Las bases y dirigentes exigen honestidad y coherencia a sus cúpulas partidarias

El peor error de algunos políticos es subestimar la dignidad e inteligencia de los salvadoreños. Con engañosa afirmación de unidad partidaria, imposición verticalista de normativas a las bases e incoherencia en el discurso, se ha venido intentando y se ha logrado -en gran medida- adormecer conciencias, hacia el logro de beneficios personales y partidarios. Los ejemplos se dan a diario, aunque quizás, de ahora en adelante, será difícil escapar al ojo crítico de la población, que ha comenzado a cuestionarlos seriamente.

Imposible pasar desapercibido, por ejemplo, el autoengaño del domingo 11 de octubre y el amargo despertar del lunes 12 del partido ARENA, que todavía entre estertores intenta administrar los altibajos de su realidad cambiante. Autoengaño, porque al final de su Asamblea General del domingo, y según se publicó con gran despliegue, la unidad granítica del partido parecía estar en su mejor momento. Si hasta se logró atraer a disidentes y se nombró presidente honorario a Francisco Flores. ¿Total y perfecta unidad?

No. La respuesta fue el amargo despertar del día siguiente: 12 diputados, algunos de los más furibundos defensores de ARENA, se declararon públicamente en rebeldía contra el COENA, por habérseles negado participación en cuatro cargos dentro del mismo y en directivas departamentales. Posteriormente, se sumaron 5 diputados suplentes, subiendo la disidencia a 17, hasta la hora de cierre de esta columna. Y, según se ve, habrá más…

Para la población consciente, la crisis en ARENA viene de años, sólo que con subterfugios y eufemismos. Pero ahora, sin duda, desbordaron los límites controlables a partir de la derrota eleccionaria del 15 de marzo, con la pérdida de ARENA del Órgano Ejecutivo. Los estira y encoge siguen, seguirán. Y una cosa es cierta, por más que rearmonicen y tranquilicen las aguas, el que ceda ya no será sujeto de confianza para el otro, lo cual puede tirar por la borda las ansias de retornar al poder en el 2014. Y peor si persiste, aunque parcialmente, la duda de que el ex presidente Saca, en el doble papel de asambleísta y conspirador, está tras bambalinas patrocinando a los disidentes. Sin embargo, “Nunca me he ido de Arena, esta es mi casa”, dice el ex presidente (LPG, octubre 18), pero no todos le creen.

Para la necesaria puesta en remojo de otros partidos, son interesantes las experiencias que se han venido dando en ARENA, ahora divulgadas ampliamente, cuando la crisis parece incontrolable. Las bases y los dirigentes medios ya no temen a sus cúpulas, férreas e intransigentes. Aquellos delirios de grandeza de ellas, y los reclamos ocultos de sus correligionarios para no hacer enojar a las cúpulas, pasaron a la historia: Francisco Laínez, ex candidato presidencial en las primarias, denuncia públicamente, aunque tarde, al ex COENA: “Fui engañado, calumniado y no me dejé utilizar, creí en sus palabras y discursos, como el resto de participantes. Sinceramente, nunca sospeché que se iban a atrever a engañar a nuestro partido…” (La Prensa Gráfica, entrevista, octubre 10/09). Pareciera reclamo directo al ex presidente Saca y a las actuaciones del ex COENA, no sólo por la imposición de una candidatura perdedora, sino por actuaciones que, según los reclamantes, llevaron a ARENA a la situación de crisis.

Uno de los principales medios, identificado con ARENA, hace una alusión fuerte, sin decir nombres porque sabe que están al descubierto, cuando en un editorial puntualiza: “Se dice, desde la Antigüedad, que las más efectiva manera de derrotar a los rivales es dividiéndoles y alguien, o el primo de alguien, está cabalmente empeñado en eso” (El Diario de Hoy, octubre 15). Y grave es también el señalamiento público que, sin mencionar nombres, realiza en el campo pagado “Resultado de una movida anunciada” (El Diario de Hoy, octubre 16), el Frente Femenino Salvadoreño, de reconocida tradición arenera, cuando interroga al COENA: “¿Hasta cuándo tendremos que esperar la tan ansiada expulsión de ARENA del turbio personaje de todos conocido? ¿Que no se dan cuenta que esta persona está llevando al partido a su destrucción?”. La población, con suspicacia o total seguridad, de inmediato trata de identificar personajes. Y, de seguro, acierta…

Además, el pasado fin de semana nuevas denuncias contra el accionar del COENA, hizo el diputado Guillermo Gallegos, vocero de los disidentes, sobre que personeros del mismo partido están tratando de comprarlos de manera individual, para debilitarlos. “Hemos acordado, por eso, que toda negociación será con presencia de los 12”, reiteró Gallegos. Crisis de crisis, nada de unidad. Y menos granítica. De todo esto, sin embargo, las cúpulas de todos los partidos tendrán que aceptar que sus correligionarios saben ya de su derecho a exigir. Entonces, a ponerse humildes, no sea que les sorprendan las entrañas de otro caballo, que haga arder Troya…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: