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Nuevos magistrados, concejales, “asesores”…

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Gobierno, Partidos Políticos on abril 7, 2015 by Renán Alcides Orellana

Pasadas las elecciones del 1º. de marzo y la Semana Santa que culminó ayer, a partir del 1º. de mayo una difícil e incierta etapa espera al país si, en gran medida, no mejoran los niveles de inseguridad social y jurídica que, hoy por hoy, abaten a la población honrada y laboriosa de El Salvador.

En el campo social, la ciudadanía espera que bajen los niveles de violencia, especialmente la cifra diaria de muertos a nivel nacional, con el consiguiente pesar de los tantos familiares dolientes y sus respectivas comunidades. En el campo jurídico, la situación es igual o peor, puesto que en los juicios por esta causa, está en juego no solo la justicia a favor de las víctimas sino también la estabilidad jurídica nacional y la buena o mala imagen del país, a nivel internacional.

Las cifras lamentables de fallecidos durante la Semana Santa, como estadística repetitiva cada año, volvieron a enlutar los hogares salvadoreños: ahogados, accidentes de tránsito, masacres familiares, homicidios simples… y, desde luego, la gran cantidad de otras muertes violentas durante ese período, sumándose a la cifras de asesinados en meses anteriores. Se precisa continuar con un efectivo accionar de las respectivas autoridades, tanto del nivel normativo como del operativo, para cumplirle a la población el compromiso de combatir la impunidad.

Esta es la principal responsabilidad que llevan sobre sus hombros, como compromiso de campaña electoral, los funcionarios edilicios y especialmente los diputados, recién elegidos para iniciar labores en mayo próximo. La triste experiencia sobre la capacidad y honestidad de los nuevos funcionarios, con apreciables por mínimas excepciones, ha sido -es- lamentable. De ahí la incertidumbre y poca fe del electorado, ante la toma de posesión de la nueva legislatura y los 262 concejos municipales, el 1º. de mayo, que exige real transparencia y más interés por la comunidad, antes que el interés personal, de grupos o de partidos políticos.

El pueblo esperaría transparencia y honestidad, por ejemplo:

1). En futuros nombramientos, designar el hombre para el puesto (capacidad/honestidad) y NO el puesto para el hombre (simplemente por parentesco, compadrazgo o compromiso político);

2). En la próxima elección de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Consejo de la Judicatura (CNJ) y otros…aplicar lo descrito en el numeral anterior, aparte de exigir la independencia total partidaria, que evite sometimientos a líneas políticas antipopulares;

3). En la elección de la nueva junta directiva de la Asamblea Legislativa, si bien hay negociaciones partidarias para consenso, será preciso que, independientemente del partido que haya logrado mayoría de votos, el parlamento esté presidido por un presidente y directivos, de quienes el pueblo conozca su verdadera vocación de servicio al país, y nunca más basados en su autoproclamación como “interesado en servir a la patria”. Esa, con mínimas excepciones, es la frase menos creíble que en cada elección se escucha de algunos candidatos.

4). Ahí mismo en la Asamblea, en la designación de los “asesores” debe exigirse que sirvan para, de veras, asesorar y no, como ha sucedido -sucede- siempre, que se escoge a familiares y cheros y, lo peor, a manera de consolación, a candidatos a diputados o alcaldes que el pueblo no quiso como funcionarios, aunque del tema no sepan ni papa y, también peor, que sólo asisten el día de pago. Casos de casos aberrantes, no los olvida la población. Quizás -ojalá- nunca más “asesores” ficticios, en la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales…

Esto y mucho más, espera confiado el pueblo salvadoreño ¡Así sea! (RAO).

Vox populi…

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Partidos Políticos on marzo 23, 2015 by Renán Alcides Orellana

El sabio no dice todo lo que piensa, pero piensa todo lo que dice. Y el pueblo es sabio. Durante las pasadas elecciones del 1 de marzo, para alcaldes y diputados, lo demostró. Antes de votar por alguien, primero lo pensó; luego, actuó. Es decir, votó; pero esta vez -con ligeras excepciones- con más clara conciencia. Sabiamente, pensó que la patria demanda honestidad y servicio, no simples frases huecas disfrazadas de promesas. Pensándolo bien -dijo el pueblo- es hora de comenzar a depurar…

Y comenzó: no más cacicazgos legislativos, ni intentos de dinastías, ni veteranías que por décadas han pasado sin dejar huella, ni viejas edades fingiendo ser “caras nuevas”, ni jóvenes inexpertos que no fueron capaces de descubrir que sus cúpulas partidarias sencillamente los utilizaron para guardar apariencia de apertura… Y comenzó también la casi depuración de algunos viejos dirigentes de partido, que apenas lograron un escaño por residuos y así, con una sola plaza, lograron que su partido sobreviva, para bien o para mal de la aritmética legislativa. Una sobrevivencia que sigue a duras penas, por obra y gracia de algo o alguien, después de ser un partido presidencial de arrolladora presencia, hace algunas décadas.

Hay que decir, sin embargo, que en todos los partidos siempre habrá diputados merecedores de la reelección, como cierto es también que, entre los que se iniciarán en mayo, los hay algunos dignos de la confianza de sus comunidades. Su actuación durante los próximos tres años, ratificará o hará perder esa confianza. Todo estará en el trabajo constante, el acercamiento y apoyo a sus comunidades, la robustez y honestidad de su actuación y el cumplimiento, real y oportuno, de sus promesas de campaña. Si no, pues, les tocará… más luego que tarde…

No podía darse la depuración completa esta vez porque, además de ser muy compleja, una parte de los compatriotas pronto olvida haber sido objeto de ultrajes y no está preparada en cuanto a evaluar conductas antipopulares (se coló más de alguna); y porque, además, resultaba hasta inconveniente, pues es necesario que la experiencia se vaya dando por sorbos y así, poco a poco, se vayan aclarando las aguas, para dar paso a las nuevas generaciones de políticos, jóvenes y de pensamiento nuevo. También, esas nuevas generaciones necesitan ir confirmando las intenciones de cambio del espectro político nacional, para tener la certeza de que, ahora sí, los espacios irán siendo suyos, en la medida en que la depuración contribuya a propiciar los cambios.

Pero, la sabiduría del pueblo no paró ahí. También dejó un claro mensaje a los partidos políticos: deben buscar acercamientos, hacia necesarios consensos, pensando más en el bien de la Nación que en intereses personales o de grupo -como cuando se enuncian logros partidarios invocando la trillada motivación a “defender el sistema de libertades” (¿?)-, como ha sido -es- la costumbre. Una costumbre que -tal como se ha visto en esta contienda electoral- cuenta con respaldos económicos, políticos y mediáticos (no de todos los medios de comunicación, pero sí de algunos de los mal llamados grandes medios), destinados a seguir confundiendo al pueblo con sesgos noticiosos y de opinión.

Finalmente, tampoco se debe ignorar el mensaje/reclamo del Soberano, a todas las entidades que participaron significativamente en el evento, por fallas ocasionadas por desconocimiento o malicia. O por ambos. El tiempo y los nuevos políticos marcarán con la depuración, a corto futuro, el verdadero camino hacia la democracia con la que siempre ha soñado El Salvador. (RAO).

La (in)certidumbre del gane.

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Gobierno, Partidos Políticos on marzo 2, 2015 by Renán Alcides Orellana

A estas alturas de la tarde de este lunes 2 de marzo, lo complejo del nuevo sistema electoral, que vuelve también complicado el conteo de votos, no permite conocer todavía el resultado oficial de las elecciones 2015, para diputados nacionales, alcaldes y diputados al Parlacen, efectuadas ayer en todo el país.

Mientras el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no de ese resultado, ninguna de las fuerzas políticas en contienda podrá declararse victoriosa, o perdedora, aun cuando sus propios sondeos, los datos boca de urna y otras mediciones, puedan anticiparles resultados que se consideren exactos. Será hasta dentro de unas horas, o días, que los ansiados resultados se darán a conocer, oficialmente. Mientras tanto, crece el grado de (in)certidumbre en los partidos políticos y sus seguidores, el cuerpo de electores y la población en general.

Claro, hay certidumbre de gane inobjetable, hasta con gozo, en aquellos candidatos favorecidos por las cúpulas, con primeras casillas o lugares privilegiados y de segura victoria, que les pertenecen, por ser de vieja militancia, compadrazgo o compromiso partidario, lo que, además, les da todo el derecho a considerarse “indispensables”, aun cuando su aporte al partido y al país haya sido -es- nulo. Por el contrario, hay incertidumbre en los candidatos puestos de relleno por las cúpulas, seguras éstas de que no ganarían, pero que, en cambio, los utilizaron y su participación les permitió intentar la presentación de una imagen democrática y de apertura interna. Pero igual, como llegaron se irán…

Pero, la mayor incertidumbre es la de los candidatos de partidos pequeños; y peor, si han ido a la contienda agotando sus propios recursos y los familiares. Tarde comprenderán que las postulaciones, y los consecuentes ganes si los hay, son de exclusiva pertenencia de los secretarios generales y sus allegados. De nadie más. Pero, sobre todo, es peor la incertidumbre de la población, que ve muy claro que no habrá cambios significativos, pues parece inevitable que las mismas caras de 3, 4, 5 o 6 períodos anteriores, continúen en el “negocio”. Un negocio muy rentable para ellos, pero improductivo para la Nación y muy perjudicial para el erario nacional. Y también, por los “rostros nuevos” con evidente cansancio por el paso de los años, como los únicos y eternos “salvadores” de la Patria (ellos solitos), como si una sola golondrina fuera capaz de hacer verano. Si hay excepciones, serán apreciables por mínimas.

Pero bien, ya no hay vuelta de hoja, la suerte está echada y sólo queda esperar. Esperar que, independientemente de los resultados y de quienes resulten favorecidos, nunca más las componendas, los maletines negros, la compra-venta de voluntades, los privilegios, las prebendas y, sobre todo, nunca más el irrespeto al Soberano, al negar los votos caprichosamente, por simple revanchismo político, para aprobación de leyes de interés nacional, como: el Presupuesto General de la Nación, los préstamos justificados para impulsar proyectos de beneficio nacional, la elección de segundo grado de funcionarios con capacidad y honradez comprobadas (Magistrados, Procurador, Fiscal General de la República…), Ley del Agua, Ley Anti-extorsiones… Y qué decir de los viajes innecesarios con viáticos suficientes, pero sin mostrar -porque nadie se los exige- el provecho que significó, para el país, tal aventura; y así, otras fallas de conducta inapropiada (violencia intrafamiliar, escándalos báquicos en la vía pública, amaños administrativos, plazas fantasmas…), que algunos diputados y ediles tienen en su haber, con señalamiento impune en su contra…

Entre tanto, mientras llegan los resultados, hasta hoy (in)ciertos, cabe un reconocimiento al TSE porque, a pesar de algunos obstáculos y contratiempos, ha realizado un evento satisfactorio, aunque a ciertos sectores, obviamente, no les conviene aceptarlo así. De alguna manera, a veces, habrá señalamientos hasta de posible fraude, como ya acostumbrado recurso para “matar el chucho a tiempo”, por si las moscas en caso de pérdida electoral. Y, reconocimiento también, al heroico y abnegado pueblo salvadoreño, por sus anhelos y afanes de seguir promoviendo la cultura del cambio en democracia, pese a los intentos desestabilizadores de algunos sectores económicos, políticos y mediáticos… Cuestión de esperar…

“También les construiremos el río…”

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Información, Opinión, Partidos Políticos on enero 26, 2015 by Renán Alcides Orellana

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”

A poco más de un mes para las elecciones de alcaldes y diputados 2015-2018, el 1 de marzo, los candidatos se vuelven -cosa rara- muy creativos. O los vuelven creativos sus asesores. Sus promesas de campaña, tan sorpresivas -a veces- por presentar irrealizables ofertas, ya saturan el ambiente electoral, después de que, a partir del 1 de diciembre, han sido “autorizadas” por el TSE, aunque estas acciones de propaganda se vienen dando ilegalmente -ninguneando al Código Electoral- desde hace ya muchos meses. Como en todo, valgan las excepciones.

En realidad, los anticipos propagandísticos -aunque los justifiquen “porque no se pide el voto”- ya no sorprenden. Han sido -son- parte del folklore electoral (folklore de los políticos que quitan seriedad a estas contiendas); pero, los anticipos seguirán, porque también son parte de la necesidad de ser reelectos o elegidos por primera vez. De ahí que tampoco sorprende ver que, ingenua o maliciosamente, todavía caen en el ya gastado cuento popular del político que, arengando en una plaza pública, hizo la oferta de “construirle un puente” a la comunidad. “Pero si no tenemos río…”, gritó alguien, con ira e indignación. “Pues también les construiremos el río”, gritó con seriedad politiquera el candidato.

¿Irreal, cuento ya fuera de tiempo o expresion en desuso…? Tal vez, pero en similares o de diversas maneras, este ejemplo de promesa electorera no está ausente en nuestro medio. Hasta puede resultar peor, cuando se siguen dando promesas de campaña que, por irrealizables, llevan un toque de malicia y engaño al público elector que al aceptarlas, ingenuamente, como válidas, es víctima del engaño, y si acaso llega a descubrirlo sera hasta que el candidato electo haya finalizado su periodo.

Por ejemplo, alguno viene ofreciendo construir hospitales en cada distrito de San Salvador (!!), sin importar la fuerte inversión; y olvidando, además, los tristes ejemplos recientes de su partido que demuestran poco aprecio a esta clase de obras, como en los casos de los hospitales de Maternidad y Zacatecoluca. Otro ofrece erradicar totalmente la violencia, aun cuando en anteriores periodos no ha dicho ni pío y, además, ¿cómo convencer que una sola persona y sus buenos deseos acabará con un problema tan grande, que conmueve a todo el país? Y alguien más ofreciendo que “pondrá su cara por ti” ¿Y eso que es? Como simbolismo suena lindo pero es irreal, tanto por la posición económico-social del candidato, como porque, realmente, no dice nada más que sonar bonito. ¿Y qué decir de los “rostros nuevos” de añejas edades, resolviéndolo todo?… Y así, tantas promesas huecas por irrealizables…

Otro tipo de casos resulta ofensivo para la población consciente. Aunque es un derecho ciudadano, refleja ignorancia y malicia juntas el promover un sistema hereditario, al estilo monárquico, cuando la afinidad sanguínea es único requisito para optar a altos cargos públicos: diputados o concejales. Y peor, si el candidato es propuesto “por influencia y presión de su padre u otro pariente…”. Estaría bien, si una justa y desapasionada evaluación mostrara que el “heredero político” cumple con los requisitos constitucionales, especialmente los de honradez e instrucción notorias. Además, no deja de ser decepcionante, y hasta rechazable, cuando el novato afirma que “su padre es su orientador político y que seguirá sus pasos”. ¡Dios guarde!

Nada que ver en contra de los candidatos y futuros funcionarios; se trata de la necesaria reflexión ciudadana sobre saber escogerlos, porque tiempo es ya de exigirles un desempeño con honestidad, transparencia, respeto, lealtad y real servicio a la sociedad. (RAO).

2015: No mas corrupción-impunidad.

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Gobierno, Opinión, Partidos Políticos on enero 12, 2015 by Renán Alcides Orellana

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”, publicada en Diario CoLatino, 12 de enero de 2015.

El nefasto binomio corrupción-impunidad ha sido -es- una de las peores lacras que deprime la vida y el bienestar de la población honrada, especialmente a la de mas bajos recursos. Un mal no privativo de El Salvador, porque se mueve universalmente, pero que, igual que en todas partes, afecta ostensiblemente su deficitaria economía y perjudica su imagen de país.

Si corrupción en general es “la práctica que consiste en hacer abuso de poder, de funciones o de medios para sacar un provecho económico o de otra índole” y si, particularmente, corrupción política es “el mal uso del poder público para obtener una ventaja legítima”, no hay duda de que El Salvador ha sido -es- triste escenario de esa práctica maligna y viciada. Y si, por su parte, la impunidad es “la circunstancia de no recibir castigo un delito o un delincuente”, la formula del acaboso está en ese binomio perverso, el círculo vicioso corrupción-impunidad.

Triste historia de larga data, desde siempre, pero que en las últimas décadas ha sido más ostensible por la denuncia oportuna, aunque casi siempre inútil. Así, todo mundo conoció los casos de: Fomiexport, Insepro/Finsepro, Crediclub, Credisa, ISSS, BFA, MSPAS, ANDA, MOP, OBC y otros. ¿Y qué pasó con esos tantos millones de dólares robados, desviados o mal invertidos? Están bien, gracias. En manos de unos poquísimos, en perjuicio inhumano de los muchos… y lo peor, con total impunidad en su mayoría, gracias irónicamente al “diligente, oportuno y efectivo accionar” de las correspondientes autoridades de turno.

La “justicia”, sin embargo, llegaba un día con la detención de algunos ahora ex funcionarios de niveles secundarios, solo para no parecer del todo ineficientes, para que no se diga. Hasta que se dio el caso Flores/Taiwán que, aunque secreto a voces, parecía destinado a la impunidad. Con ese caso del expresidente Flores (vale decir un caso muy cuestionado por la opinión pública, que denuncia dudoso manejo oficial), la historia parecía cambiar, pero algunos “intringulis” jurídicos que casi gritan favoritismo, han generado desconfianza hacia las instituciones respectivas (Juzgado y Fiscalía General de la República), tanto que -para ir a tono con el dicho popular- “cuando el río suena…” aparte de que el pueblo es sabio y la voz del pueblo -dice otra sentencia- es la voz de Dios…

Nada personal del columnista contra los indiciados de antes y de hoy, pero sí contra su mal accionar, porque -como burla imperdonable- la corrupción que generaron ha perjudicado -perjudica- a la mayoría de salvadoreños que un día, por aprecio y confianza, dieron su voto a favor de la gestión que les prometía alguien, que al final les falló a ellos y a la Patria. Les falló integralmente, cosa imposible de perdonar.

Al final de cada año todo mundo hace lo propio y se plantea buenos propósitos para el nuevo año que inicia; y, sobre todo, para generar la esperanza de que todo irá -tiene que ir- para mejor, tanto a nivel personal como social. En el aspecto personal, la búsqueda y el logro corresponden a cada quien; pero, a nivel político social, la denuncia y demanda de justicia contra el binomio perverso corrupción-impunidad, debe ser tarea colectiva; es decir, de la ciudadanía noble y honrada. Y es, además, tarea urgente y necesaria. Y eso significa comenzar desde ya, al inicio del nuevo año 2015… ¡Así sea! (RAO).

Honradez e instrucción notorias.

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Partidos Políticos on octubre 15, 2014 by Renán Alcides Orellana

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”, publicada en Diario CoLatino, 13 de octubre de 2014.

Es indudable que algunos de los desaguisados que -con marcada frecuencia- se dan a nivel del Pleno Legislativo, se debe a que los partidos políticos, haciendo caso omiso de un principio constitucional, “eligen” a los futuros diputados, sin comprobar su grado de honradez e instrucción notorias (Art. 126 Cn.). Sin embargo, hay excepciones que, aunque mínimas, son por eso apreciables. Y por su parte, la población electora, cumplidora fiel de su derecho/deber constitucional de ejercer el sufragio, vota por el candidato “designado”.

Los requisitos constitucionales resultan sometidos al compadrazgo, al compromiso familiar y político y, casi siempre, responden al reclamo del favorecido: “a mí no me den, pónganme donde hay”. Y ahí lo ponen. Son candidaturas surgidas del “dedazo” político partidista, nunca producto de una proyección justa y equilibrada que busque el desarrollo de la comprensión que representan. Son por tanto inconvenientes. Tampoco puede ser aceptado, por cuestión de dignidad y respeto a la ciudadanía, que -como ha sido costumbre- a la falta de dichos requisitos se añadan actitudes de prepotencia, desidia, indiferencia ante los problemas de la comunidad y desconocimiento de la realidad nacional y mundial; males que, lamentablemente, siempre han hecho presa de algunos diputados. El tiempo, sin embargo, ha ido -irá- rompiendo lo que ha sido una nefasta tradición: ocupar el cargo de diputado, no para servir al pueblo sino para servirse de él.

De ahí que el producto general de esas “elecciones” de dedo, o sea el total de los 84 diputados que componen la legislatura, se ha venido sustentando en un nivel de incultura político-social, únicamente salvado por el hecho de que entre esos legisladores, siempre hay -aunque en grado mínimo- verdaderos hombres de principios: con vocación cívica y espíritu de servicio. La ciudadanía consciente y honesta espera que esta especie de rara virtud de honestidad de algunos diputados -muy escasos, por cierto- vaya para mejor cada día, en beneficio de la sociedad salvadoreña.

Hay entonces motivo de preocupación, pero también de optimismo, ahora que están próximas las elecciones para diputados de marzo 2015, el pueblo ya sabe hacia dónde quiere ir y quienes pueden conducirlo a ese sitio, toda vez que los aspirantes entiendan que, para ser diputado, se deben cubrir los requisitos de instrucción y honradez notorias; y, sobre todo, dejar a un lado la prepotencia y por lo menos conocer lo más elemental que ocurre en el mundo, en el país, en el departamento que dicen representar y hasta dentro del mismo Órgano Legislativo.

Marzo de 2015, pues, será la oportunidad, tanto para candidatos como para electores, de darle cumplimiento a lo estipulado en la Constitución de la República, en cuanto a las exigencias constitucionales a quienes deseen representar, con dignidad y eficiencia, a la población. Todo eso será posible cuando los partidos políticos eviten que los diputados sean escogidos, como ha ocurrido hasta ahora, por nepotismo, compadrazgo o compromisos políticos. Y, contrario a esa vieja práctica, indebida e indecorosa, sepan elegir buscando el hombre para el puesto y no el puesto para el hombre. ¡Así sea!

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PUNTO Y APARTE. La prescripción después de diez años y el ejercicio del testigo criteriado en ilícitos emblemáticos, son dos figuras jurídicas cuya aplicación, en las últimas décadas, ha afectado significativamente algunos juicios importantes, favoreciendo a la impunidad. Si esto es así, ¿será que es tiempo de una revisión a la legislación respectiva, para considerar si conviene reformar o derogar esas figuras…? (RAO).

Dura realidad nuestra de cada día.

Posted in Asamblea Legislativa, Como decíamos ayer..., Información, Opinión, Partidos Políticos on septiembre 10, 2014 by Renán Alcides Orellana

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”, publicada en Diario CoLatino, 8 de septiembre de 2014.

La sociedad salvadoreña transita espinosos caminos de convulsión social, casi sin esperanza de una “pronta y cumplida” solución. Diferentes factores contribuyen a la inestabilidad. Aunque algunos son propios de la realidad social, económica y cultural que enfrenta el país, la mayoría son del ámbito político, bien por la mala herencia de administraciones pasadas, el revanchismo partidario o el simple afán de llevar la contraria. Caso concreto, la Asamblea Legislativa.

Los debates y controversias son propios de los sistemas parlamentarios. Son los pesos y contrapesos de todo sistema democrático, que también permite una reflexión -seria y patriótica- especialmente de los distintos grupos parlamentarios, cuando un problema de nación urge de consensos para ser solucionado. Desde luego, es un derecho y una herramienta de sana administración, exigir claridad en los planteamientos de cada propuesta. Cumplido este requisito, toda “oposición constructiva” debe “ceder” un poco en su línea partidaria hasta lograr aprobaciones urgentes, en aras de contribuir a la solución de la problemática nacional. Una clara visión de nación.

Esa es una demanda que, como secreto a voces, hoy por hoy y de manera urgente, plantea la población no sólo a la Asamblea Legislativa, sino también a todas las fuerzas vivas del país. Comprensible porque, aparte de la crisis económica, hay una agobiante realidad socio-jurídica, por casos alarmantes -hasta hoy inéditos- de los cuales, como muestra, cito sólo tres: 1. La niñita Dariana Alexandra, de 5 meses de edad, muerta a golpes por su propio -salvaje- “padre”; 2. Los futbolistas, ahora ex seleccionados nacionales, contra quienes hay un proceso judicial por compra-venta de partidos internacionales; y 3. La captura de personas por trata de menores, para saciar la aberrante práctica de inescrupulosos personajes, mercaderes de la dignidad de jóvenes y niños. En esto, el Fiscal General, Luis Martínez, ha prometido “ir hasta el fondo” en las investigaciones y, de veras, la población honesta espera que así sea, capturando -sin que importen posición o clase- a quienes resulten culpables. Están en juego la doble moral y la incoherencia profesional de varias personas conocidas, algunas por su labor diaria en público entre cámaras y pantallas, según algunos medios de comunicación…

Los casos citados son apenas una brizna de un tejido social en descomposición, que, sin duda alguna, afecta a la ciudadanía laboriosa y honesta. Para contrarrestar esa avalancha que denigra a la niñez/juventud, y para la solución de tantos otros problemas, se precisa de un alto grado de verdadero patriotismo, más allá de los actos y desfiles conmemorativos a la Independencia, en este septiembre de copiosas lluvias.

Sin embargo, y con razón, todo mueve a pensar que, dadas las primeras muestras de la ya tradicional campaña adelantada (¡al carajo, como siempre, la Ley Electoral!), los políticos -con las escasas excepciones de siempre- estarán “muy ocupados” en su afán desmedido de conseguir más votos, porque al fin y al cabo eso es lo que importa; sobre todo, si la intención es volver a dirigir las “mareadoras” sesiones legislativas… Así que, para los problemas “de la paz en la dicha suprema”, ya habrá tiempo después. ¡Que así no sea!

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PUNTO Y APARTE. Sorprendente la facilidad con la que un diputado de la “oposición”, de mutuo propio y sin decir “agua va”, sustituye, de inmediato, a su suplente acusado de presuntos delitos. ¡Un verdadero ejemplo de auténtica democracia y de solidaridad partidaria…! (RAO).