De dilemas, calificaciones y embargos de ley.

Mientras la población salvadoreña enfrenta tenazmente los efectos de una crisis integral que va agudizándose, en el marco de la campaña electoral hacia 2009 las cúpulas partidarias se enfrascan en acumular y divulgar acusaciones, hasta innobles, con tal de descalificar al adversario. En vez de propuestas, algunos partidos mantienen campañas burdas de desprestigio, que ya ofenden a la población. Vuelven los spots insultantes y generadores de miedo, “visitas” de personajes pronosticando tragedias políticas si no se apoya al partido oficial, inocultable favor mediático al mismo partido y su candidato, discursos demagógicos, ofertas irrealizables sin ton ni son, “utilización” de candidatos sin posibilidades; pero, sobre todo, flagrantes violaciones a la Constitución y al Código Electoral. No es simple decir, está ahí…

Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones del tema Realidad Nacional:

1. EL DILEMA DE INFORMAR. “¿Qué haré, jueces? Si callo me llamaréis culpable y si hablo me tacharéis de mentiroso”, reza el famoso dilema de Cicerón que, en tiempos pasados, parecía detener los impulsos de los salvadoreños ávidos de denunciar o reclamar por sus intereses lastimados. Los hechos o frases violatorias de los derechos de las personas eran muchos, pero los riesgos –hasta de muerte- eran más. Y, como en el dilema citado, los muchos preferían callar; los pocos hablaban. Y hubo casos de represalias, y hasta de represalias horrendas. Hoy, similares –o peores- frases y hechos agobian a los salvadoreños. Similares riesgos –o peores- se corren también, sólo que ahora un despertar de conciencia y mayor avidez de justicia acompaña a la población, que ha dejado atrás el temor a quienes infunden temor, y vuelve por sus fueros. Es decir, por sus sagrados derechos. Alentador es, por tanto, que algunos medios y periodistas –pocos por cierto- motivados por esa actitud valiente y solidaria de los salvadoreños, decididamente siguen luchando por descarnar la realidad que, como monstruo ideológico, sigue minando las entrañas de la Nación. Es lucha por la información/opinión honestas, a pesar de la abierta o encubierta amenaza de “o estás conmigo o estás contra mí”. Pues no, ni con uno ni con otro, pero sí con la verdad. Por eso, es alentador también que la población misma, aunque no lo parezca, esté clara ya –y vigilante- en cuanto a identificar a los funcionarios, medios, periodistas, presentadores y “analistas” que, siendo las excepciones ya conocidas por motivaciones también conocidas, promueven y divulgan actos de injusticia contra sus propios intereses.

2. CALIFICACIONES. Hay un esfuerzo evidente sobre mantener la calificación al presidente de la República, aunque sea en cifra de 6. Es normal y comprensivo, hasta loable de parte de sus seguidores. Sin embargo, a la población le cuesta aceptar como mientras al presidente Saca se le premia con esa nota -que no es tanto- por popularidad, paradójicamente un porcentaje mucho mayor de salvadoreños “rechaza la gestión gubernamental y legislativa de ARENA”. Para la gente, lo ideal –si se diera- debería ser al contrario. Para el funcionario mismo también. Ideal sin duda de todo buen funcionario –incluyendo al Presidente- cuando se trabaja desinteresadamente en función de país. A este propósito, Joaquín Samayoa, en su columna semanal (LPG, septiembre 10), analiza: “Si ahora una gran cantidad de esos votantes están manifestando una clara preferencia por el FMLN, resulta obvio que el presidente Saca no ha sido capaz de conservar el capital político de su partido, a pesar de que sigue pareciéndole simpático a una parte considerable de la población”. En cuanto a encuestas/calificaciones, ojalá que en ellas priven siempre la autenticidad y la honestidad.

3. EMBARGO CONTRA RECORD. Después de tanta demanda de justicia de los habitantes de Sitio del Niño contra Baterías de El Salvador (Récord), por daños ambientales y contra la salud de personas y animales, la justicia se va perfilando, aunque a fuego lento. “Ordenan embargo millonario a Récord”, titula La Prensa Gráfica (septiembre 2), y detalla: “Un embargo por $141 millones en contra de la empresa Baterías de El Salvador (Récord) fue decretado el pasado 25 de agosto por el tribunal de segunda Instancia de San Juan Opico (La Libertad), dieron a conocer ayer fuentes judiciales”. La noticia señala, además que el embargo incluye cuentas bancarias de los directivos procesados… y también “los bienes inmuebles tomados en cuenta para la resolución”. Son varios los rubros afectados en aquel lugar, por el funcionamiento de la empresa. Sobre todo, la comprobada contaminación con plomo, ya evidenciada en muchos de sus habitantes. Diferentes organismos: Tutela Legal del Arzobispado, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, IDHUCA, CESTA y otros Organismos no gubernamentales, especialmente el Movimiento sin plomo del lugar, han venido en lucha solidaria demandando justicia y reparación de daños. Aún hay asuntos pendientes, pero lo informado parece indicar que habrá luz al final del túnel.

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