sistema electoral, que vuelve también complicado el conteo de votos, no permite conocer todavía el resultado oficial de las elecciones 2015, para diputados nacionales, alcaldes y diputados al Parlacen, efectuadas ayer en todo el país.

Mientras el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no de ese resultado, ninguna de las fuerzas políticas en contienda podrá declararse victoriosa, o perdedora, aun cuando sus propios sondeos, los datos boca de urna y otras mediciones, puedan anticiparles resultados que se consideren exactos. Será hasta dentro de unas horas, o días, que los ansiados resultados se darán a conocer, oficialmente. Mientras tanto, crece el grado de (in)certidumbre en los partidos políticos y sus seguidores, el cuerpo de electores y la población en general.

Claro, hay certidumbre de gane inobjetable, hasta con gozo, en aquellos candidatos favorecidos por las cúpulas, con primeras casillas o lugares privilegiados y de segura victoria, que les pertenecen, por ser de vieja militancia, compadrazgo o compromiso partidario, lo que, además, les da todo el derecho a considerarse “indispensables”, aun cuando su aporte al partido y al país haya sido -es- nulo. Por el contrario, hay incertidumbre en los candidatos puestos de relleno por las cúpulas, seguras éstas de que no ganarían, pero que, en cambio, los utilizaron y su participación les permitió intentar la presentación de una imagen democrática y de apertura interna. Pero igual, como llegaron se irán…

Pero, la mayor incertidumbre es la de los candidatos de partidos pequeños; y peor, si han ido a la contienda agotando sus propios recursos y los familiares. Tarde comprenderán que las postulaciones, y los consecuentes ganes si los hay, son de exclusiva pertenencia de los secretarios generales y sus allegados. De nadie más. Pero, sobre todo, es peor la incertidumbre de la población, que ve muy claro que no habrá cambios significativos, pues parece inevitable que las mismas caras de 3, 4, 5 o 6 períodos anteriores, continúen en el “negocio”. Un negocio muy rentable para ellos, pero improductivo para la Nación y muy perjudicial para el erario nacional. Y también, por los “rostros nuevos” con evidente cansancio por el paso de los años, como los únicos y eternos “salvadores” de la Patria (ellos solitos), como si una sola golondrina fuera capaz de hacer verano. Si hay excepciones, serán apreciables por mínimas.

Pero bien, ya no hay vuelta de hoja, la suerte está echada y sólo queda esperar. Esperar que, independientemente de los resultados y de quienes resulten favorecidos, nunca más las componendas, los maletines negros, la compra-venta de voluntades, los privilegios, las prebendas y, sobre todo, nunca más el irrespeto al Soberano, al negar los votos caprichosamente, por simple revanchismo político, para aprobación de leyes de interés nacional, como: el Presupuesto General de la Nación, los préstamos justificados para impulsar proyectos de beneficio nacional, la elección de segundo grado de funcionarios con capacidad y honradez comprobadas (Magistrados, Procurador, Fiscal General de la República…), Ley del Agua, Ley Anti-extorsiones… Y qué decir de los viajes innecesarios con viáticos suficientes, pero sin mostrar -porque nadie se los exige- el provecho que significó, para el país, tal aventura; y así, otras fallas de conducta inapropiada (violencia intrafamiliar, escándalos báquicos en la vía pública, amaños administrativos, plazas fantasmas…), que algunos diputados y ediles tienen en su haber, con señalamiento impune en su contra…

Entre tanto, mientras llegan los resultados, hasta hoy (in)ciertos, cabe un reconocimiento al TSE porque, a pesar de algunos obstáculos y contratiempos, ha realizado un evento satisfactorio, aunque a ciertos sectores, obviamente, no les conviene aceptarlo así. De alguna manera, a veces, habrá señalamientos hasta de posible fraude, como ya acostumbrado recurso para “matar el chucho a tiempo”, por si las moscas en caso de pérdida electoral. Y, reconocimiento también, al heroico y abnegado pueblo salvadoreño, por sus anhelos y afanes de seguir promoviendo la cultura del cambio en democracia, pese a los intentos desestabilizadores de algunos sectores económicos, políticos y mediáticos… Cuestión de esperar…

La política demanda coherencia.

Posted in Como decíamos ayer..., Gobierno, Historia, Información, Partidos Políticos, Personajes importantes on febrero 3, 2015 by Renán Alcides Orellana

Si bien la política es servicio, su ejercicio requiere seriedad y coherencia para evitar un manoseo del concepto, que pueda hasta llegar a desnaturalizarlo, en perjuicio de quien, a pesar de sus buenas intenciones iniciales de servir a la sociedad y a la Patria, de pronto, de potencial servidor, puede convertirse en alguien hartamente servido, únicamente por lealtad/obediencia a una falsa línea partidaria, en contradicción con la sabia sentencia del poeta y patriota cubano José Martí: “A la Patria se le sirve y no se le toma para servirse de ella…”

Estos casos son tan frecuentes de ver en el país, especialmente en época electoral, como la de ahora. En un momento dado, el afán limpio de servir del buen ciudadano, se ve no sólo defraudado sino que, como miembro o simpatizante del partido, y ya sin posibilidades de regreso -como en arena movediza- se vuelve cómplice de las acciones antipopulares de su partido, desconociendo principios y normas morales. -“Es línea del partido ¿y para dónde”?- dice justificando. Pues de regreso, a menos que quiera seguir perdiendo simpatía y credibilidad…

Y surgen así los conflictos internos del militante o simpatizante, por actuaciones dudosas e innobles de la dirigencia partidaria, a la que -sin objeciones- debe apoyar, aun cuando pongan a prueba sus principios morales y ciudadanos. O lo toma o lo deja, le dicen. Y muchos, ni modo, lo toman. Pocos, poquísimos, lo dejan. Para los primeros seguirá el conflicto. Para los segundos, aunque lenta, les llegará la paz interior que todo ser humano necesita.

Un caso emblemático y sorprendente de incoherencia política y cristiana de los últimos días, por ejemplo, ha sido -es- el giro en redondo del partido ARENA, al venir hoy a ponderar y exaltar la figura de Monseñor Romero -futuro Santo de América- cuando nadie ignora los vilipendios e insultos que sufrió en vida, por parte de dirigentes y militantes de ese partido, con amenazas de asesinarlo por “predicador comunista”. Y las amenazas se cumplieron: Monseñor Romero fue asesinado por escuadrones de la muerte, el 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba una misa en la capilla del Hospital Divina Providencia, de San Salvador.

Si bien en aquel entonces el partido ARENA no había sido fundado, documentos de la Comisión de la Verdad y otros testimonios fehacientes, dan fe de que el horrendo crimen fue ordenado por quienes -autores intelectuales- un año después fundaron el partido, entre ellos el Mayor Roberto D´Aubuisson… en aquel entonces, en oscura campaña mortal, la sentencia oficial: “Haga patria, mate un cura” dio sus frutos: murieron asesinados los sacerdotes Cosme Spessoto (Franciscano), Rutilio Grande, Alfonso Navarro, Alirio Napoleón Macías, Ernesto Barrera, Octavio Ortiz, Rafael Palacios y otros diocesanos… y, además, los seis jesuitas Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Amando López, Joaquín López y López, Juan Ramón Moreno y Segundo Montes, y con ellos dos humildes servidoras Elba Ramos y su hija Celina Mariceth… Todo eso y más, forma parte de la historia nacional…

Y ahora, después de tantos años de silencio y de odio reprimido contra el profeta, las vestiduras son rasgadas; y hoy resulta que Monseñor Romero -según altos dirigentes y militantes del partido- era un “ser especial, ni de izquierda ni de derecha, sino un predicador muy humano…”. Claro, hoy sí, pues hasta el Papa Francisco exalta y pondera su egregia figura, hasta casi prometer que pronto Monseñor Romero subirá a los altares. Además, es época de campaña electoral. Y es aquí donde se da el conflicto: dirigentes y militantes católicos -verdaderos católicos- del partido, ponen en duda la coherencia cristiana, sin desconocer que estas expresiones de su partido, sin ninguna credibilidad, son parte de la estrategia electoral, a las puertas de las elecciones del 1º. de marzo, para alcaldes y diputados.

Ningún intento éste de deformar la realidad ya conocida y menos de perjudicar a personas o a entidades políticas. Es un caso a guisa de ejemplo, porque muchos, parecidos o de peor incoherencia, se dan, con frecuencia y abundancia, en algunos de los otros partidos políticos del país; y, además, no son estrategias o recursos propagandísticos privativos de las campañas políticas de El Salvador. Se dan a nivel mundial. Pero sí, es preciso reflexionar sobre ellos, sean de donde sean y vengan de donde vengan, en aras de ir construyendo un clima político de controversia y debate serio, pero de altura y sinceridad políticas. La política es seria y demanda un ejercicio coherente… (RAO).

2015: No mas corrupción-impunidad.

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Gobierno, Opinión, Partidos Políticos on enero 12, 2015 by Renán Alcides Orellana

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”, publicada en Diario CoLatino, 12 de enero de 2015.

El nefasto binomio corrupción-impunidad ha sido -es- una de las peores lacras que deprime la vida y el bienestar de la población honrada, especialmente a la de mas bajos recursos. Un mal no privativo de El Salvador, porque se mueve universalmente, pero que, igual que en todas partes, afecta ostensiblemente su deficitaria economía y perjudica su imagen de país.

Si corrupción en general es “la práctica que consiste en hacer abuso de poder, de funciones o de medios para sacar un provecho económico o de otra índole” y si, particularmente, corrupción política es “el mal uso del poder público para obtener una ventaja legítima”, no hay duda de que El Salvador ha sido -es- triste escenario de esa práctica maligna y viciada. Y si, por su parte, la impunidad es “la circunstancia de no recibir castigo un delito o un delincuente”, la formula del acaboso está en ese binomio perverso, el círculo vicioso corrupción-impunidad.

Triste historia de larga data, desde siempre, pero que en las últimas décadas ha sido más ostensible por la denuncia oportuna, aunque casi siempre inútil. Así, todo mundo conoció los casos de: Fomiexport, Insepro/Finsepro, Crediclub, Credisa, ISSS, BFA, MSPAS, ANDA, MOP, OBC y otros. ¿Y qué pasó con esos tantos millones de dólares robados, desviados o mal invertidos? Están bien, gracias. En manos de unos poquísimos, en perjuicio inhumano de los muchos… y lo peor, con total impunidad en su mayoría, gracias irónicamente al “diligente, oportuno y efectivo accionar” de las correspondientes autoridades de turno.

La “justicia”, sin embargo, llegaba un día con la detención de algunos ahora ex funcionarios de niveles secundarios, solo para no parecer del todo ineficientes, para que no se diga. Hasta que se dio el caso Flores/Taiwán que, aunque secreto a voces, parecía destinado a la impunidad. Con ese caso del expresidente Flores (vale decir un caso muy cuestionado por la opinión pública, que denuncia dudoso manejo oficial), la historia parecía cambiar, pero algunos “intringulis” jurídicos que casi gritan favoritismo, han generado desconfianza hacia las instituciones respectivas (Juzgado y Fiscalía General de la República), tanto que -para ir a tono con el dicho popular- “cuando el río suena…” aparte de que el pueblo es sabio y la voz del pueblo -dice otra sentencia- es la voz de Dios…

Nada personal del columnista contra los indiciados de antes y de hoy, pero sí contra su mal accionar, porque -como burla imperdonable- la corrupción que generaron ha perjudicado -perjudica- a la mayoría de salvadoreños que un día, por aprecio y confianza, dieron su voto a favor de la gestión que les prometía alguien, que al final les falló a ellos y a la Patria. Les falló integralmente, cosa imposible de perdonar.

Al final de cada año todo mundo hace lo propio y se plantea buenos propósitos para el nuevo año que inicia; y, sobre todo, para generar la esperanza de que todo irá -tiene que ir- para mejor, tanto a nivel personal como social. En el aspecto personal, la búsqueda y el logro corresponden a cada quien; pero, a nivel político social, la denuncia y demanda de justicia contra el binomio perverso corrupción-impunidad, debe ser tarea colectiva; es decir, de la ciudadanía noble y honrada. Y es, además, tarea urgente y necesaria. Y eso significa comenzar desde ya, al inicio del nuevo año 2015… ¡Así sea! (RAO).

Educación: calidad y gratuidad.

Posted in América Latina y el mundo, Como decíamos ayer..., Gobierno, Historia, Información, Personajes importantes on diciembre 6, 2014 by Renán Alcides Orellana

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”, publicada en Diario CoLatino, 1 de diciembre de 2014.
Escrito desde Chile.

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En “La Chascona”, casa de Pablo Neruda en Santiago, Chile.

 

El estancamiento, o poco avance, en los niveles educativos en algunos países latinoamericanos se ha debido -sin duda y en gran parte- a las políticas oficiales, al estado de cosas y al acomodamiento poco innovador y conformista de los sectores involucrados.

A pesar de las demandas populares para lograr mayor inversión social, poco o nada se ha logrado en rubros tan importantes, como educacón, salud, vivienda…; y, por eso, los efectos, particularmente y para el caso, en el ramo de Educación, son lamentables: deficiente nivel académico, bajos salarios, inadecuada infraestructura, deserción y desmotivación educativas, entre otros. Sin duda también, los efectos del neoliberalismo han contribuido al conformismo y al adormecimiento de la socidad, especialmente en los estratos de más bajos recursos. Los mal llamados grandes medios de comunicación social, con algunas excepciones, sin el apoyo debido a la cultura, apenas dan espacio a los temas educativos y, en cambio, son saturados de vastos espacios para espectáculos, publicidad exagerada e informaciones superficiales y poco formativas.

Sin embargo, también a nivel latinoamericano, hay crecientes señales reivindicadoras hacia el mejoramiento integral de la educación, al promover políticas y programas que garanticen la calidad y la gratuidad educativas. Chile es ejemplo de esas aspiraciones y se promueven esas políticas, pero en un esfuerzo conjunto de todos los sectores, incluyendo manifestaciones de calle y demandas públicas, para lograr los objetivos de sensibilizar y forzar reformas presupuestarias y de toda índole, que ayuden a mejorar el rubro Educación. La semana anterior se realizó una marcha multitudinaria, quizás como pocas de las habidas en Chile. Y como algo importante, la participación de la juventud estudiantil, exigiendo al gobierno políticas que contribuyan a la superación deseada, en la enseñanza-aprendizaje. Nada de estimular el ocio, nada de regalías educativas, nada de docencia ineficiente e inefectiva. Y como seria demanda al Estado, la gratuidad de la educación hasta en niveles universitarios.

Hace unos días, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) calificó de “insuficientes” las propuestas del Presupuesto 2015, para Educación Superior, lamentando que con esas cifras no se permitiría “comenzar un camino hacia la gratuidad”. Con esta protesta los estudiantes se unieron a ls críticas planteadas por el Conejo de Rectores Universitarios de Chile (Cruch), sobre la falta de recursos asignados y “la baja que enfrentarán los planteles de las Regiones (departamentos, en El Salvador). La vocera de la Confederación y Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Unversidad de Chile (Fech), Melissa Sepúlveda, afirmó queel proyecto “no entrega un camino claro hacia la gratuidad ni elementos que permitan a las unidades internamente reducir los aranceles o congelarlos”.

Seguramente siguen las reuniones entre la Confech y el Cruch “para afinar acciones en conjunto para pedir más recursos en Educación Superior”. Mientras tanto, el presidente de la Federaciónde Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach), Takuri Tapia, señaló que para 2015, el movimiento proyecta “generar un nivel de asistencia importante para enfrentar la discusión de los proyectos de la reforma educacional: carrera docente, desmunicipalización y cambios a la Educación Superior”.

Estos movimientos hacia reformas educativas en Suramérica, pueden contaminar positivamente a los países centroamericanos, para que, en conjunto armónico, los gobiernos y la sociedad unifiquen esfuerzos y, desapasionadamente en función de país y sin rajas político-partidistas, busquen la superación integral de la educación, en todos los niveles.

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PUNTO Y APARTE. Aquí en Chile, la semana pasada fueron condenados los generales Edgar Ceballos Jones y Ramón Cáceres, por el asesinato del general Alberto Bachelet, padre de la presidenta Michelle Bachelet, ocurrido durante los sucesos del 11 de septiembre/73, cuando el oscurantismo derrocó y asesinó al presidente Salvador Allende. Acto de justicia, ejemplarizante para el resto de países latinoamericanos… (RAO).