MEMORIAS DE HOSPITAL

Renán Alcides Orellana

 

Camina despacio. Larga fila

rostros de pena, mustios, ateridos

ojos de insomnio atroz, soles perdidos,

¿cómo hablar de fe y de vejez tranquila?

 

Camina despacio. Su paso enfila

tras la huella de fantasmas más sufridos

seres de rostro frío, desvalidos

¿cómo hablar de fe y de vejez tranquila?

 

Por el paso del tiempo inevitable

tiempo feroz de la huella irreparable

hoy la búsqueda es un final hermoso.

 

Mientras va tras la fila que camina

una sola promesa lo reanima:

paso a la fe, la calma y el reposo.

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