Educación: calidad y gratuidad.

Columna de la serie “Como decíamos ayer…”, publicada en Diario CoLatino, 1 de diciembre de 2014.
Escrito desde Chile.

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En “La Chascona”, casa de Pablo Neruda en Santiago, Chile.

 

El estancamiento, o poco avance, en los niveles educativos en algunos países latinoamericanos se ha debido -sin duda y en gran parte- a las políticas oficiales, al estado de cosas y al acomodamiento poco innovador y conformista de los sectores involucrados.

A pesar de las demandas populares para lograr mayor inversión social, poco o nada se ha logrado en rubros tan importantes, como educacón, salud, vivienda…; y, por eso, los efectos, particularmente y para el caso, en el ramo de Educación, son lamentables: deficiente nivel académico, bajos salarios, inadecuada infraestructura, deserción y desmotivación educativas, entre otros. Sin duda también, los efectos del neoliberalismo han contribuido al conformismo y al adormecimiento de la socidad, especialmente en los estratos de más bajos recursos. Los mal llamados grandes medios de comunicación social, con algunas excepciones, sin el apoyo debido a la cultura, apenas dan espacio a los temas educativos y, en cambio, son saturados de vastos espacios para espectáculos, publicidad exagerada e informaciones superficiales y poco formativas.

Sin embargo, también a nivel latinoamericano, hay crecientes señales reivindicadoras hacia el mejoramiento integral de la educación, al promover políticas y programas que garanticen la calidad y la gratuidad educativas. Chile es ejemplo de esas aspiraciones y se promueven esas políticas, pero en un esfuerzo conjunto de todos los sectores, incluyendo manifestaciones de calle y demandas públicas, para lograr los objetivos de sensibilizar y forzar reformas presupuestarias y de toda índole, que ayuden a mejorar el rubro Educación. La semana anterior se realizó una marcha multitudinaria, quizás como pocas de las habidas en Chile. Y como algo importante, la participación de la juventud estudiantil, exigiendo al gobierno políticas que contribuyan a la superación deseada, en la enseñanza-aprendizaje. Nada de estimular el ocio, nada de regalías educativas, nada de docencia ineficiente e inefectiva. Y como seria demanda al Estado, la gratuidad de la educación hasta en niveles universitarios.

Hace unos días, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) calificó de “insuficientes” las propuestas del Presupuesto 2015, para Educación Superior, lamentando que con esas cifras no se permitiría “comenzar un camino hacia la gratuidad”. Con esta protesta los estudiantes se unieron a ls críticas planteadas por el Conejo de Rectores Universitarios de Chile (Cruch), sobre la falta de recursos asignados y “la baja que enfrentarán los planteles de las Regiones (departamentos, en El Salvador). La vocera de la Confederación y Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Unversidad de Chile (Fech), Melissa Sepúlveda, afirmó queel proyecto “no entrega un camino claro hacia la gratuidad ni elementos que permitan a las unidades internamente reducir los aranceles o congelarlos”.

Seguramente siguen las reuniones entre la Confech y el Cruch “para afinar acciones en conjunto para pedir más recursos en Educación Superior”. Mientras tanto, el presidente de la Federaciónde Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach), Takuri Tapia, señaló que para 2015, el movimiento proyecta “generar un nivel de asistencia importante para enfrentar la discusión de los proyectos de la reforma educacional: carrera docente, desmunicipalización y cambios a la Educación Superior”.

Estos movimientos hacia reformas educativas en Suramérica, pueden contaminar positivamente a los países centroamericanos, para que, en conjunto armónico, los gobiernos y la sociedad unifiquen esfuerzos y, desapasionadamente en función de país y sin rajas político-partidistas, busquen la superación integral de la educación, en todos los niveles.

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PUNTO Y APARTE. Aquí en Chile, la semana pasada fueron condenados los generales Edgar Ceballos Jones y Ramón Cáceres, por el asesinato del general Alberto Bachelet, padre de la presidenta Michelle Bachelet, ocurrido durante los sucesos del 11 de septiembre/73, cuando el oscurantismo derrocó y asesinó al presidente Salvador Allende. Acto de justicia, ejemplarizante para el resto de países latinoamericanos… (RAO).

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