La política para servir y no para servirse de ella.

La política es buena, los políticos la hacen mala-, se escucha decir frecuentemente. Y en el marco de la presente contienda electoral, para elegir a Presidente y Vicepresidente de la República, este pensamiento impacta con mayor fuerza a la población honesta, ahora visiblemente desencantada por el accionar personalista e interesado de los políticos, en su afán apresurado de conseguir más adeptos que el partido opositor y, lógicamente, las ansiadas prebendas o los jugosos cargos y sus derivados. La falta de credibilidad y confianza de los electores honestos hacia los políticos, tiene su base en la experiencia misma; y es consecuente, además, con el pensamiento cívico del patriota y poeta cubano José Martí:

– A la Patria se le sirve y no se le toma para servirse de ella-, dijo Martí. Frase que cobra vigencia especial hoy, precisamente cuando el panorama político electoral descarna más ignorancia que intelecto, más ambición que servicio, más canonjías para las cúpulas partidarias que proyectos de nación. La sentencia no atendida del poeta Martí se configura cada vez más en El Salvador. Pareciera que aquí es el país donde más resalta lo oscuro y fétido de la política interesada en el bien particular de unos pocos.

La demagogia ha sido una constante siempre. El triunfalismo, también. Como males necesarios dentro de la campaña hasta resultan indispensables, para bien o para mal del candidato. Pero, de eso a ofender con impunidad hay una distancia enorme. Y más condenable aún cuando se insulta y ridiculiza a personalidades, nacionales e internacionales, como única vía -muy rastrera por cierto- para lograr un fin político. ¿Con qué derecho, por ejemplo, la campaña de ARENA insulta y ofende la dignidad de mujeres y niños humildes de Cinquera? ¿O la ofensa contra dirigentes guerrilleros que ahora con gran respaldo están luchando, como debe ser, desde el campo cívico? ¿Acaso no hubo también gran cantidad de asesinatos execrables desde el “otro lado” contra líderes reconocidos, que los “grandes medios” se cuidan de ignorar, o en el mejor de los casos, de matizar (Monseñor Romero, los padres Jesuitas, Rutilio Grande y otros sacerdotes del pueblo, catequistas, y tantos hombres, mujeres y niños, hermanos nuestros)? ¿Será tanto el pavor a la alternancia que no reparan en que están haciendo más famosos cada día a presidentes como Chávez, Lula, Ortega, Correa, mediante publicidad gratuita sobre su trabajo presidencial, aprobado allá por las mayoría poblacional de su país? Y hay mucho más…

Funcionarios, empresarios y “grandes medios” de comunicación debieran jugarle limpio a la población. Cuando el presidente Saca, prevaliéndose del cargo (violación Constitucional), hace proselitismo abierto a favor de Ávila y ataca furibundamente a “los comunistas del FMLN”, pierde respeto y también su condición de “presidente de todos los salvadoreños”, pues sus frases hirientes y despectivas van contra los miles de votantes opositores, indecisos y ciudadanos que piensan distinto, ¡jamás comunistas!. Sin embargo, cuando conviene (foros de la ONU, cumbres presidenciales, proyectos nacionales y otros), el discurso suena incluyente y hasta paternal hacia todos los salvadoreños. Cuando La Prensa Gráfica (28 de febrero) invita a Samuel Quirós para que diga que “Los inversionistas no van a poner plata con un gobierno de izquierda”. ¿Qué intentan LPG y el mismo Quirós, y Simán, Poma etc.? Huelga responder, el pueblo lo sabe. Y cuando Canal 12 y otros canales de TV “presentan” a Edmundo Jarquín, de Nicaragua, como el abanderado de la lucha contra el “sufrimiento” en el que Daniel Ortega tiene “sumidos” a los nicaragüenses, ¿qué intentan promover? No es necesario responder, también de sobra se conoce. El pueblo sabe que “vendrán” más “patriotas” de otros países a contar las “calamidades” que sufren allá, en una clara y descarada intervención en la política salvadoreña. Pero, eso para ARENA es educativo (¿?)…

Estas actitudes, políticas, empresariales y comunicacionales, son enemigas de la democracia, porque inhumanamente enfrentan a los distintos sectores sociales. El funcionario pierde respeto, el empresario pierde simpatía, el medio de comunicación pierde credibilidad (basta indagar con los voceadores y los distribuidores en las esquinas, todos resintiendo el rechazo de la gente al periódico). Y más grave es, cuando juntos -como en los casos comentados de Quirós y Jarquín- crean una campaña orquestada para infundir temor, odio social y desinformación, y ser promotores y divulgadores de campañas sucias y noticias sesgadas contra el FMLN (que hoy equivale a atentar contra más de media población salvadoreña). Están en su derecho, claro; pero no en erigirse como defensores de la democracia, ni impulsores del crecimiento económico, ni informadores con veracidad e imparcialidad. La Patria recompensará un día a quien le sirve, y pasará la factura a quien se sirve de ella…

Anuncios

Una respuesta to “La política para servir y no para servirse de ella.”

  1. alex zepeda Says:

    hola como esta la rasa mi nombre es alexander y vivo en canada desde hace 3 anios . y me gustaria votar por el frente yo se que es dificil pero si hay una forma de hacerlo me gustaria que me dijeran como . gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: