No hay tirano que dure cien años…

Hace justamente 40 años, cuando los militares hondureños y su “mancha brava” perseguían con saña bestial/mortal hasta el genocidio a nuestros compatriotas, antes y durante el conflicto El Salvador-Honduras (julio de 1969), publiqué el poema “LOS GENOCIDAS”, que posteriormente apareció en mis libros como “Los detentadores”.
Vistas las cosas que, esperamos, ya pronto sucederán en Honduras, por el justo y merecido regreso de Zelaya al poder, transcribo aquel poema, tal como se publicó en La Crónica del Pueblo de San Salvador, y en otros medios:

LOS GENOCIDAS

A Padilla, chacal de Olancho.

Por Renán Alcides Orellana

Particularmente
tienen oscuro el nombre y el origen
y hasta los de su misma sangre
sienten remordimiento y asco
cuando los señalan

Van y vienen
como estatuas de sal
haciendo daño
-fatuos/ protervos/ insaciables-
pero nunca dormirán tranquilos
hasta tropezar un día
para quedar completamente panza arriba
con la boca abierta…

San Salvador, julio de 1969

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: