“Rompiendo silencios…”: testimonio de un pueblo del Morazán heroico.

Mi pueblo es una oveja medio gris
y medio blanca
paciendo en las riberas del río Torola…

RAO (De un viejo poema)

Noche de memoria histórica. Noche de contar la rebeldía popular. Noche de testimonios de una comunidad del Morazán heroico: Villa El Rosario, mi pueblo. Eso y más fue la presentación del libro “Rompiendo Silencios. Desobediencia y lucha en Villa El Rosario” de los autores Fina Rubio y Eduard Balsebre, en el Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes, de Santa Tecla, la noche del pasado 11 de marzo. Ellos, dos españoles, Rubio y Balsebre, todo corazón y valentía solidaria con los salvadoreños; y el libro, una compilación de sucesos acaecidos en el marco del conflicto armado salvadoreño 1980-1992, con el testimonio franco de cuatro principales protagonistas: Evelin Romero, Miguel Ventura, Francisco Mena Sandoval, Marcelo Cruz Cruz, y con ellos la ardiente voz del heroico de la palabra, Carlos Henríquez Consalvi (Santiago). El libro, concretamente -según los autores- “es el relato de unos hechos de resistencia, dignidad y lucha que tuvieron lugar -en Villa El Rosario- en los primeros días de octubre del año 1980 en Morazán”.

Villa El Rosario fue parte de los escenarios más fuertes de la guerra en la Zona Oriental. Desde antes de 1980 había tremenda represión, que agudizó después del asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, ocurrido el 24 de marzo de 1980. Cumpliendo órdenes bestiales de los jefes militares del ejército salvadoreño, los soldados hacían matanza de civiles dentro del esquema “tierra arrasada”. Muchas poblaciones del norte de Morazán fueron destruidas y abandonadas, mientras los habitantes huían sin rumbo. Eran las escapadas en masa, conocidas como “guindas” en el caló popular. Mientras mujeres, ancianos y niños huían por los montes, los comandantes guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) permitían que se alistaran con ellos muchos jóvenes y adultos, entre mujeres y hombres, de las distintas vecindades. No había alternativa. Crecía el terror, pero también crecía el espíritu aguerrido, el espíritu rebelde. Y del otro lado estaba el ejército, a veces hasta diezmado, sorprendido en su impotencia de “arrasar” a una sólida resistencia popular y revolucionaria, a pesar de su gran ventaja física en hombres, municiones y armamento. A partir de entonces, nadie podía considerarse seguro y menos los familiares y amigos de los combatientes.

Y vino la dispersión. Profesionales, campesinos, obreros y estudiantes se unieron, bien a la lucha armada en las montañas y las ciudades; o bien ayudando para que las mujeres y los niños pudieran huir hacia un refugio en Colomoncagua, Honduras; o exiliándose para luchar desde el exterior, de manera organizada, a favor de la causa revolucionaria.

Tal era el escenario en Villa El Rosario, aquel octubre de sombras. Escenario de lucha rebelde que le fue asignado por el alto mando militar al capitán Francisco Mena Sandoval para que, con fervor anticomunista y “para salvar a la patria”, lo aniquilara. Que no quedara un solo habitante vivo. Y eran muchos, porque a esas alturas Villa El Rosario era el mejor sitio para que se refugiaran habitantes que habían llegado huyendo de lugares vecinos. Eran miles y miles, hambrientos y sin sus humildes haberes. Pero, el capitán Mena Sandoval, con armas y con todo a su favor, fue “agredido”, “tocado” y “convertido” por el espíritu valiente de una joven, Evelin; por el grito misionero y humanista de Miguel; por el impulso humanamente solidario de su compañero de armas Marcelo; por la voz desafiante en la esperanza de Santiago; pero, sobre todo, por las mirada ardiente de fe y disposición a la lucha en defensa de sus derechos, de los heroicos habitantes de aquella gloriosa parcela nororiental de Morazán. Y Paco Mena Sandoval, como Saulo el del caballo camino a Damasco, “cayó” a tierra. Desobedeció y no ordenó matar. Mejor dicho, se convirtió. “Villa El Rosario me hizo cambiar para toda la mi vida…” -, nos dijo Mena Sandoval a la numerosa concurrencia, durante la presentación del libro, aquella noche:

… “Las órdenes de bombardear los caseríos cercanos eran estrictas y de nuevo actué siguiendo mis valores y convicciones. En esos caseríos difícilmente habría guerrilleros, solamente personas indefensas, por lo que el fuego de morteros de mi unidad se desvió a otras zonas que confiaba no estuvieran llenas de población. Seguimos avanzando hasta llegar a las márgenes del río Araute, que se encuentra cercano a Villa El Rosario. Es a partir de se momento cuando recibí la orden de atacar Villa El Rosario con cuatro compañías bajo mi mando. La información recibida era la siguiente:

“Todos los habitantes de Villa El Rosario son guerrilleros, desde el más viejito hasta los más niños. Loes evangélicos están armados, en las biblias esconden las pistolas, y los niños son peligrosos guerrilleros”. Esa noche, dos niños que despectivamente llamábamos terengos, intentaron, cruzar el río para huir; a uno de ellos lo mataron y el otro fue hecho prisionero. Sus palabras me confirmaron aquello que ya sabía en mi interior: “En Villa El Rosario no hay gente armaad y solo quedan ancianos, mujeres y niños con hambre y miedo”….” Y más adelante, según el libro: “… Desde el puesto de mando en Perquín, el coronel Alejandro Cisneros me repitió la orden de horas anteriores: “-Toda esa población es base de la guerrilla. ¡Destrúyala! No tiene que quedar nadie con vida”…” “-Todos son guerrilleros comunistas. Termine su trabajo. ¡Es una orden!- dijo el coronel Cisneros…” Y el libro describe el acto de desobediencia de Mena Sandoval, los dramáticos momentos posteriores, el regreso a la vida de un pueblo que había sido condenado a la muerte por una orden asesina, la nueva alianza de un militar honesto con su pueblo, y la retirada con un final de compromiso: “-Me tengo que retirar -dijo Mena al despedirse- en contra de mi voluntad, pero siempre voy a recordarlos y siempre voy a recordar a Villa El Rosario, porque gracias a ustedes he descubierto mis obligaciones con el pueblo salvadoreño. ¡Aquí he encontrado el sentido de mi lucha! …”

Escuchaba yo a Evelin, Miguel, Mena Sandoval, Marcelo y Santiago. Y de pronto me veía junto a mi niñez, maradoniando con pelota de trapo en el centro de la plaza de Villa El Rosario; o “escalando” –hazaña inolvidable- las gradas del campanario del templo colonial; o compartiendo con los demás cipotes -“mis compañeros de juegos”- una apetitosa ensalada de naranjas con chiles chiltepes, bajo el cielo gris-azul de cualquier verano de ensueños; y siempre, saludando y recibiendo cariño de toda la gente buena, los mayores, algunos de cuyos nombres son recordados puntualmente en el libro. Mi casa que fue, en ruinas. La traición y la deslealtad; pero también, la abundancia de otros cariños. La guerra con su dispersión. La diáspora doliente. El martirio de Monseñor Romero. Mi exilio en Panamá… Y de un salto, los rostros frescos y victoriosos de los niños de entonces, hoy recordados mártires populares, con quienes compartí las aulas escolares y los juegos infantiles. Ellos, los que un día, muchos años después, junto a otros queridos rosarinos, fueron salvajemente masacrados por las fuerzas represoras del ejército nacional, en el marco de la guerra: Tony Urbina, Marcial y Esther Díaz y su hijo Marcial; René de Jesús Velásquez y sus hijos Lázaro y René Abed-nego; Emelia Claros y sus hijos Alfonso, José Santos y Neftalí; Cristóbal Castillo, Israel Chica, Clemente Castillo, los hijos de Chema Velásquez…

… “Villa El Rosario me hizo cambiar para toda la vida…”, oí repetir a Mena Sandoval. Un suspiro de pronto me estremecía las fibras más hondas; y la vuelta a esta realidad desataba en mi emociones encontradas: por un lado, me veía venir yo de entre recuerdos de allá de mi infancia de donde nunca hubiera querido volver; y, por el otro lado, celebrar la victoria hacia la posteridad de la gente heroica de mi pueblo, sacudiéndonos el alma en este libro de Fina y Eduard y en las voces ardientes, como de fuego popular, de los protagonistas: Evelin, Miguel, Francisco, Marcelo y Santiago. Concluido el acto de presentación, me acerqué a Francisco Mena Sandoval.

Recordamos viejos tiempos y sucesos. “Sin tu intervención allá, en octubre del 80 -le dije- la masacre “que no fue” en Villa El Rosario, hubiera sido igual o peor que las de El Mozote, Sumpul…”. Paco asintió y comprendió, además, que en mis frases estaba implícito el agradecimiento sincero, por haber preservado y protegido las vidas, humildes y honestas, de mis hermanos de Villa El Rosario, en Morazán.

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17 comentarios to ““Rompiendo silencios…”: testimonio de un pueblo del Morazán heroico.”

  1. José Tolentino Says:

    Que bellas palabras de los autores del libro, estoy muy emocionado por este nuevo testimonio que sale a la luz.
    Quiera Dios y nos ilumine para que estas cosas no vuelvan a suceder.

  2. Lilian Yaneth Romero de Fuentes Says:

    Es un enorme placer leer y saber mas de lo ocurrido en Mi pueblo El Rosario, se me estremece mi cuerpo saber que Dios, estuvo presente en ese momento. Felicito a todos los que participaron en la elaboración del libro y es un pribilejio poder leer tan buen libro, felicidades.

  3. Según lo que leo , este libro servirá mucho para que las nuevas generaciones conozcan las verdadera historia que nos han venido escondiendo los gobiernos anteriores.
    Recuerdo que cuando se dió la toma de Villa El Rosario, la Radio Venceremos se quedó solo con Mariposa en la locución, esa voz firme y clara, de esa gran mujer. Y a propósito, siempre he tenido la idea de que muchos que escriben sobre ésas historia en las cuales de alguna manera tiene que ver la Venceremos, intentan dejar al margen el papel fundamental que esa gran mujer revolucionaria jugó…Será porque se mantiene firme en su lucha y no vive solo de lo que se hizo?…Incluso a pesar del asesinato de Paco Cutumay y de sus padres?….

    Felicitaciones al colectivo que realizó esa obra que encierra un trozo de nuestras verdadera historia…Felicitaciones. Lupe.

    y recuerdo que cuando la guerrilla tomó Villa el Rosario, solo se quedó locutando combativamente Mariposa, esa voz potente y clara de esa valiente mujer

  4. Un hecho real y muy humano de Mena yo he leido su autobiografia “del ejercito nacional al ejercito guerrillero” y se me escarapela la piel y se me llena de emocion hasta lagrimas derrame por toda esa gente que sufrio en este hermano pais. Ver hasta donde llega el querer estar en el poder, masacrando gente del pueblo, gente humilde, campesinos. Entre los militares pasarse el poder de uno a otro. Dios no quiera que pase en otro paises latinoamericanos.
    espero leer el nuevo libro. Y gracias a estas personas como Mena Sandoval en el recuerdo de mucha gente humanista que seguro leera alguna vez su vida.

    atte.

    jaime c. e. de Lima-Perú

  5. willian Says:

    soy de canton de laguna tenia 5 años en ese tiempo nos fuimos a refugiar a la villa, estabamos condenados a muerte por el ejecito opresor viviamos en la casa de don delio romero qe esta a la salida de zacualpa, cuando llego el ejercito a matarnos, pero eran comandados por un hombre honesto a su pueblo,luego nos refugiamos en san simon durante 10 diez años

  6. jose humberto fuentes benitez Says:

    Yo si conozco al Capitan Guerrillero de Mena Sandobal. El siempre fue guerillero yo lo conoci en la fuerza aerea cuando hera teniente y siempre demostro ser un ambicioso cuando fue comandante interino del escuadron de paracaidistas. Nos ROBABA EL PAGO a los soldados siempre y cuando fue presidente de la comicion de rancho se robaba el dinero que la tropa pagaba por la comida asi que a mi no me engana por eso ni la guerrilla lo quiere ahora porque su idea hera que en la guerrilla iva a robar mas y el se recuerda de lo que hablo.

  7. jose fuentes Says:

    mena sandobal un mentiroso y manipulador un anvicioso de poder y dinero ‘siempre fue asi lo conosco y ami no me emgana por que no dice nada de los soldados que engano en santana que no que los llevo a la muerte esas familias deven preguntarles porque engano a sus hijos y los mato en cutumay y camones recuerde mena que esos soldados usted los mato

  8. Rafael Renderos Says:

    Antes que nada les comento que los seres humanos por naturaleza solo vemos la parte negativa de las personas, las acciones negativas y por que no decirlo las obras negativas. No estoy en la posicion de defender o atacar, ni mucho menos de dar una posicion cerrada por en el tema, solamente les hago la reflexion que gracias a ese gran Hombre “Manolo” hay alrededor de 2000 personas respirando hoy en dia, que pudieron seguir viviendo y han crecido, se han podido reproducir y algunos hasta ya han muerto. Pero fue gracias a la desobediencia de este hombre que sento y origino las bases para un cambio, origino un basta ya de toda esta maquinaria armamentista que acabo con muchas vidas de civiles, en lo personal pienso que la historia se inicio a escribir con la gesta de esta persona, que no importando exponer su vida y la de toda su familia, dijo NO, al camino facil que era ensangrentarse con toda estas personas si hubiese seguido con la orden tierra arrasada que tenia en contra de Villa El Rosario.

    Si una persona hay que agradecer, y darle merito, honor y 2000 medallas de vida humana es a Francisco Emilio Mena Sandoval. Asi espero sus comentarios sera un placer que conversemos sobre el caso que para mi es importante en una reconcialicion: Conocer la verdad, Conocer la historia, resarcir los daños hasta donde sea posible, y luego viene el perdon.

  9. Muchas felicidades por poner al descubierto otro capitulo de la historia reciente de nuestro pais.
    Cada quien de los que conocen o conocieron a los involucrados sabra juzgar en base a su propio conocimiento, que en muchas ocasiones no es la verdad absoluta de ese capitulo.
    No hay que desgastarse despotricando contra alguien que a vivas luces fue un aportador de la justiciahacia el pueblo Salvadoreño en general.
    Admiro mucho a “Manolo” y “Marcelo” por lo que hicieron desprendiendose de una vida comoda y de lujos (que militar no robo, contrabandeo o abuso en esos años?), por una vida encharralado en el monte cubriendose en cuevas de la lluvia y la artilleria.
    Muchas Gracias por ser parte de la historia de mi pais y Gracias a la publicacion de este libro porque conocere mas a fondo lo que aqui sucedio

  10. mirna evelin romero claros Says:

    es impresionante creer todo lo que paso en mi querido pueblo Villa El Rosario, diosito estuvo con nosotrsos en ese tiempo, que no s cuido y a todas las personas que estuvieron ahi me admira por ser tan valientes, principalmente a ñina evelin y al padre ventura.
    QUE DIOS LOS BENDIGA A LOS DOS

  11. Renan Arquimedez Chica Says:

    Muchas felicidades por este libro.Cando lo lei se me enchino la piel poque yo vivi esos tiempos en mi querida Villa El Rosario. Gracias a ese Hombre Valiente( Mena) estamos escribiendo estas palabras.

  12. Jose Fuentes lastima que sigues en el lado equivocado.

  13. He conocido a este capitan aqui en ORENSE,el 3 de dibre de 1992,dando una charla.conferencia sobre la situación de su pais asi como tambien,de toda la América Central.Recuerdo oir decir que a
    veces en la vida hay que tomar un camino,o ponerse a defender a los poderosos en contra de los pobres,o ponerse a favor de estos en su defensa de su dignidad,su vida y su educacion.
    La verdad no dejó de impresionarme aquello,una persona bien situada,que pase a otra situacion con riesgo de su vida y su bienestar,no deja de ser heroico y valiente.
    Por todo ello mi admiracion,mi respeto y mis mejores deseos.
    Tambien en MARZO DE 1989,he conocido aqui en ORENSE,a Ignacio Ellacuria,dando una conferencia el mismo año,que fué asesinado en la UCA,junto a otros,me gustó mucho oirlo.
    Pero su muertre coincidió con la caida del muro de BERLIN,y aquello quedó algo eclipsado.
    Tampoco me puedo olvidar de OSCAR ARNUFO ROMERO,asesinado aquel24 de marazo de 1980,para el mi admiracion y respeto,un hombre que tambien cambió de vida y postura al conocer la frealidad de su pais.
    QUE DIOS LOS TENGA A TODOS EN EL CIELO,LO GANARON.

  14. mario javier Says:

    Hay un error historico en el reportaje. Menciona que Santiago ya locutado y que Radio Venceremos ya existia en octubre 1980, Segun los registros Radio venceremos empezo a salir al aire el 11 enero 1981.

  15. JOSE MORALES Says:

    CREO QUE FUE MUY DIFICIL CONTRADECIR UNA ORDEN SUPERIOR EN ESOS TIEMPOS POR LOTANTO MI ADMIRACION Y RESPETO POR ESA VALENTIA Y CORAJE QUE SON LOS ATRIBUTOS QUE HACEN GRANDE A UN VERDADERO HOMBRE NO COMO MUCHOS QUE SE PUSIERON EL UNIFORME PARA APANTAYAR , HUMILLAR , ROBAR E.T.C.

  16. otilia chica Says:

    soy rosarina y la presentación de este libro me hizo recordar tantas cosas que vivimos,lo cual me llena de nostalgia.

  17. saul mata Says:

    Mena Sandoval es un mentiroso. La historia de Villa El Rosario es falsa, fui parte de su unidad en esa operacion, su indicativo por radio era “pirata”. Lo que paso es que El ya estaba comprometido e infiltrado dentro de la fuerza armada. Fue un ambicioso de poder, el ERP lo sabia, por eso nunca le dieron mando guerrilero en unidades de combate y fue relegado a la instruccion de reclutas.

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