Crónica de un “poemicidio”.

“De qué sirvió tu muerte, mi Tata Feliciano…”
Oswaldo Escobar Velado

Todavía resuena reclamante la queja-grito del poeta Oswaldo Escobar Velado al evocar al heroico dirigente Feliciano Ama, vilmente asesinado por el ejército salvadoreño en la plaza de Izalco, en 1932. No era una queja-reclamo cualquiera, era la voz del poeta, mezcla de rabia, impotencia y una expresión de fe a la memoria del cacique mártir, padre histórico y referente magnífico de la justicia, la lealtad y la solidaridad del pueblo indígena. Y todo porque, décadas después, las cosas seguían igual

Y más acá en el tiempo, el poeta hubiera vuelto interrogando: “¿De qué sirvió tu muerte…”: Monseñor Romero, Enrique Álvarez Córdova, Marianela, los Jesuitas, Juan Chacón y tantos miles de patriotas…?, al ver que el estado de cosas, entre autoritarismo y represión, seguía igual

Y más aún, sobrecogido de dolor, su queja-reclamo hubiera sido por la gente de su estirpe, por los mártires del canto y la poesía: “¿De qué sirvió tu muerte…”: Jaime Suárez, Amílcar Colocho, Lil Milagro Ramírez, Chema Cuéllar, Roque Dalton, Alfonso-Chiquitón- Hernández, Mauricio Vallejo padre, Rigoberto Góngora y los demás…?, dolido el poeta al percatarse de que, después de su muerte, y todavía, por falta de nobleza y compromiso del escritor con el honor y la justicia, las cosas, a veces, siguen igual o peor

Sin menosprecio de las dos interrogantes primeras, que valen tanto como la última, y por ser la disciplina que tanto amó, Escobar Velado indagaría: “¿De qué sirvió tu muerte… poeta…?”. Interrogante que, con respuestas satisfactorias en su mayoría, colmaría sus sueños de justicia y honestidad. Aunque también, una que otra negación, mínima, oscurecería sus anhelos de rectitud; sobre todo, porque los sacrificios y luchas patrióticas contra la mentira y el poder autoritario y represivo, fueron de veras anhelo coherente y de honestidad, en beneficio de las mayorías populares.

La sangre derramada demanda coherencia y limpieza en el accionar personal y social. Por los mártires de la poesía, Escobar Velado seguirá interrogando, desde antes, hoy y después, si valió la pena el sacrificio para que, tal como lo avizora la esperanza, el pueblo disfrute un día de la felicidad y el bienestar a los que tiene derecho. Sin embargo, vista la realidad, lo dicho: el poeta Escobar Velado con su pregunta resentiría hoy que, a veces y aunque en grado mínimo, las cosas estén igual o peor en este campo, su campo literario. Por ejemplo, cuando se sigue ejercitando el plagio.

Durante varias décadas he sido testigo, y cuestionador además, de varios plagios literarios. Por ellos supe que -como dice el crítico Lionell Trilling- “el artista inmaduro imita, el artista maduro roba” y pienso que, quizás por eso, a ambos les es difícil aceptar, su falta o culpa. La experiencia la da el tiempo. La siguiente es la breve historia de un “Poemicidio” que, aún latente, desligitima y desnaturaliza la esencia pura del arte poético y del accionar responsable del poeta:

El pasado 28 de septiembre, la Editorial Cabuda Cartonera publicó en la página literaria Trazos Culturales de Diario Co Latino, a cargo del escritor Néstor Martínez, un anuncio/invitación a la presentación del libro “Cuarto Creciente”, el día 29, promovida por la editorial y otras dos organizaciones relacionadas. El recital estaría a cargo de Kenny Rodríguez, abogada y poeta, como autora del libro. El anuncio señalaba el título mencionado y, además, lo hacía acompañar de un poema de igual nombre “Cuarto Creciente”. Ambos títulos, me hicieron retroceder en el tiempo, hasta a principios de los años noventa y, de inmediato, pensé también en Nancy Orellana, mi hija, socióloga y escritora. Claro, porque ese poema y otros de Nancy, que fui a comprobar en los archivos familiares, coincidían, casi literalmente, con los que fueron presentados en el recital de la Cabuda Cartonera.

El poemario “Confesiones entre tiempo” (1992-1994), con el que Nancy Orellana participó en un certamen literario en aquellos años, contiene el poema citado y otros con los que Kenny Rodríguez integra su libro. ¿Cómo no los iba a recordar y reconocer yo, si en aquel entonces nos fueron mostrados por Nancy, después de que el fallo se hubo dado? Algo, entonces, me hizo ir a la comparación con el poemario de Kenny Rodríguez, para saber si estaba en lo cierto. Y lo estaba, y lo estoy. Para muestra, el principal botón (compare el lector):

Nancy escribió en 1992: Kenny en su libro lo hace así:

“Uña preciosa                                              “Luna

filuda                                                      uña preciosa

pequeña…                                                    filuda

rasgá las soledades                                     pequeña…

hacé hilachas los días cansados y largos      rasgá las soledades,

rascame la espalda mientras espero.             hacé hilachas

Prendé al fantasma que me ronda                 los días largos y cansados

atrapalo                                                     rascáme la espalda

cazalo…                                                      mientras espero,

Uña linda                                                   prendé el fantasma que me ronda

que quede colgada de vos                       atrapálo,

como un hilo                                            cazálo.”

esta esperanza.”                                                                           

Luego, siguiendo la confrontación de textos, hay otros de igual manera idénticos. Por espacio, valga apenas la mención. Además, ya habrá tiempo de exponerlos, cuando las circunstancias lo ameriten. Pero, en todo caso ¿dónde queda la queja-reclamo del poeta Oswaldo Escobar Velado, como demanda de un comportamiento ético de los poetas, para ser coherentes con la memoria de los poetas mártires, que ofrendaron su vida tras la conquista de una sociedad más justa y más humana, a través de la honestidad y la justicia? Construir un acto innoble como éste, no es consecuente con el ideal de los poetas mártires; como no lo es la aprobación y justificación de dicho acto, por el prurito de una solidaridad mal entendida que trata de defender lo indefendible. Tampoco se vale invocar sacrificios y sufrimientos en pro de una noble causa, para justificar desaguisados como el descrito; y menos arrogarse el derecho de hacer “advertencias” que suenen a amenaza, como la mejor vía para eliminar una controversia.

Es como para que el poeta Escobar Velado, con harto desconsuelo, eternice su vigilia preguntando: “¿De qué sirvió tu muerte… poetas…?”. ¿De qué?  (RAO).

Anuncios

5 comentarios to “Crónica de un “poemicidio”.”

  1. Hola Don Alcides: Lo felicito, ¿por casualidad usted es de Villa El Rosario?, pues tengo un amigo que se llama Luis Orellana y me dice que es su pariente. Bonito el Rio Araute, la ciudad es muy limpia y ordenada. Bueno en cuanto al plagio del poema de su querida hija, no se si estas artes se pueden inscribir en el CNR? un saludos cordial, a usted lo conoci cuando recibimos los primeros cursos de computacion hace mucho Tiempo en el Ricaldone.

    • Amigo Gracias por sus palabras afectivas y sus comentarios. Pedro Orellana es paisano y pariente muy apreciado. En efecto, soy de Villa El Rosario, como usted dice una poblacin agradable y limpia. Dgamelo a mi que pas la infancia ms maravillosa, en lugares tan queridos como el Ro Araute (o Rito) y el Torola. Si ve mi libros (el ltimo es LO QUE PASA CUANDO EL TIEMPO PASA -Memorias) en ellos siempre hago alusin al pueblito. En este libro, que sali en agosto, en 5 captulos primeros describo vida, costumbres y tradiciones de aquel pueblito. Pedro se lo puede describir, pues l promueve la venta del libro entre amigos. Sobre el plagio contra la poesa de mi hija, camina la denuncia y, efectivamente, ya se fue al CNR. Gracias de nuevo por su comunicacin. Salud, RAO.

  2. chino milton Says:

    He leìdo dos dìas seguidos en colatino lo del plagio, y me parece un exceso de arrogancia la discusiòn, me pongo el los pantalones de la plagiadora, suficiente con la ahuevada. Ademàs con respeto le manifiesto que los poemas son bonitos pero (hay que decirlo) no son la gran cosa. Esa historia es larga, del quijote salieron varios plagios, incluyendo el que incluye la famosa franse “los chuchos estan ladrando sancho,etc.etc.” tan comùn en la clase polìtica. Acà se menciona a Fresedo con lo del premio, Beneke con Luz Negra, Menendèz Leal y otros.
    De manera, que mi punto de vista es que desde que usamos nuestro pensamiento y lo externamos a travès de la poesìa, siempre existiò y van existir sentimientos afines en el tiempo y el espacio que pueden inducir a otros a determinar plagio. Otra cosa es la deshonestidad.

    Una pequeña investigaciòn me llevo a Jaques Prevèrt y me encontrè con una sorpresa. Una entrada antigua a cuchumbo.blogspot,com le puede ilustrar y hay me comenta. saludos.

  3. Como alguien que ha visto de cerca este proceso de plagio, el comentario “los poemas son bonitos pero no son la gran cosa” es risible. Nadie está discutiendo la estética de ellos, si no el acto de hacer pasar por propio algo que no lo es. Precisamente, la deshonestidad.

    Nos indignamos cuando roban celulares, carros, casas…pero a la hora de denunciar los robos de creaciones artísticas, literarias (más allá de lo bonito que suenen), encogemos los hombros y decimos que de todos modos, siempre habrá razones para que alguien los cometa. Pesa más la popularidad de cualquiera de las dos partes involucradas que los argumentos sobre si alguien ha hecho algo incorrecto.

    Por último, comprendo que la insistencia en este tema se debe a que Kenny, lejos de estar “ahuevada”, continúa diciendo que los poemas son suyos. Y no se trata de que se sienta ahuevada, si no de que sea honesta sobre qué es y qué no es obra suya. Sé que se continúa insistiendo en este tema porque es una de las pocas vías que se ha encontrado para contrarrestar la Apología del Plagio, y porque, como dice en su blog Cuchumbo, nos desagrada la injusticia. Y no es justo, Chino Milton, saludar con sombrero ajeno.

  4. chino milton Says:

    Puta hoy me ha llovido.

    Una simple busqueda con el software adecuado y en pocos minutos, me arrojo estos fragmentos…

    Hoy pude escuchar
    me di cuenta y no es el eco
    pude constatar
    que no son los fantasmas en mi alma.

    Se agrupa en la nada
    vive en fantasía
    rasga mi soledad

    Levantarán el vuelo los dragones
    concurren por millones
    llevan tu nombre en su voz

    No le debo nada a la vida
    me ha privado hoy de ti
    ¿y que le debo al recuerdo?
    que en tu imagen me atrapó
    en deuda estoy con la vida
    que se cobra hoy sin ti
    ¿pero que le debo al recuerdo?
    que hoy sigues aquí.

    *****************************

    Esta hierba arrancada por la luna filuda pudo haber soportado
    El sueño de los amantes trémulos
    Nuestro paso áureo en éxtasis apretados sofocados alternándonos
    En estaciones carcomidas por palabras

    ****************************

    Mire mary y demàs personas indignadas por mi comentario, para mì el aire, el agua y las expresiones artìsticas, son de propiedad universal, cuando se le asignan categorìas como de mercancìa, dependientes de la oferta y demanda, propiedad, derecho de reproducciòn, etc. creo que pierden valor etico, o dijeramos valor de uso. Desgraciadmente nuestro sistema econòmico, social no permite que las personas en quienes las musas depositan sus atributos, se dediquen a esos menesteres y tengan que sobrevivir como casi todos, de su participaciòn en las fuerzas productivas, devengando un salario o un derecho de autor.

    Ni me atrevo siquiera a sugerir que los poemas de nancy son plagios, pero insisto que las manifestaciones estèticas pueden encontrarse y homologarse en el tiempo y el espacio por diferente personas inspiraciones o circunstancias. Me parece arrogante y falto de humildad atribuirse la invenciòn de la orilla azul (es orilla , no oyo, sr. mendoza).

    Ahora si se quiere sentar precedente y castigar a la Magdalena, adelante que tiren la primera, segundas y terceras piedras.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: