09.18.09
Entrevista CoLatino sobre libro.
El tiempo que ha pasado en la vida de Renán Alcides Orellana
Noé Samael Rivera
Redacción Diario Co Latino [enlace a entrevista original]
Cualquiera diría que la vida de un periodista es fácil. Al igual que todas las profesiones tiene su complicación y su esfuerzo. “Lo que pasa cuando el tiempo pasa”, es el título del libro de Renán Alcides Orellana, poeta, escritor y periodista, donde plasma lo vivido por él en el trayecto de su vida como periodista, además cuenta la historia del país, vista desde su perspectiva.
Orellana cree en el periodismo y en los periodistas, pero está convencido de que para ser un buen periodista se debe de estar consciente de que el compromiso es con la sociedad, y afirma que para ser un buen escritor se debe ser un buen lector, algo que muchas veces no nos gusta practicar. Orellana habla hoy del periodismo que se vivía hace unas décadas y del periodismo de hoy en día.
- ¿Cuáles fueron sus inicios en el periodismo?
Desde joven me ha gustado escribir. En el año 59 ingresé a la escuela de periodismo en la Universidad de El Salvador. Inicié en el periódico Tribuna Libre, ganando 90 colones, en el año 63; luego ingresé al Diario de Hoy y luego en todos los periódicos del país. Yo, desde muy joven supe que el periodismo era para mí. El periodismo no es de bienes económicos, es de satisfacciones, cuando se hace realmente con compromiso de periodista.
- ¿Qué diferencia existe entre el periodismo que se ejercía en el los años 60 y el periodismo de hoy?
Cuando llegué al periodismo era difícil porque no había espacios, la televisión no estaba, la radio era muy fuerte; hoy hay muchos medios para poder ejercer. La diferencia estaba en que yo fui alumno de periodistas empíricos, un periodismo más práctico, hoy tenemos periodistas más académicos. Otra diferencia era la capacidad y ética, con esto no quiero decir que en estos tiempos no hay capacidad y ética, pero sí, muchos periodistas dejan mucho que desear. Yo tengo muchas satisfacciones en le trabajo que ejercí y que todavía ejerzo.
- ¿En los momentos de crisis que vivió el país, con las dictaduras militares y luego con la guerra civil, cual fue el papel del periodista?
Hubo un riesgo grande para los que ejercíamos la profesión. Hubo persecución, hubo muerte para los periodistas, muchos tuvimos que salir del país para poder salvarnos. En este sentido el periodismo ha tenido mucho riesgo. El servicio social fue la mayor causa de persecución. Pero el papel del periodista era servir e informar, jugar un papel de verdad donde la ética era primordial.
- ¿Ha decaído el periodismo?
No ha decaído, en Centroamérica vamos a la vanguardia. Mi enfoque está en sentido de la conducta del periodista. No es malo trabajar en ningún medio, si se hace de manera profesional, lo malo es que el medio trabaje sobre usted.
- ¿Se ha perdido el profesionalismo del periodista?
En alguna medida sí, se ha perdido la visión del periodista en función de la sociedad. Se ha vuelto en muchas ocasiones en función de grupos y de sectores.
- En sentido de la influencia que ejercen los medios sobre el periodista, ¿los medios alternativos serán entonces la solución?
Si queremos una sociedad más justa y más humana, lo que hay que hacer es un cambio de actitudes, de comportamiento siendo leal al principio de que la población tiene derecho a la información y que se le diga la verdad. Si esto sucede no hay porqué cambiar de medios, tenemos que asumir nuestro compromiso y no ser desleales con la sociedad. Aunque el periodismo alternativo está siendo la solución al buen periodismo, para que la sociedad esté bien informada. No tenemos que permitir que nos censuren o pero aún autocensurarnos.
- En el caso de las universidades, formadoras de periodistas ¿Qué papel juegan?
Si las escuelas de periodismo mantienen todo teórico y no una forma más práctica del periodismo, se contribuye a que el periodista se limite. La academia debe de formar en cuestiones éticas, pero se limitan a puras reglas ortográficas y teorías, que no digo que sean malas, pero también tiene que tener un enfoque social. Tiene que ir unido, la teoría, la práctica y el compromiso social.
- ¿Cómo ve el acceso que existe ahora a la información?
El derecho a la información es que la sociedad esté debida y oportunamente informada. Hay lugares en los que los documentos públicos están reservados, eso ya no debe de seguir, se tiene que abrir las puertas de la información. La actual lucha de derechos a la información es urgente que se ratifique para que el periodista y no solo él, si no los campesinos, el obrero y la ama de casa, en fin todos.
- ¿Qué futuro le ve al periodismo en el país?
Yo sigo teniendo esperanza en el periodismo joven, le sigo apostando a la generación de periodistas actuales, toda vez que su formación en la academia o personal vayan aparejadas, a la teoría, la práctica, y sobre todo, el compromiso social, no empresarial. De nada sirve una persona que sepa escribir y conozca las reglas si no tiene compromiso social. Renán Alcides Orellana invita a leer el libro, para conocer del trabajo periodístico y para conocer los cambios que ha tenido el país y comprender los que está teniendo.
09.08.09
Revanchismo y falta de sinceridad política frenan aspiraciones de Unidad
Para la ciudadanía noble, no la de la política partidista actual, resulta preocupante la actitud y el accionar amenazantes de la nueva oposición (bloque derechista ARENA-PCN-PDC), más empeñada cada día en un exacerbado revanchismo, que en el carácter constructivo y propositivo que ofreció a la población a la hora de entregar -con mal disimulada resignación- el poder presidencial. Preocupante, porque es imposible para la población, laboriosa y antibelicista, aceptar, por ejemplo, que si algunas políticas del gobierno no satisfacen al bloque opositor “haremos arder Troya”, como expresara el presidente del Coena, Alfredo Cristiani, en entrevista reciente.
Es válido -y hasta propio de toda verdadera democracia- el permanente y sostenido sentido crítico (nunca censor) de la oposición, para ayudar a que los pesos y contrapesos definan el rumbo correcto del gobierno. (Crítico, es quien señala fallas y da las soluciones; censor es quien señala fallas por el prurito de contradecir y hasta de desprestigiar al otro, sin plantear soluciones). Ajenos a todo interés partidista, el ciudadano honesto, y hasta el Ejecutivo mismo, verían complacidos un sincero y verdadero juego democrático -contestatario y sostenido- entre el partido oficial y la oposición, en la búsqueda e implantación de políticas públicas que contribuyan al mejoramiento integral de la sociedad.
Esto último es como la utopía. Un proyecto de realización imposible, mientras el ánimo que priva en la oposición –tan evidente como el sol en el cenit- sea únicamente censurar, desprestigiar, contradecir, así por así. Algunos medios ahora parecen también de oposición. Antes era al contrario. Destacando, magnificando, minimizando, omitiendo… opiniones e informaciones, según convenga a una agenda preconcebida. “El gobierno no tiene rumbo”, titula en madera El Diario de Hoy (septiembre 4/09), atribuyendo esta expresión a Cristiani; misma expresión que, coordinadamente, divulgan otros medios y comentaristas. Con las excepciones de siempre, para la mayoría de salvadoreños estas afirmaciones suenan a cortina de humo, porque ¿cómo encontrar fácilmente el rumbo en tres meses en un laberinto de irregularidades que viene de muchos años?: corrupción (ANDA, BFA, MSPAS, ISSS, FEDEFUT, INDES, Fomiexport, Crediclub, Insepro/Finsepro, Credisa, MOP, OBC…), violencia, alto costo de la canasta básica, falta de medicinas, desempleo y emigraciones forzadas, entre otros.
Sin embargo, todo esto puede irse revirtiendo, aunque paulatinamente, si el llamado a la unidad del presidente Funes surte efecto sincero y -sin perder su identidad y su afán cuestionador- la oposición juega el papel propositivo que ofreció a la población. Será cuestión de sinceridad política de todos los actores, a nivel de todo el aparato del Estado. Por ejemplo:
- Los partidos políticos deben aceptar y reconocer su realidad interna, sin ocular su falsa unidad (“… algunos de los directores {de ARENA} que se van han sido vinculados al círculo de Saca…”, publicó LPG (5/IX/09) ¿Será que el ex presidente Saca tiene un grupo y otros, otro? El sostiene que no; – Magistrados de la Corte Suprema de Justicia matizan sus afirmaciones tratando, inútilmente, de convencer que su oposición a las disposiciones de austeridad del nuevo Presidente, son legítimas. Pero, desde anteriores períodos, muchas cosas se vienen cuestionando;
- Es urgente convencer a la población que las “negociaciones” para elegir funcionarios de segundo grado, tienen visión de país y no de partido (no más votos reciprocados para Corte de Cuentas para el PCN, Procuraduría General para el PDC, Fiscal General para ARENA…);
- Se destacan con escándalo los despidos en el nuevo Gobierno, pero se omiten los de la Alcaldía Municipal de San Salvador que, relativamente, son de iguales proporciones; – Algunos miembros del FMLN deben dar señales de coherencia también, evidenciando más unidad que desunión en sus filas y con el Órgano Ejecutivo, si se aspira a la credibilidad necesaria hacia la unidad nacional y no, simplemente, al engrandecimiento partidario… y mucho más. Si, de veras, existe real visión de país y no de cúpula partidaria, no más intentos de engaños, confusión y amenazas, contra la dignidad e inteligencia de los salvadoreños. ¿Que se puede? Sí, se puede…
Duelo Universal.- El cierre de esta columna periodística no estaría ajustado a los principios de veracidad y solidaridad que la identifican, sin expresar: 1. El más sentido y solidario pésame a la familia y a la comunidad, nacional e internacional, de comunicadores, por el trágico fallecimiento del fotoperiodista Cristian Poveda, cineasta también de connotación universal España-Francia-El Salvador. Hay, sin duda, duelo universal por su muerte violenta, como lo hay por tantas otras muertes así, de hermanos salvadoreños y del mundo. 2. Duelo universal también y solidaridad, ante la situación de impotencia e ira reprimidas de los hermanos hondureños, anhelantes, hoy más que nunca, de paz y libertad, mientras los golpistas y su gobierno de facto les siguen conculcando sus más elementales derechos.
01.12.09
Los medios de comunicación social y las elecciones en El Salvador
“La principal misión del periodista es decir al pueblo la verdad,
y su más imperiosa necesidad es lograr ser independiente.
El propietario de un periódico que necesita para sostenerlo de las
subvenciones gubernamentales o de ayuda de partidos políticos,
ha fracasado en su alta misión de servir lealmente
a los intereses de la comunidad”.
José Dutriz p.
En El Salvador, quizás nunca como ahora ha sido tan evidente el rompimiento de algunos principios profesionales –veracidad e imparcialidad- por parte de los Medios de Comunicación Social. El actual proceso electoral salvadoreño hacia enero y marzo de 2009 ha descarnado, con toda intensidad, la vulnerabilidad ante el mercantilismo publicitario de los mal llamados grandes medios (Prensa, Radio y TV); y sobre todo, la incoherencia profesional al no sustentar en la práctica los principios teóricos que se ufanan en proclamar.
Específicamente, y esto hay que decirlo, los matutinos, algunas emisoras como YSKL y, en TV, TCS Noticias y otros, lamentablemente han perdido el grado de credibilidad del que gozaban antes, al dejar al descubierto su intencionalidad de favorecer al oficialismo, a costa de los principios. Lo de “el periódico de El Salvador” o “noticias de verdad” o “el primer noticiero del país”… y otros tantos slogans son de tema discutible. En realidad, sería grato leerlos/escucharlos como tales, si hubiera apego a la coherencia. Y si lo anterior es ya del dominio público, ¿cómo puede negarlo un periodista honesto a la hora de la verdad, si todo es tan evidente? La respuesta la dan los medios que despiden a los reporteros/fotoperiodistas que no se alinean y las páginas de opinión se convierten espacios cautivos, para columnistas cautivos que –con mínimas excepciones- tratan temas también cautivos; es decir, en consonancia con la línea editorial.
Lo grave de esto es que a mayor cobertura y penetración de los medios, mayor difusión/recepción de los mensajes negativos, especialmente en poblaciones pequeñas y en las áreas marginales y rurales. El adormecimiento y el temor infundados, mediante noticias y opiniones que saturan todos los medios y a toda hora, son lamentables. En la otra cara de la moneda, los medios considerados pequeños, no por su calidad sino por menor despliegue y cobertura, hacen esfuerzos titánicos contribuyendo al urgente y necesario contrapeso que demanda la sociedad.
El precio en ambos casos es, lógicamente, contrapuesto. Para los primeros, el beneficio reflejado en preferencias e incrementos tarifarios; y para los segundos, el “maleficio” de un estrangulamiento económico en el campo publicitario, oficial y privado, por el “mal servicio” de denuncia y la intencionalidad de cumplir con el compromiso de la verdad, como lo demanda y merece el mundo circundante: la sociedad. Obviamente, hay desnivel en el contrapeso y la carga informativa favorece a los primeros, pese a los sesgos evidentes para confundir o desinformar al lector, oyente o televidente.
¿Quién no ha sentido ira e impotencia ante contenidos editoriales, informativos y de opinión, de algunos matutinos, vulnerando impunemente la dignidad e inteligencia de los salvadoreños? ¿Y quién no siente lo mismo cuando –sin pertenecer necesariamente a un partido político- ve cómo se magnifican sin merecerlo las informaciones oficiales y del partido Arena mientras, a la inversa, se minimizan o matizan para encubrir sus –tantas- fallas? ¿Y quién no resiente con el mismo coraje, cuando ve/oye/lee que, también a la inversa, se magnifican las fallas y hasta con valor agregado, cuando la oposición –el FMNL- es protagonista de cualquier suceso y, caso contrario, se minimizan o simplemente no se mencionan sus buenas actividades? ¿Qué buen periodista puede pasar por alto el sesgo tendencioso en el titular de una noticia cuando, al leer detenidamente el contenido, este no corresponde al titular; y, a veces, es hasta distinto a lo que el buen reportero quiso informar? ¿A quién se pretende engañar cuando se ordenan y publican fotografías/imágenes de ángulos y gestos desfavorables a los candidatos de la izquierda, para desprestigiarlos? ¿Cuándo entenderán que los efectos son a la inversa? Y, en publicidad, ¿quién ignora los enormes efectos económicos de campañas que, mediante anuncios/cuñas/spots, deshonrosos e insultantes, realizan organizaciones fantasmas como fuerza solidaria y otras “instituciones” también fantasmas, defensoras del sistema? Y sobre lo mismo ¿acaso no es evidente que los medios no sólo son hospederos de estos anuncios de campañas sucias, sino que de alguna manera, contribuyen a reforzarlas con informaciones o juicios paralelos? Ejemplos como estos proliferan; sería largo enumerarlos todos…
Pero, los medios no se auto elaboran. Hay desde su génesis propietarios, editores, reporteros, redactores/presentadores… a cuya responsabilidad están las diferentes áreas, bajo una línea editorial. De entre ellos surgen las acciones coherentes o incoherentes, según sus principios. Con apreciables y respetables excepciones, quizás ya de sobra conocidas, ahí están los reporteros/fotoperiodistas que en impresos y radio perfilan sus acciones en franco apoyo al sistema; y, desde luego también, los presentadores de TV que vuelven inocultable la misma intención (cortar “hábilmente” las llamadas comprometedoras, describir los correos electrónicos con interpretaciones propias en vez de leerlos; o, sencillamente, ignorarlos). Lo evidente no es una verdad que necesita ser demostrada. El hecho está ahí. Pero, ingenuamente, se intenta ignorarlo o se considera ignorado por la población.
En aras de la libertad de expresión, nadie puede impedir a los medios y a los periodistas que hagan uso de ella y expongan lo que quieran o que crean conveniente, toda vez que no se dañe la moral y el orden público. Pero, de eso a autonombrase los más imparciales, los más éticos, los más veraces o los primeros en cada género, hay una enrome distancia. Inaceptable distancia. Este es un somero panorama sobre el comportamiento de los medios en el actual proceso eleccionario salvadoreño, del cual se desprende una obligada pregunta: independientemente de los resultados y del partido y candidatos que ganen, ¿podrán algunos medios de Comunicación Social considerarse artífices de la imparcialidad y, por lo mismo, merecedores de toda credibilidad por parte de la población? La respuesta ha comenzado a darla, desde hace ratos, la misma población.
12.10.08
Los compatriotas en el exterior y el incoherente discurso de los políticos.
Primero fue el presidente Saca, con su inasistencia como invitado especial al acto de inauguración; después, los candidatos presidenciales Rodrigo Ávila y Carlos Rivas Zamora, de ARENA y PDC, respectivamente, no sólo por su inasistencia sino por no participar en el Foro “Plataforma Política de los Salvadoreños en el Mundo”, como punto central del programa general de la VI Convención de Salvadoreños en el Mundo: “Capital Humano de la Diáspora: más allá de las Remesas”, celebrada en la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) de San Salvador, entre el 25 y el 27 de noviembre anterior.
Al foro central de la VI Convención, el día 26, habían sido invitados los 4 candidatos presidenciales, pero únicamente asistieron Tomás Chévez, del PCN, y Mauricio Funes, del FMLN, ratificando ambos su respeto y aprecio a los hermanos salvadoreños en el exterior. Bien por Chévez y Funes, por la coherencia política. Palabra y acción juntas, no como el incoherente discurso de otros políticos que desde sus flamantes oficinas, se deshacen en elogios a los compatriotas “por su valioso apoyo con las remesas a la economía nacional”. Chévez estuvo puntual. Y aunque a ratos, por compromisos e inconvenientes de última hora, parecía que el candidato del FMLN no asistiría, Mauricio Funes, consciente de su responsabilidad, asistió. La inasistencia de ambos hubiera sido no sólo elemental descortesía sino también de evidente menosprecio, ante la invitación que los organizadores formularon oportunamente a los 4. Para Chévez y Funes, fue claro el reconocimiento. Los compatriotas les correspondieron con aplausos, con evidente mayor entusiasmo al candidato Funes.
Con asistencia de muchos compatriotas venidos de los distintos rumbos del planeta, el objetivo de la VI Convención fue: “Generar una reflexión colectiva y visibilizar la contribución de la diáspora a la riqueza de la nación salvadoreña, mediante el aporte de capital social, intelectual, cultura democrática, conocimiento, apropiación y aprovechamiento de tecnología, entre otros”. Razón suficiente para que los residentes aquí correspondieran, con interés y atención, al esfuerzo de los compatriotas que, para hacer estas reflexiones, recorrieron miles de kilómetros. Independientemente de la importancia de los temas del evento, cuyos contenidos y resoluciones serán conocidos oportunamente, es justo reconocer su valor, no sólo por el acercamiento de los compatriotas a su Patria, sino porque su esfuerzo diario se convierte en significativo renglón para contribuir a salvar -en gran parte- la economía nacional.
Por eso cuestionaron la actitud indiferente de los políticos criollos. Y su incoherencia. ¿Cómo es posible que el lenguaje demagógico elogie a los compatriotas residiendo fuera, si cuando vienen con fines de trabajo y acercamiento a su país, sencillamente ni siquiera se les saluda y menos que se les atienda? Con esas actitudes ¿será posible avanzar hacia políticas que, por ser salvadoreños, les favorezcan, como “el derecho a ejercer el sufragio desde el exterior”? ¿Se contribuye así a estimularles su esfuerzo y a mitigar su nostalgia por el doliente desarraigo de la Patria ausente? Claro que no. Pero, se habla del TLC y sus bondades (¿?); y del TPS, tan en boga que el presidente Saca se esmeró en viajar a Estados Unidos para promover la inscripción de los compatriotas. Pero, ¿compensará o valdrá la pena el enorme gasto de la comitiva, con relación al número que se inscribirá? Después del evento lo consulté con algunos dirigentes de la SEEM, y la respuesta fue obvia. De seguro, el lector la adivina.
Entre tanto aquí, sigue el batallar de los partidos políticos, en busca de aumentar su caudal de votos. Hasta ahí, bien. Pero, cuánta ira y pesar cuando el debate, los cuestionamientos y los reclamos cívicamente aceptables entre contendientes, se saturan de ingredientes sucios y malolientes políticamente hablando, como los mensajes educativos de fuerza solidaria o las fraternas visitas de los reconocidos personajes de siempre, como la de Eduardo Montealegre la semana anterior, que se acordó de venir a prevenir a El Salvador sobre un grave peligro como el que vive Nicaragua. ¡Cuánto amor! Ellos sí pueden, hasta entre elogios, hablar de fraude; pero si aquí, una encuesta, un ciudadano o un partido opositor lo hace, arde Troya.
En fin, mientras pasan las elecciones, a seguir esperando más visitantes con prevenciones contra Nicaragua, Venezuela y Cuba. Pero, ¿y para los salvadoreños de aquí y los del exterior, ¿qué? Para infundirles miedo, se recurre a todo. De seguir así, pobre Pueblo Salvadoreño y pobre Democracia, tan vilipendiados e injustamente agredidos con insultos y diatribas contaminantes de violencia y miedo. Aunque, a estas alturas ¿funcionará en los salvadoreños honestos el miedo a que el lobo los devore…? Humm. Quién sabe. Es la hora de despertar políticamente. Hora de ser coherentes. Hora de ser verdaderamente salvadoreños… ¡Así sea!
11.11.08
Los procesos eleccionarios, los giros políticos y otros manejos.
Si bien el gane, más que merecido, de Barack Obama pareciera no marcar diferencia con la actual política exterior de los Estados Unidos, lo cierto es que sí refleja cambio significativo a nivel continental que, por supuesto, inquieta a los gobiernos de derecha con todo y su fracasado modelo neoliberal. Es falsa, entonces, la aparente aceptación total de esos gobiernos a la llegada de Obama a la Casa Blanca. Menos que haya satisfacción, aunque intentar mostrarla les resulta conveniente. Comprensible entonces el lenguaje diplomático.
Haber seguido de cerca la campaña electoral y la disputa personal de los candidatos Barack Obama y John McCain, con todo y haber sido intensa y sostenida, permitió apreciar el grado de madurez partidaria y de la población en su trayecto y, especialmente, a la hora de los resultados que favorecieron al primero. Independientemente de las incidencias y algunas muestras de animosidad exacerbada, propias de toda contienda de esta naturaleza, el proceso se vio limpio. Sin triunfalismos altisonantes de Obama y con aceptación plena de McCain, fue una muestra de cultura cívica que ya vendría bien para estas latitudes.
Sin embargo, en el marco de la campaña electoral salvadoreña el contraste es abismal, de forma y contenido. Con las excepciones de toda regla, los indicios de un comportamiento digno y aceptable, especialmente de algunos políticos y las cúpulas partidarias, son casi nulos. El afán de lograr posiciones sobre la base de que el fin justifica los medios, según Maquiavelo, les hace tirar por la borda los principios y hacer gala de la conveniencia: contradicciones, incoherencia, demagogia, promesas incumplibles y hasta renegar y condenar visceralmente a su partido político anterior.
Sobre esto último, hay frases para la historia. Son muchas, pero dos a guisa de templo: 1). “El fraude siempre lo ha manejado la izquierda, lo hacen para que la gente no vote o para justificarse si pierden”, dijo Carlos Rivas Zamora, candidato presidencial del PDC (El Diario de Hoy, octubre 16/08, P. 6). ¿Sería él uno de los favorecidos con el “manejo de fraude” de su otrora partido, para ser alcalde capitalino?; y 2). “Se ratificó que el FDR no tiene interés en una coalición con ARENA, pero no vamos a renunciar a los planteamientos en que somos coincidentes con él (Arturo Zablah)”, frase de Julio Hernández, Secretario General del FDR (La Prensa Gráfica, octubre 16/08, P. 26). ¿Y esa expresión de sí pero no? ¿Cómo desligar esos “planteamientos” en los que son “coincidentes” (FDR y Zablah) con los planes de ARENA; mismos planes, a propósito, que Zablah combatió hace un par de años, cuando públicamente se pronunció a favor de una alianza “para sacar a ARENA del poder”? Y, hay muchos ejemplos más…
¿Cómo aceptar que esto no suena a mero interés de lograr, “a como dé lugar”, un puesto político para beneficio personal? Esto, desde luego, sin perjuicio de reconocer el interés de los verdaderos ciudadanos (que los hay) de servir realmente a su comunidad. Y ¡vamos!, no se trata aquí de desprestigiar o favorecer a personas o a instituto político alguno. Esas valoraciones las hace la población honesta. Se trata de volver por los fueros de esa misma población, que pide respeto a su dignidad e inteligencia.
Por eso también, la población, otrora animada con la información veraz y oportuna, hoy resiente de algunos medios de Comunicación Social, periodistas y presentadores de TV, el evidente afán de publicitar (con todo derecho, aunque ya sin credibilidad) todo lo que pueda perjudicar al mayor partido opositor (FMLN) y a su candidato (Mauricio Funes), mientras a la inversa magnifican y hasta le enmiendan la plana al deficiente discurso de los candidatos oficialistas.
Algunos presentadores de programas de debate en TV, haciendo gala de una autodefinición de veraces e imparciales, con mal disimulado manejo arbitrario dan trato diferente al entrevistado, según sea el partido al que pertenece. Basta comparar una entrevista seria e incisiva (como debe ser) pero a todas luces tendenciosa a Mauricio Funes, con la amistosa y hasta con tintes de adulación a los candidatos oficialistas; y, peor, con las entrevistas como de cherada y folklóricas a otros personajes de la política criolla. Y en el mismo orden, imposible ignorar también la “coincidencia” de presentadores de TV, con línea clara de intentar desestabilizar a Funes con un interrogatorio diz que “apabullante”, teniendo como referente único (¿?) los artículos periodísticos de Joaquín Villalobos, cuya trayectoria, deserción partidaria y actual ubicación ideológica todo mundo conoce. No se vale. Se puede, pero no se vale. No es justo para el periodismo salvadoreño que esa clase de referentes, las coincidencias o los conflictos de intereses, sean fallas que, a veces, se tornen gajes del oficio.
10.28.08
Lluvia de “pasquinazos”: ofensa a la dignidad e inteligencia de los salvadoreños.
Pasquín: “Escrito anónimo de contenido satírico u ofensivo.
Se fija en lugar público en contra de un gobierno o contra
una persona particular o corporación determinada”.
DICCIONARIO CORONA Español,
Editorial Everest, Madrid, España.
Siempre ha sido así, pero ahora el pecado es mayúsculo. Los pasquines que siempre han proliferado en épocas eleccionarias, hoy superan el insulto y hasta el delito. Hay de todos los partidos y “tamaños”, sólo que unos más ofensivos que otros. Pero, de entre todos uno, uno sólo ha acaparado más la atención, porque hiere la dignidad e identidad de un pueblo hermano. Además, es insulto y amenaza mortal para los salvadoreños, que residen aquí o en el exterior. Queriendo dañar a personas y entidades nacionales, no sólo insulta a El Salvador sino a la comunidad internacional, evidenciando a nuestro país como el más irrespetuoso e inculto de Latinoamérica. Otro último lugar en las listas negativas del concierto continental.
El acucioso y honrado lector ha identificado de inmediato al principal pasquín: sí, ése el de la inexistente fuerza solidaria (otro fantasma creado por un partido y pagado con los impuestos de los ciudadanos para que, como artero bumerang, les insulte a ellos mismos); ése, contra Funes y su partido FMLN, que además insulta al hermano pueblo de Venezuela dueño de su propia vida político social. Cualquier presidente constitucional de una República latinoamericana, sea del credo o ideología que sea, debe ser respetado. Igual trato merece para sí, y con razón, el presidente Saca. Entonces, no sólo porque no quisiera que así le trataran sino por elemental educación y diplomacia, el mandatario debe pronunciarse en contra de esos pasquines.
Por experiencia, todos saben que estos pasquines son ordenados por ARENA y pagados por los salvadoreños. Si no se demuestra lo contrario, la responsabilidad va desde los candidatos a la presidencia y vicepresidencia de la República, Rodrigo Ávila y Arturo Zablah, y el COENA hasta los ejecutores de semejante insulto a la dignidad universal. Claro, lo aplauden los que se sirven de sus favores partidarios. Hay indignación colectiva. Y algo cuestionable: que la comisionada presidencial para la “gobernabilidad” (¿?), Gloria Salguero Gross, en declaraciones a la TV, la semana pasada, avalara semejante desaguisado afirmando públicamente que “{el mensaje de fuerza solidaria} está bien, porque lo dicho ahí es la verdad”. Tácitamente, aceptó que su partido promueve tan aberrante anuncio.
A las puertas hoy de la XVIII Cumbre Iberoamericana, ¿qué explicación (disculpa diplomática) dará la Canciller Marisol Argueta de Barilllas, a su invitado el presidente Chávez, y al resto de “odiados” presidentes (Lula, Correa, Ortega, Morales, Lugo, Lage…), por tanta “ pornografía intelectual”? Cuestión de esperar…
… Y en ese orden de exigir respeto, también la población protesta contra los asfixiantes mensajes informativos y de opinión de los principales medios de comunicación (Prensa, Radio y TV) que, aunque lícitos y de pleno derecho, caen en el plano de la ofensa intelectual cuando, como nunca antes, más que la intención (obligación) de informar imparcialmente evidencian la mala intención de desinformar, con el claro propósito de desprestigiar a los candidatos presidenciales del FMLN y, lógicamente, catapultar a los candidatos presidenciales de ARENA.
No se vale, porque, aún con el pleno goce de la libertad de expresión, existe el derecho a la privacidad y al honor de los personas; pero, sobre todo, existe también el derecho a la información de una sociedad que demanda estar debida y oportunamente informada, con veracidad, oportunidad y apego a las normas éticas. Triste favor les hacen al partido oficial, a los candidatos de ARENA y a sus correligionarios, las publicaciones tendenciosas y falsas; y en cambio, cuánto daño se infiere al periodismo noble y coherente y, especialmente, a la sociedad honesta y laboriosa. Afortunadamente, a estas alturas la población sabe hacer buen uso del concepto credibilidad.
Los medios, los periodistas, los políticos y todas las personas tienen total derecho a exponer sus ideas y criterios, agraden o no a los receptores en general y a los políticos opositores. Derecho inalienable, mientras medie el respeto. Pero, que la sociedad tenga que soportar los pasquinazos electoreros y la avalancha de mensajes tendenciosos y falsos de los medios, empeñados en favorecer a un sistema a costa de denigrar y destruir a las fuerzas políticas opositoras, eso, aquí y en todas partes, siempre será una acción reñida con la ética y la moral profesional.
Mientras no exista un verdadero Tribunal Supremo Electoral, que fiscalice y administre imparcialmente las acciones políticas; y se integre un verdadero Tribunal de Ética, que descubra y sancione en vez de encubrir y considerar a ciertos funcionarios, El Salvador seguirá soportando más de lo mismo. ¡Que así no sea!
09.28.08
De dilemas, calificaciones y embargos de ley.
Mientras la población salvadoreña enfrenta tenazmente los efectos de una crisis integral que va agudizándose, en el marco de la campaña electoral hacia 2009 las cúpulas partidarias se enfrascan en acumular y divulgar acusaciones, hasta innobles, con tal de descalificar al adversario. En vez de propuestas, algunos partidos mantienen campañas burdas de desprestigio, que ya ofenden a la población. Vuelven los spots insultantes y generadores de miedo, “visitas” de personajes pronosticando tragedias políticas si no se apoya al partido oficial, inocultable favor mediático al mismo partido y su candidato, discursos demagógicos, ofertas irrealizables sin ton ni son, “utilización” de candidatos sin posibilidades; pero, sobre todo, flagrantes violaciones a la Constitución y al Código Electoral. No es simple decir, está ahí…
Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones del tema Realidad Nacional:
1. EL DILEMA DE INFORMAR. “¿Qué haré, jueces? Si callo me llamaréis culpable y si hablo me tacharéis de mentiroso”, reza el famoso dilema de Cicerón que, en tiempos pasados, parecía detener los impulsos de los salvadoreños ávidos de denunciar o reclamar por sus intereses lastimados. Los hechos o frases violatorias de los derechos de las personas eran muchos, pero los riesgos –hasta de muerte- eran más. Y, como en el dilema citado, los muchos preferían callar; los pocos hablaban. Y hubo casos de represalias, y hasta de represalias horrendas. Hoy, similares –o peores- frases y hechos agobian a los salvadoreños. Similares riesgos –o peores- se corren también, sólo que ahora un despertar de conciencia y mayor avidez de justicia acompaña a la población, que ha dejado atrás el temor a quienes infunden temor, y vuelve por sus fueros. Es decir, por sus sagrados derechos. Alentador es, por tanto, que algunos medios y periodistas –pocos por cierto- motivados por esa actitud valiente y solidaria de los salvadoreños, decididamente siguen luchando por descarnar la realidad que, como monstruo ideológico, sigue minando las entrañas de la Nación. Es lucha por la información/opinión honestas, a pesar de la abierta o encubierta amenaza de “o estás conmigo o estás contra mí”. Pues no, ni con uno ni con otro, pero sí con la verdad. Por eso, es alentador también que la población misma, aunque no lo parezca, esté clara ya –y vigilante- en cuanto a identificar a los funcionarios, medios, periodistas, presentadores y “analistas” que, siendo las excepciones ya conocidas por motivaciones también conocidas, promueven y divulgan actos de injusticia contra sus propios intereses.
2. CALIFICACIONES. Hay un esfuerzo evidente sobre mantener la calificación al presidente de la República, aunque sea en cifra de 6. Es normal y comprensivo, hasta loable de parte de sus seguidores. Sin embargo, a la población le cuesta aceptar como mientras al presidente Saca se le premia con esa nota -que no es tanto- por popularidad, paradójicamente un porcentaje mucho mayor de salvadoreños “rechaza la gestión gubernamental y legislativa de ARENA”. Para la gente, lo ideal –si se diera- debería ser al contrario. Para el funcionario mismo también. Ideal sin duda de todo buen funcionario –incluyendo al Presidente- cuando se trabaja desinteresadamente en función de país. A este propósito, Joaquín Samayoa, en su columna semanal (LPG, septiembre 10), analiza: “Si ahora una gran cantidad de esos votantes están manifestando una clara preferencia por el FMLN, resulta obvio que el presidente Saca no ha sido capaz de conservar el capital político de su partido, a pesar de que sigue pareciéndole simpático a una parte considerable de la población”. En cuanto a encuestas/calificaciones, ojalá que en ellas priven siempre la autenticidad y la honestidad.
3. EMBARGO CONTRA RECORD. Después de tanta demanda de justicia de los habitantes de Sitio del Niño contra Baterías de El Salvador (Récord), por daños ambientales y contra la salud de personas y animales, la justicia se va perfilando, aunque a fuego lento. “Ordenan embargo millonario a Récord”, titula La Prensa Gráfica (septiembre 2), y detalla: “Un embargo por $141 millones en contra de la empresa Baterías de El Salvador (Récord) fue decretado el pasado 25 de agosto por el tribunal de segunda Instancia de San Juan Opico (La Libertad), dieron a conocer ayer fuentes judiciales”. La noticia señala, además que el embargo incluye cuentas bancarias de los directivos procesados… y también “los bienes inmuebles tomados en cuenta para la resolución”. Son varios los rubros afectados en aquel lugar, por el funcionamiento de la empresa. Sobre todo, la comprobada contaminación con plomo, ya evidenciada en muchos de sus habitantes. Diferentes organismos: Tutela Legal del Arzobispado, Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, IDHUCA, CESTA y otros Organismos no gubernamentales, especialmente el Movimiento sin plomo del lugar, han venido en lucha solidaria demandando justicia y reparación de daños. Aún hay asuntos pendientes, pero lo informado parece indicar que habrá luz al final del túnel.
08.12.08
De fiestas agostinas, periodismo y la cuestionada minería.
Hace algunas horas concluyeron las Fiestas Agostinas 2008 de San Salvador, en honor al Divino Salvador del Mundo. La población vuelve a su ser y quehacer cotidianos; ojalá que con renovadas energías y fortalecidas esperanzas. En el marco de un clima electoral con mucho que desear en cuanto a honestidad y cultura política, toca a la ciudadanía hacer acopio de su mayor serenidad y sentido crítico, para asimilar y contrarrestar las posibles situaciones de inestabilidad e incertidumbre que presagian las malas señales de la anticipada campaña electoral. A los salvadoreños ya no se les engaña con noveloides de guerrilleros, “testimonios del terror” en otros países, falsos conceptos de libertad y otras argucias propagandísticas utilizadas por la clase política en su afán de llevar agua su molino, bajo su argumento de que “el fin justifica los medios”.
Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones del tema Realidad Nacional:
1. PERIODISMO Y DIA DEL PERIODISTA. Los medios de comunicación no son malos, lo malo es el uso que, a veces, se hace de ellos. Con esta frase he ponderado y defendido siempre el papel de los medios, cuando, injustamente, se malinterpreta y ataca a ese papel. Pero ¿cómo seguir con esa defensa cuando actualmente prolifera ese mal uso? El pasado 31 de julio se celebró, como todos los años, el Día del Periodista Salvadoreño y, consecuentemente, fue fecha apropiada para una evaluación sobre el ejercicio periodístico. No una autoevaluación de los medios y periodistas que nos volviera juez y parte, sino una evaluación desapasionada de los receptores de la información. Suficiente fue, para establecer que, como nunca antes, ahora los resultados son negativos, especialmente en cuanto a la no credibilidad y críticas adversas a los principales medios (Prensa, Radio, TV). Evidente: favoritismo extremo e incondicional al Gobierno y al partido oficial ARENA, mientras por el contrario, como consigna general y enfermiza, hay acoso y ataque diario a su opositor político, el FMLN. ¿Que si éste tiene pecados?, los tiene. Pero no es para que los medios, especialmente los matutinos, contrario a ser imparciales informadores y generadores de opinión, ahora lamentablemente se vean convertidos en atacantes furibundos, a diario, contra un partido y un candidato con grandes posibilidades de ganar la primera magistratura de la Nación (FMLN-Funes).
Negación del compromiso de imparcialidad. Urge evitar del lector acucioso y crítico -que los hay y muchos- su reclamo airado cuando, por ejemplo, los grandes y llamativos titulares no reflejan el sentido de la noticia. O las frecuentes notas con evidente y tendencioso sesgo. ¡Difícil para un reportero honesto aceptar que su jefe manipule su noticia, con un título muy ajeno a su contenido o contrariando la verdad que él captó del suceso! Aunque hay casos (Prensa, Radio y TV) de evidente y hasta asumida aceptación del sesgo noticioso por parte del periodista, por razones diversas. O negar conflicto de intereses, cuando son evidentes y conocidos… y otros. ¿Cómo no entender el disgusto del lector, oyente o televidente? Surgen entonces desagradables críticas para el medio y el periodista. Cada medio, por ser empresa privada, tiene derecho a publicar lo que crea conveniente, según sus deseos. Pero no se valen entonces algunos pseudo calificativos, como: primer periódico del país o las noticias verdaderas o el primer informativo o ser los principales y leales voceros… Ya no. Porque ahora ya hay una gran mayoría de la población defraudada y sin credibilidad, contra una minoría que va en aumento ¡Cada vez más distantes aquellas encuestas en las que los Medios de Comunicación ocupaban primeros lugares en credibilidad! Triste pero cierto. Con todo, ¡Felicidades hoy y siempre, compañeros periodistas!
2. MINERIA SIGUE CUESTIONADA. Mientras la empresa canadiense Pacific Rim, con el respaldo de funcionarios de la primera magistratura de la Nación y otros, sigue empeñada en convencer que su trabajo de explotación minera en la Zona Norte (Cabañas) traerá ventaja económica sin afectar el Medio Ambiente, la mayoría de aquella población salvadoreña se opone hasta con amenaza de “ir hasta las últimas consecuencias”. El 30 de julio, el Foro para la Defensa de la Constitución (FDC) realizó en el Colegio Médico de El Salvador el evento “La realidad de la minería salvadoreña”, con participación de especialistas internacionales y numerosa concurrencia afectada, especialmente de la Zona Norte. Se mostró la experiencia atentatoria contra la salud y el ecosistema en otros países y tajantemente se descalificó, por anónima y falsa, la campaña publicitaria “Minería verde”. Organizaciones ambientalistas de Cabañas denunciaron compra de voluntades por parte de la empresa minera, amenazas constantes contra los opositores y la provocación de peligrosas confrontaciones entre las mismas comunidades. Esto es grave. Cuestión de responsabilidad de quienes debieran mostrar solidaridad humana y ciudadana, antes que promover la cuestionada explotación minera.
04.05.08
Insomnios del periodismo.
Cuán inquietantes deben ser para algunos editorialistas, presentadores de TV y periodistas de los principales medios de comunicación del país, sus interminables noches de insomnio inventando hechos y calificativos denigrantes o fraguando acusaciones falsas (sin tener, por lo mismo, fuente responsable para atribuírselas), en su afán diario y trasnochado de desprestigiar a partidos y gentes de izquierda, como el FMLN y su candidato Mauricio Funes, o a los gobiernos y pueblos de Venezuela, Cuba, Nicaragua o Ecuador.
En algunos casos, el objetivo es mantener el estado de cosas y políticas antipopulares; y en otros, por los dividendos que genera la deslealtad informativa contra la población más humilde.
En ambos casos, olvidan la misión de informar/opinar con veracidad y oportunidad en beneficio de unos pocos. En vez de plantear soluciones de aquí, sufren, sin que debiera importarles, por los logros y el bienestar de otros pueblos. ¡Vaya manera de cumplir la sagrada misión! En realidad, deben ser noches inquietantes…
De nuevas derechas, altos precios y TV para incautos.
Mientras los salvadoreños asimilan con estoicismo e impotencia la carestía del pan, alza en los precios de la canasta básica y la gasolina, altas tarifas, desempleo, corrupción, impunidad, emigraciones… hay incertidumbre y hasta desconcierto ante la “nueva” oferta presidencial de ARENA que, para “el próximo período” y como descalificando a los anteriores, plantea, ahora sí, un país justo, sin neoliberalismo, una “derecha popular”, una “nueva derecha” y tanta terminología rara, cuyo significado se debe explicar. Pero, es evidente también el deslizón de contradicciones al afirmar que “continuará el excelente trabajo de los cuatro períodos anteriores”, y que concertará hasta con la izquierda, mientras reafirma que El Salvador será la tumba donde los opositores terminarán. Pero, no sólo ARENA, también los restantes partidos se pierden en contradicciones, expresiones demagógicas y promesas falsas, como ratificando aquello de que “el fin justifica los medios”. Si no hay consistencia ni transparencia en las ofertas partidarias, de la población dependerá repetir viejos errores preferenciales.
Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones sobre el tema Realidad Nacional:
1. “UNA TV PARA INCAUTOS” Así tituló La Prensa Gráfica (marzo 23/08 ) la investigación de la periodista Liliana Fuentes, que describe el uso/abuso de algunos políticos en la Zona Oriental, quienes valiéndose de su condición de empresarios de TV o de dirigentes partidistas, sin ninguna formación y, por lo mismo, sin ética ni coherencia periodísticas, en sus canales actualizan “el trillado cliché del supuesto milagro de la TV”, según denuncia Liliana. “La sátira política o el abierto doble juego –entrevistado y entrevistador- ocupan espacios estelares en le televisión del oriente de El Salvador. Una televisión en la que los políticos juegan al periodismo en busca de descuidados”. Llevan agua a su molino partidario, mientras se burlan de la dignidad e inteligencia de los salvadoreños. Y desfilan nombres: Miguel Tomás López, dirigente o ex dirigente ya del COENA, en su Canal 29, llenando de tedio a los televidentes en programas como “Cercanos a nuestra gente” y “Opiniones” (“¿Cómo ve el trabajo del presidente Saca”, pregunta a uno de los suyos, como si se la hiciera a él mismo). También Will Salgado, alcalde y posible candidato PDC, en Canal 23 en su programa “De cara al pueblo”, donde “se permite algunas licencias prohibidas para la televisión tradicional… despotrica contra sus adversarios {políticos}, los ridiculiza… bosteza sin pudor”. Además, Nelson López (ARENA) en su Canal 63; Otto Bonilla (FMLN) en el canal 9 de La Unión; y otros políticos, como dice Liliana, jugando al periodismo en busca de descuidados. – Ya cualquiera…, dice la población. De verdad que la ignorancia y el poder son atrevidos…
2. ALTOS PRECIOS DE GRANOS BASICOS. Otra pruebita más del infortunio en que viven los salvadoreños. “Los precios de los granos básicos continúan en aumento”, destaca titular de Diario Co Latino (marzo, 28/08). Y detalla: “Los precios continúan ascendiendo… el arroz, que en la semana antes de vacaciones se podía comprar a precio promedio de 0.45 centavos el blanco y en 0.50 el precocido, esta semana cuestan 0.60 y 0.65 respectivamente. La semana antes de vacaciones –continúa Co Latino- 50 libras de harina costaban 24 dólares, pero esta semana se están vendiendo a 35 dólares, según Ana Abigail Castillo”, vendedora de granos básicos del Mercado Central de San Salvador. Sería difícil enumerar los diferentes productos y sus respectivas alzas, pero si es fácil percibir la angustia que crece en la población más humilde. ¿Insensibilidad o incapacidad gubernamentales? ¿O las dos, juntas…?
3. VIA CRUCIS DEL PERIODISMO. Dos antagónicas posiciones sobre la realidad del periodismo continental se enfrentaron, simultáneamente, en Venezuela la semana anterior: la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) con sus unilaterales intereses empresariales y el Encuentro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático como respuesta del Gobierno y sectores venezolanos a las acciones de la SIP. Diferencias extremas, pero también la realidad evidenciándose en América Latina sobre el papel de los grandes medios, más dedicados a sus propios intereses que servir a la sociedad. Entretanto aquí, por esfuerzo conjunto de la UES, APES e IDHUCA, el 28 de marzo el foro Libertad de Expresión, aunque más discreto pero no por eso menos importante, al final de interesantes ponencias alusivas recogió testimonios de periodistas despedidos por injusta orden patronal, oficial o privada, con total impunidad y negación a los derechos legítimos de los despedidos. Casos concretos: Jaime Ascencio y Gerardo Hurtado, pero son muchos más. Particularmente Ascencio, despedido de Radio Cuscatlán el año pasado, además de exponer su calvario de desempleo y negación a sus derechos económicos, denunció también temor personal ante posibilidades a su favor en el juicio, ventilándose en la Cámara Segunda de los Laboral. Seguirán los Foros, pero también el calvario del periodismo coherente.