07.07.09
Tiros sin blanco.
¡ESCALOFRIANTE! ¡CONMOVEDOR! ¡INDIGNANTE!
Podría alguien, con alto nivel de paciencia y nulo nivel de ira, ayudar a entender:
1. ¿Cómo es eso de que a un ciudadano -y además presidente de la República- sobre cuyas espaldas pende una orden de captura, se le invade violentamente su residencia, se le golpea salvajemente e ilegalmente se le expulsa de su Patria, en vez de capturarlo como “jurídicamente” está ordenado…?
2. ¿Y cómo, de igual manera, se llama eso de que el mismo ciudadano tiene orden de captura, viene a su país por avión, y en vez de esperarlo para cumplir con la orden de arresto, los presuntos captores impiden violentamente el aterrizaje y, contrario a su captura, se le obliga a su huida en el mismo avión…?
3. ¿No incurre, acaso, en delito también quien permite, facilita o encubre la huida de personas, reos o prófugos, que están bajo orden de captura, como es el caso de los presuntos no captores golpistas del hermano país de Honduras…?
Y en El Salvador:
4. ¿Qué pasaría si por arte de magia se descubriera que aquí no hay un “golpe institucional”, o un plan desestabilizador orquestado, y que, además, nada que ver en eso: las cúpulas partidarias de ARENA, PCN y PDC; algunos de los salientes y actuales magistrados de la CSJ, los Cabezas, Campos, Montoyas, Gallardos y más…?
06.29.09
La corrupción y los golpes de estado no tienen espacio ya en Latinoamérica
Después de las elecciones del 15 de marzo, se insistió mucho en un proceso de transición presidencial armónico y transparente; y, en esa misma línea, el ex partido oficial ARENA reiteró la promesa de convertirse en una oposición constructiva y propositiva. Nada de acciones boicoteadoras o desestabilizadoras, sólo de vigilancia y cuestionamientos serios hacia el nuevo Gobierno, se dijo. Qué bien. Algunos lo aceptaron complacidos, varios con reserva; y los otros, quizás los muchos, un tanto escépticos le dieron, sin embargo, el beneficio de la duda. Era la duda popular producto de la experiencia, esa que ordena no olvidar fácilmente para no equivocarse dos veces.
Así se llegó a la hora de comenzar, hora inquietante con algo de incertidumbre. No se debe proceder a la siembra de semilla nueva sin explorar el terreno, por las malezas, espinas, reptiles peligrosos y bichos monteses, que puedan echarla a perder. Es imperativo reconocer el terreno, no sólo para anticipar acciones sino para evitar posibles fracasos. Los campesinos nobles, en su sabiduría, así lo entienden. El Gobierno de Mauricio Funes, Salvador Sánchez Cerén y el FMLN, llevada esta previsión al campo político, también lo tenía entendido. Y antes de labrar la tierra, o sea antes de iniciar su ejercicio presidencial, exploró el escenario que recibía. Y ahí, los escépticos parecían dueños de la razón, en cuanto a dudar de la transparencia
Apenas iniciada la exploración del terreno, el Presidente Funes dio las primeras voces de alerta y denuncia. Los hallazgos sobre corrupción exagerada del gobierno anterior, en todos los niveles (en unos más que en otros), crearon tal indignación que la población digna, aún hasta de militantes del partido ARENA, ha condenado el nivel de tolerancia hacia los ilícitos y el mal uso de la cosa pública del ex presidente Saca. El presidente Funes y funcionarios de su Gabinete preparan detalles y pruebas sobre “plazas fantasmas” y diversas anomalías administrativas en el CNR, Gobernación, ISSS, ex Secretaría Nacional de la Familia (SNF), Secretaría de la Juventud (SJ) y más que faltan… todo lo cual, de comprobarse que es lo más seguro, tirará por la borda la falsa imagen de “popularidad” del ex presidente Saca, ya sin la costosa publicidad y sin el enorme apoyo mediático, se perfila como un mal ejemplo de gobierno, contrario al pregón que sin sentido humano quiso ubicarlo como el mejor.
Fundadores, diputados y correligionarios de ARENA comparten la indignación de la población honesta de El Salvador. Para ellos, estas acciones no sólo han hecho mofa y vaciado el deprimido bolsillo de los salvadoreños honrados, sino que, algo que consideran muy importante, también contribuyó a la pérdida de las elecciones y a debilitar la fortaleza de su partido. ¿No es esa señal suficiente para entender que el asunto es grave, contra la dignidad de la Nación? Nada que ver, entonces, con una cacería de brujas ni mala intención y menos, intentos de desprestigiar a nadie. Si hay desprestigio, acaso sea auto desprestigio.
Hay tanto más, que los días irán despejando, únicamente con la intención de que la tranquilidad y armonía retornen a la población salvadoreña, tan necesitada de transparencia, participación ciudadana y rendición de cuentas. Cuentas claras, como conviene y debe hacerlo todo buen gobierno. Cuestión de esperar…
De Honduras. La noticia del golpe de Estado en Honduras, la madrugada del pasado domingo rompió con la paz social y política no sólo del hermano país, sino de Latinoamérica y del mundo. Independientemente de las razones, se ha puesto en riesgo la institucionalidad por una acción orquestada entre cúpulas de poder y las fuerzas armadas de Honduras, contra el presidente constitucional de la República, Manuel Zelaya. Independientemente también, de los sucesos hasta la hora de publicación de esta columna, es importante considerar algunos aspectos, que podrían pronosticar corta vida para los golpistas: 1. La dudosa justificación para el golpe y el trato violento e inhumano contra el presidente Zelaya, su familia, Gabinete y colaboradores; 2. Que no hay justificación ya para golpes de Estado en el Continente, por ser una regresión a las dictaduras militares; 3. El apoyo popular. 4. El rechazo de la Comunidad Internacional (OEA, Estados Unidos, El Salvador Venezuela…); es decir, que ningún país reconocerá al gobierno de facto, lo cual, consecuentemente, le significará desgastante y aniquilador aislamiento.
El ex presidente Francisco Flores reconoció de inmediato al gobierno de facto, producto del golpe de Estado contra Hugo Chávez en Venezuela, en 2004. Hoy, el Gobierno salvadoreño de Mauricio Funes, hizo lo contrario: desconoció de inmediato a los golpistas hondureños, como lo han hecho, con dignidad democrática, los restantes países del Continente y del mundo. ¡Solidaridad mundial hacia la real democracia!
06.17.09
Y entonces, ¿de cuáles libertades estuvimos hablando?
Durante los pasados veinte años hasta el 31 de mayo anterior, el partido oficial ARENA y sus apéndices PCN y PDC hicieron gala del estribillo de “defender nuestras libertades”, como si el concepto puro de este derecho humano fuera patrimonio o propiedad absoluta de una tendencia ideológica. Con reticente prudencia, y hasta con temor, el pueblo salvadoreño se preguntaba ¿cuáles libertades?, mientras, como respuesta contradictoria, el evidente beneficio oficial para unos pocos contrastaba con el estado de crisis integral que agobiaba a las mayorías. Esas libertades, por muy pregonadas que sean, no pueden considerarse tales si son para beneficio personal o de grupos.
Cuando el uso se convierte en abuso, la libertad se vuelve libertinaje. Ese libertinaje que hoy ha descarnado lo que la población no hubiera querido conocer; y menos, enterarse de que la defensa de las libertades no era otra cosa que defensa de privilegios. El tiempo, y el nuevo Gobierno Funes-Sánchez Cerén-FMLN, sin mucha demora, lo han demostrado. Falta de transparencia, autoritarismo, malos manejos administrativos, despilfarro… ¿cómo puede un pueblo aceptarlo? ¿cómo poder callarlo?… “La Fiscalía con plan de austeridad”, destacó noticia de La Prensa Gráfica (junio, 11), y ampliaba: “Astor Escalante considera que pagar $220 mil mensuales por el edificio que tienen actualmente es algo suntuoso”, detallando, además, que “se pagaban $65 mil dólares mensuales por el mantenimiento de plantas ornamentales” y que “50 personas de una empresa de limpieza fueron contratadas a pesar de tener ordenanzas”. El fiscal Escalante en funciones, según LPG, “dice haber revisado varios contratos firmados durante la gestión del ex fiscal general Félix Safie y considera que hay varios de ellos que es necesario eliminar para poder implementar una política de ahorro institucional, entre ellos el del edificio por el que se pagan $220 mil mensuales”. La población se pregunta ¿por qué hasta ahora se informa de esto que, sin duda, se ha conocido siempre? La respuesta es obvia.
Pero, había más. Un día después, “Presidente Funes destapa corrupción del gobierno de Saca”, decía titular de primera plana de Diario Co Latino (junio, 12), detallando, a guisa de ejemplo, que “El Centro Nacional de Registro (CNR) es una de las instituciones con más hallazgos de corrupción en la administración de los gobiernos de Arena, según informó el Presidente de la República, Mauricio Funes”. Informó que “se localizaron 29 plazas fantasmas que significaban el pago de $74 mil mensuales; es decir, una erogación de $700 mil al año”. Brevemente también, el mandatario cuestionó al ISSS por utilizar “de forma indiscriminada el uso de ocho vehículos” y a la Secretaría Nacional de la Familia donde “se detectó que para la fiesta navideña de 2008, se habría gastado medio millón de dólares”. Hubo mención de otros casos; y subrayó que “en otras instituciones como el MOP, Justicia y Seguridad, Gobernación… también se han detectado anomalías que serán expuestas a la luz pública durante los próximos días…”.
“Ver una injusticia y no combatirla es cometerla”, dijo el patriota cubano José Martí. De eso se trata. No puede ser revanchismo antojadizo del nuevo Gobierno. Cualquier buen gobierno lo haría. Es lo que la población demanda -exige- saber. ¿Acaso, si se comprueban esas faltas, fue correcto entre políticos y ciudadanos decentes haberlas cometido? Lo del Gobierno anterior no es una verdad que necesita ser demostrada, porque están ahí: el doble papel de presidente de la Republica y del COENA; el excesivo gasto en publicidad; los innecesarios viajes con grandes comitivas… y ahora esto: el desmantelamiento del aparato estatal sin entrega oficial, el despilfarro y las plazas consideradas fantasmas, entre otros. Ex fundadores y ex dirigentes de ARENA cuestionan seriamente todas esas políticas del ex presidente Saca. Reclaman que esas acciones les llevaron a la pérdida del poder. ¿Por qué, entonces, el Soberano Pueblo no va a volver por sus fueros, por su dignidad mancillada?
Serán las investigaciones justas y correctas, las que logren deducir responsabilidades, en cada caso. Sin cacería de brujas, sin reclamos injustos. Quienes nada deben, nada deben temer. Y una vez comprobados los hechos, sólo quedará resarcir el daño. Y la esperanza de que los conceptos libertad, democracia y estado de derecho, se enuncien y ejerciten con absoluta propiedad. La oferta de ARENA de una oposición constructiva y propositiva, como expresión de democracia, es buena. Con coherencia. No más libertades para conservar privilegios, ni para transiciones sin cuentas claras con arcas vacías, ni para excesos autoritarios… ni para los malos augurios de que “El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán”. A estas alturas, el pueblo ya no ignora el verdadero accionar de la clase política, y de los partidos políticos en particular. Un accionar en vitrina que, por cierto, se ve mal, muy mal…
06.02.09
Al reguero de acciones antipopulares de un gobierno el pueblo dice ¡nunca más!
El 1 de junio, tomó posesión el nuevo Gobierno de la República: Funes-Sánchez Cerén-FMLN (2009-2014), ante el enorme júbilo de miles de salvadoreños, indistintamente si residen aquí o en el exterior; pero también, entre la ira y la frustración mal disimuladas del cada vez más reprobado y disminuido bloque de derecha ARENA-PCN-PDC y allegados incondicionales.
Los nuevos gobernantes Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, fueron doblemente ovacionados: por la mañana, en el acto oficial de toma de posesión en el Centro Internacional de Convenciones; y por la tarde, en un acto popular de celebración, en el Estadio Cuscatlán. El entusiasmo generalizado en ambos actos es presagio de nuevos derroteros para el país, a pesar de la crisis mundial agravada por el saqueo y despilfarro del último gobierno de Arena. El presidente Saca se fue con nota 5.87 (pero para gente con estudios superiores con 5.29), según la última encuesta de la UCA; es decir, con la nota más baja de los últimos 4 gobiernos, a pesar de que las adulaciones intentaron convertirlo, infructuosamente, en el más popular. Al final, a pesar del despilfarro publicitario, se descarnó la verdad: si el país iba en picada, ¿cómo puede su gobernante autocalificarse o ser calificado de excelente, ni siquiera de bueno? Los mismos antiguos dirigentes de su partido reclaman al presidente Saca su mal gobierno, llegando hasta afirmar que se pedirá su desconocimiento como Presidente Honorario de Arena. Sería un honor deshonrado.
Por eso, es fácil entender a la población honesta del país, al anhelar un futuro mejor; pero sobre todo, su confianza en que las acciones antipopulares, nunca más:
… La asfixiante publicidad que, con millonaria inversión, promovía la figura del presidente Saca, mientras la población carecía de lo más elemental: víveres y medicinas. Un culto a la personalidad, para ganar popularidad que, al final, hasta altos dirigentes de su partido le han reprochado…
… La inconstitucional y antiética duplicidad del mandatario, como presidente de la República y, simultáneamente, presidente de Arena…
… Los fraudes multimillonarios, iniciados hace 20 años en instituciones de servicio público y privado: ISSS, Insepro/Finsepro, Crediclub, Credisa, INDES, MOP, FEDEFUT, ANDA, BFA, MSPAS, OBC, Secretaría de la Juventud y otras…
… La innecesaria y carísima cantidad de Comisionados Presidenciales, como cargos de halago, sin ningún beneficio para la población…
… Las arbitrariedades y abuso de poder mediante la aritmética legislativa ARENA-PCN-PDC, para nombrar a su Fiscal General, Corte de Cuentas, CSJ, TSE y otros… o sea, más para encubrir que para descubrir arbitrariedades. ¡La experiencia de impunidad es alarmante!…
… La invasión de funciones entre los Órganos del Estado para beneficiar a los mismos partidos o a personas, como: a). Haber revivido al PCN y PDC mediante fallo de la Corte Suprema de Justicia, a pesar de que el pueblo los había sepultado; b). Haber mutilado funciones a la Sección de Probidad, para encubrir la corrupción de ciertos funcionarios; c). La elección antipopular de Ciro Zepeda, como presidente de la Asamblea Legislativa, por decisión de Arena, para seguir encubriendo las acciones nefastas y antipopulares de la derecha…
… Excesivos e innecesarios viajes del presidente Saca al exterior, con grandes comitivas también innecesarias, y sus cuantiosos gastos. El último, el de la “despedida” a Europa y Cercano Oriente, rebasó los límites de indignación de los salvadoreños…
… El envío de tropas a Iraq, desoyendo el clamor popular y de las distintas Iglesias, para complacer caprichos deshumanizados de otro presidente, en una guerra con justificaciones falsas y que sigue costando miles de vidas en aquel país. El precio fue alto: cuatro valiosos militares salvadoreños perecieron en el marco de aquella cruenta guerra, mientras desdeGuaymango hasta San Miguel sus familiares les siguen recordando con todo el amor del mundo…
… La demagógica y excluyente actitud del Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y sus instancias de atención a los salvadoreños en el exterior, con alarde de “preocupación” por su bienestar y seguridad. Las ofrecidas “gestiones” para: aprobar el voto en el exterior, impulsar la Reforma Migratoria, ampliar el TPS (no es logro del Gobierno),… al final fueron justificación para viajes y comitivas innecesarias; pero, sobre todo, propaganda partidaria con fines electoreros…
… La falsedad sobre la realidad social y económica del país, ocultando y maquillando cifras. Se crearon falsas expectativas en el exterior de un país maravilloso, mientras aquí, “desmaravillosamente”, la realidad golpeaba a la población más humilde. Y más grave aún: ante la inminente llegada del nuevo Gobierno, en estos últimos días falsearon cifras, destruyeron información documentada y ocultaron realidades económicas. Ah pero, las cifras podrán desaparecer, pero la mala impresión en el pueblo honrado, no…
Y tanto más, para nunca más!
05.20.09
El bien común a merced de ansias y caprichos partidarios.
Nunca antes, y ya son casi cinco décadas de ejercicio, me había tocado consignar la realidad del pueblo salvadoreño, como hoy, cuando, mezcla de sorda impotencia e ira santa, siente mancillada su fe por un sector de la clase política, y acompañantes incondicionales, que con su accionar personal y partidario, contribuyen a agudizar los efectos de una crisis integral, quizás como pocas en la historia de El Salvador.
Es sólo un sector (las cúpulas partidarias) y sus seguidores incondicionales (los injustamente lucrados), quienes acostumbrados a irrespetar y burlar la voluntad de los salvadoreños, a toda costa pretenden continuar gozando de inmerecidos privilegios, en el marco de un estado de ilegalidades lucrativas. En términos políticos ¡todo está enmarañado, oscuro, negro, fétido! Como en Hamlet: “algo huele a podrido en Dinamarca”:
Violaciones constitucionales; intento de elecciones amañadas; ansias aberrantes de reelección; acefalía intencional en instituciones; despilfarro en viajes sin ningún beneficio para la Nación; PCN-PDC pidiendo que se les perdone la deuda; propaganda inútil y costosa (¿para qué gastar contando que se ha hecho lo que se está obligado a hacer?); negación de informaciones claras sobre la realidad económica; sesgo periodístico de los “grandes” medios; amenazas nefastas de ARENA-PCN-PDC de entorpecer la labor del futuro gobierno de Mauricio Funes…y alto de contar. Lo bueno de todo, sin embargo, es que la población honesta sabe lo que, realmente, está pasando y quiénes son, también realmente, los promotores y ejecutores del ataque a la institucionalidad. “Es una disputa de poder”, sintetiza acertadamente el abogado Jaime Martínez (Diario Co Latino, mayo 14/09). Sin duda alguna. Porque la idea de retrasar acciones, entorpecer procesos e invadir atribuciones, sólo tiene por fin -como lo sabe muy bien el pueblo- dar al traste con la gobernabilidad, que ya está muy deprimida. Ver para creer:
- La malhadada elección de Ciro Zepeda como presidente de la Asamblea Legislativa, es un caso patético en la política salvadoreña, aunque se intente matizar con la legalidad, que sí la tiene. Pero carece de legitimidad y moralidad: primero, porque contradice el espíritu del legislador cuando exige a los diputados que respeten la voluntad del pueblo; y segundo, porque nadie ignora que es el resultado de una componenda entre los partidos de derecha, sin importar los requisitos básicos que exige la Constitución de la República. La capacidad y la experiencia verdaderas no la da, necesariamente, el haber ostentado el cargo una y otra vez. Pero ahí están las respuestas airadas del pueblo, que se debieron evitar: “Organizaciones darán lucha sin tregua a Ciro Cruz Zepeda”, destaca titular de Diario Co Latino (mayo12). Representantes de Alianza Ciudadana -dice el periódico- aseguraron que “se inicia una lucha sin tregua contra esta decisión, lo que implicará una campaña de denuncia tanto nacional como internacional, para obligar a que Ciro Zepeda renuncie a su cargo”. Si de veras se trabaja por el pueblo, ¿por qué ofenderlo e inquietarlo de esta manera? Pero, Zepeda desestima públicamente las voces de protesta. ¿Acaso no ha sido siempre así…?
- En medio de la enorme crisis del país, el presidente Saca hace maletas, proyecta largo itinerario por Europa y otros países del Oriente Cercano y, con una amplia comitiva solidaria en el despilfarro, emprende un viaje de diez días, como “despedida” al final de su mandato. Sin más invitación que su propio ego, se va. “Sólo se gastó un poco más del cuarto de millón de dólares, pero cuánto beneficio se logró para la Nación”, dicen a coro los defensores del viaje, sin que ellos mismos se lo crean. A ver si cuando allá terminen su período los presidentes visitados se dan el lujo de venir a “despedirse”; y peor, si acaso a sus países los abate alguna crisis. Reflexionarán como auténticos estadistas; y, con verdadero sentido humano, se quedarán junto a su pueblo, más allá de los amplios deseos personales.
- Las próximas elecciones: de Fiscal General y Magistrados de la CSJ y CdeC, verdadera muestra de piñata apetecida, como siempre ha hecho aflorar los intereses partidarios de ARENA-PCN-PDC. Quieren imponer a los suyos sin aceptación popular, para seguir encubriendo más que descubriendo la ya larga cadena de irregularidades, despilfarro y autoritarismo. Los casos de Astor Escalante, funcionario de múltiples cargos en ARENA, para Fiscal; y dos magistrados de la CSJ con ansias de reelección, son la peor muestra de continuismo, para anular las aspiraciones de cambio de los salvadoreños.
Sin embargo, con pleno derecho y legitimidad soberana, el pueblo salvadoreño espera que tanto el nuevo COENA como el bloque parlamentario de derecha ARENA-PCN-PDC, entiendan y atiendan su mensaje de las elecciones pasadas; y, con sabiduría y civismo, antepongan el bien común a sus exacerbados caprichos y ansias partidarias.
05.10.09
Crónica de una elección: la palabra del poder sobre el poder de la palabra.
¡No!. No fue el pueblo salvadoreño consciente, tampoco todos los electores de la derecha y ni siquiera muchos de los correligionarios del PCN, los que eligieron a Ciro Cruz Zepeda para presidente de la Asamblea Legislativa, el pasado viernes 1 de mayo. Lo eligieron las cúpulas del unipartido ARENA-PCN-PDC y del Ejecutivo, y allegados más cercanos. De ahí surgió el arreglo, contra la voluntad mayoritaria de la población y sus anhelos de cambio. Pero, aunque parezca que no, lo cierto es que sí: sí, la población sabe el por qué y para qué de ese arreglo. Razón suficiente, además, para intuir con propiedad que, durante los próximos tres años, en la Asamblea Legislativa habrá más de lo mismo, cuando no peor.
De nada valieron sugerencias, propuestas, intentos de negociación, quejas y protestas anticipadas de varios sectores. Nada. Ciro Cruz Zepeda era para ese bloque el único elegido, diz que por ser el más concertador, negociador y tolerante (pero a su ex fórmula presidencial Chevez-Garcíaguirre, la eliminó sin decir agua va) (¿?). Su elección era un secreto a voces. Así estaba escrito. Y hasta con arrogancia e ironía, el bloque unipartidario hacía gala de su fuerza verbal, como ratificando que, por ahora, todavía impera la palabra del poder sobre el poder de la palabra. Las frases del secretario general del PDC, Parker, lo ratificaban cuando, en sus declaraciones -según los archivos- afirmaba públicamente que si bien en otros Órganos del Estado había cambios, en la Asamblea Legislativa el sistema de ellos continuaba. ¿Seguirán, entonces, los combos, los madrugones, los arreglos para bien personal y partidario? Ojalá que no. O ¿habrá votaciones sólo para bien de la Nación? Ojalá que sí.
Un hecho consumado. Con 47 votos de los 84 (y 37 abstenciones del FMLN, CD y Orlando Arévalo), ganó Cruz Zepeda la presidencia. Y el resto de la directiva, por evidente mayoría. Como siempre, abundaron las expresiones demagógicas de que “esto es la democracia”, “buscamos el mejor perfil”, “sólo así resolveremos los problemas del país” (pero no lo han hecho siendo los mismos)… y tantas frases de “cliché”, adornadas con gestos irónicos y hasta de mofa, como lo evidenció claramente la TV a la hora de la votación. Nada de pueblo, puro bloque partidario. Abundaron inútilmente las protestas. El mismo presidente electo del FMLN, Mauricio Funes, “expresó su descontento por la intención de la derecha de otorgar la presidencia de la Asamblea Legislativa al diputado Ciro Cruz Zepeda…”, según publicó Diario Co Latino (mayo/2/2009). Y destacó textualmente: “Elección de Zepeda no respeta voluntad popular: {dice} Funes”. Y puntualizaba: “… {es un} mal mensaje, es un mensaje de irrespeto a la voluntad popular…”, dijo Funes. Fue inútil todo esfuerzo. La señal del necesario cambio que dio el pueblo, el 18 de enero, no fue atendida. Será hasta en otra, dijo la gran mayoría de salvadoreños. Y en efecto, la gran mayoría, ahora defraudada, con esperanza seguirá confiando en un futuro mejor.
Por de pronto, esa población resiente y resiste. Si bien no avizora cambios en la Asamblea Legislativa, confía en que los Órganos Ejecutivo y Judicial acaten su reclamo y actúen con justicia y equidad. Por ahora, mientras el irrespeto a la dignidad e inteligencia de los salvadoreños sea patrimonio de algunos diputados y diputadas y algunos políticos de arriba, la aritmética legislativa seguirá imponiendo sus intenciones y decisiones. Sin embargo, como en toda regla, hay excepciones. Son pocos, pero hay diputados honestos con visión de Nación, en todos los partidos. Pero, ¿y los 43 de la fama? Por estos, seguirá la preocupación por las aprobaciones precipitadas a su favor, o los bloqueos festinados a las iniciativas del nuevo Ejecutivo, según convenga a los intereses del bloque.
Mal inicio y malos augurios, además del mal sabor político, dejó la festinada elección legislativa del 1 de mayo. Acciones políticas que provocaron reacciones en los sectores radicales de la población, enardecidos por la evidente actitud de autoritarismo y menosprecio a la voluntad nacional. No se justifica esta violencia. Nunca, hasta debe rechazarse. Pero también, como obligada contraparte, es hora de comenzar a legislar con equidad y transparencia.
¿Qué vendrá después, especialmente ante las elecciones de segundo grado: CSJ, FGR, TSE, CdeC… que se avecinan? Alguna elección, como la del Fiscal General de la República, ya cumplió el tiempo límite legal sin conseguirla, precisamente porque el combo y otras cuotas de poder no satisfacen a la derecha. La población, el gremio mismo de abogados y otros amplios sectores, piden honradez en la selección de un candidato a Fiscal sin claras inclinaciones partidarias. El pueblo, como único Soberano, espera igual procedimiento en las otras elecciones… ¡Sea!
04.14.09
El hombre para el puesto y no el puesto para el hombre.
El título de esta columna se explica por sí mismo. En diversas épocas, y en situaciones de transición de gobierno como la actual, lo he abordado como tema de reflexión sobre lo saludable que sería para la institucionalidad del país, que los cargos públicos, en todas las esferas y en los distintos niveles, se asignaran correcta y adecuadamente por capacidad y honestidad, y no por el acostumbrado y nefasto amiguismo o compadrazgo. La tradición salvadoreña en materia de nombramientos impropios para cargos oficiales, con mínimas excepciones, ha estado viciada. Casi siempre, se selecciona el puesto para (favorecer) al hombre, en vez de seleccionar al hombre para (favorecer) al puesto.
Nadie puede ignorar lo desalentador y traumático, por no decir indignante, que ha sido para los salvadoreños honestos, tener que doblegar su dignidad para lograr una recomendación del partido en el gobierno, últimamente ARENA, o de cualquier otro partido para obtener una plaza en el sector oficial. Cuántas esperanzas fallidas de hombres y mujeres que, por carecer de una recomendación o por negarse a gestionarla, han preferido la emigración obligada para buscar trabajo en otros países, especialmente en los Estados Unidos. Y nadie ignora también los riesgos e inconvenientes hasta mortales, que en la mayoría de los casos significa esa travesía.
Esa es la subcultura de la “compostura” (obtener inmerecidamente mucho por poco), que debe cambiar. Y la esperanza de que esto se de, parece aproximarse. Una nueva etapa de esperanzadores cambios comienza a generar confianza y optimismo en el campo laboral. Y en todos los campos. No será tarea fácil para el nuevo Gobierno de Mauricio Funes/FMLN erradicar esa subcultura, tan aberrantemente enraizada desde hace décadas. Discriminatoria, sin equidad y excluyente, su mayor objetivo ha sido cubrir todos los flancos oficiales del partido de gobierno, para garantizar ganancias electoreras mediante la concesión de plazas a correligionarios y seguidores, con capacidad o sin ella. Generalmente, sin ella. Con excepciones apreciables, se privilegió a los allegados con jefaturas y salarios inmerecidos, que, a la postre y por natural vanidad, también se convirtieron en dirigentes despóticos y, además, en personas acaudaladas.
Muchos de estos son los casos de privilegios que ahora se aferran al continuismo. Pero, por al optimismo generado a partir del 15 de marzo, si bien hay desconfianza también hay ánimo de lucha. Es lógico que el bloque unipartidario de derecha ARENA-PCN-PDC, después de su accionar político antipopular más reciente, haga temer a los salvadoreños nuevas y nefastas “alianzas”, políticas de subterfugio, falta de transparencia, madrugones, “fuerzas solidarias” y respaldos mediáticos, tan característicos en este período. Desafortunadamente, como en el caso del pastorcito mentiroso, fuera de sus seguidores a la baja, la sociedad se resiste a creer en llamados a puentes de entendimiento, elogios hoy contrarios al insulto de ayer, fingida madurez para aceptar derrotas… pero, se impone la esperanza por el cambio y la fe de que las políticas nefastas y antipopulares en El Salvador ¡nunca más!
Por eso, las aclaraciones con sabor a “yo no fui” sobre la autoría y patrocinio desesperado al proyecto de “Ley de compensación económica a funcionarios y empleados públicos”, que, “sin autor conocido”, circuló la semana anterior, ha recibido un amplio rechazo de la ciudadanía. Y lo mejor, el rechazo firme y solidario también del presidente electo, Mauricio Funes, y su partido FMLN. “No voy a permitir que se desvíe un solo centavo para indemnizar a funcionarios… {Ese dinero} deberá estar destinado a ayudar a los más pobres y necesitados de nuestro país”, declaró enfáticamente el presidente electo Funes, el viernes 3 de abril. Y el pueblo le toma la palabra. Y el pueblo, por eso, le brindará su apoyo. Es la voz y el accionar hacia el cambio que esperaba.
Sin embargo, la experiencia dolorosa del país en materia de madrugones, mantiene en alerta a la población. Insegura, desconfía y duda. En la inseguridad -dice la población- está la seguridad. Además, la Asociación Nacionalista de Empleados Públicos y Municipales (ANEPYM, para sonar con similitud a la antigua AGEPYM) no desistirá; y con su patrocinador ARENA, abierta o encubiertamente, es posible que generen -como lo han anticipado ya- un planteamiento igual para “irse con buena plata” a un descanso apetecible. Falta ver si el PCN y PDC se unen a esa “cruzada” y, a cambio de la “indemnización”, se arriesgan a nuevos rechazos de la población. Pero, si a la clase política en general no le interesa y considera que ya nada tiene que perder, será conveniente que, ella misma, reflexione sobre que los hijos no merecen herencias de desprestigio, y que ellos –los hijos- todavía tienen mucho que ganar.
03.25.09
“Rompiendo silencios…”: testimonio de un pueblo del Morazán heroico.
“Mi pueblo es una oveja medio gris
y medio blanca
paciendo en las riberas del río Torola…”
RAO (De un viejo poema)
Noche de memoria histórica. Noche de contar la rebeldía popular. Noche de testimonios de una comunidad del Morazán heroico: Villa El Rosario, mi pueblo. Eso y más fue la presentación del libro “Rompiendo Silencios. Desobediencia y lucha en Villa El Rosario” de los autores Fina Rubio y Eduard Balsebre, en el Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes, de Santa Tecla, la noche del pasado 11 de marzo. Ellos, dos españoles, Rubio y Balsebre, todo corazón y valentía solidaria con los salvadoreños; y el libro, una compilación de sucesos acaecidos en el marco del conflicto armado salvadoreño 1980-1992, con el testimonio franco de cuatro principales protagonistas: Evelin Romero, Miguel Ventura, Francisco Mena Sandoval, Marcelo Cruz Cruz, y con ellos la ardiente voz del heroico de la palabra, Carlos Henríquez Consalvi (Santiago). El libro, concretamente -según los autores- “es el relato de unos hechos de resistencia, dignidad y lucha que tuvieron lugar -en Villa El Rosario- en los primeros días de octubre del año 1980 en Morazán”.
Villa El Rosario fue parte de los escenarios más fuertes de la guerra en la Zona Oriental. Desde antes de 1980 había tremenda represión, que agudizó después del asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, ocurrido el 24 de marzo de 1980. Cumpliendo órdenes bestiales de los jefes militares del ejército salvadoreño, los soldados hacían matanza de civiles dentro del esquema “tierra arrasada”. Muchas poblaciones del norte de Morazán fueron destruidas y abandonadas, mientras los habitantes huían sin rumbo. Eran las escapadas en masa, conocidas como “guindas” en el caló popular. Mientras mujeres, ancianos y niños huían por los montes, los comandantes guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) permitían que se alistaran con ellos muchos jóvenes y adultos, entre mujeres y hombres, de las distintas vecindades. No había alternativa. Crecía el terror, pero también crecía el espíritu aguerrido, el espíritu rebelde. Y del otro lado estaba el ejército, a veces hasta diezmado, sorprendido en su impotencia de “arrasar” a una sólida resistencia popular y revolucionaria, a pesar de su gran ventaja física en hombres, municiones y armamento. A partir de entonces, nadie podía considerarse seguro y menos los familiares y amigos de los combatientes.
Y vino la dispersión. Profesionales, campesinos, obreros y estudiantes se unieron, bien a la lucha armada en las montañas y las ciudades; o bien ayudando para que las mujeres y los niños pudieran huir hacia un refugio en Colomoncagua, Honduras; o exiliándose para luchar desde el exterior, de manera organizada, a favor de la causa revolucionaria.
Tal era el escenario en Villa El Rosario, aquel octubre de sombras. Escenario de lucha rebelde que le fue asignado por el alto mando militar al capitán Francisco Mena Sandoval para que, con fervor anticomunista y “para salvar a la patria”, lo aniquilara. Que no quedara un solo habitante vivo. Y eran muchos, porque a esas alturas Villa El Rosario era el mejor sitio para que se refugiaran habitantes que habían llegado huyendo de lugares vecinos. Eran miles y miles, hambrientos y sin sus humildes haberes. Pero, el capitán Mena Sandoval, con armas y con todo a su favor, fue “agredido”, “tocado” y “convertido” por el espíritu valiente de una joven, Evelin; por el grito misionero y humanista de Miguel; por el impulso humanamente solidario de su compañero de armas Marcelo; por la voz desafiante en la esperanza de Santiago; pero, sobre todo, por las mirada ardiente de fe y disposición a la lucha en defensa de sus derechos, de los heroicos habitantes de aquella gloriosa parcela nororiental de Morazán. Y Paco Mena Sandoval, como Saulo el del caballo camino a Damasco, “cayó” a tierra. Desobedeció y no ordenó matar. Mejor dicho, se convirtió. “Villa El Rosario me hizo cambiar para toda la mi vida…” -, nos dijo Mena Sandoval a la numerosa concurrencia, durante la presentación del libro, aquella noche:
… “Las órdenes de bombardear los caseríos cercanos eran estrictas y de nuevo actué siguiendo mis valores y convicciones. En esos caseríos difícilmente habría guerrilleros, solamente personas indefensas, por lo que el fuego de morteros de mi unidad se desvió a otras zonas que confiaba no estuvieran llenas de población. Seguimos avanzando hasta llegar a las márgenes del río Araute, que se encuentra cercano a Villa El Rosario. Es a partir de se momento cuando recibí la orden de atacar Villa El Rosario con cuatro compañías bajo mi mando. La información recibida era la siguiente:
“Todos los habitantes de Villa El Rosario son guerrilleros, desde el más viejito hasta los más niños. Loes evangélicos están armados, en las biblias esconden las pistolas, y los niños son peligrosos guerrilleros”. Esa noche, dos niños que despectivamente llamábamos terengos, intentaron, cruzar el río para huir; a uno de ellos lo mataron y el otro fue hecho prisionero. Sus palabras me confirmaron aquello que ya sabía en mi interior: “En Villa El Rosario no hay gente armaad y solo quedan ancianos, mujeres y niños con hambre y miedo”….” Y más adelante, según el libro: “… Desde el puesto de mando en Perquín, el coronel Alejandro Cisneros me repitió la orden de horas anteriores: “-Toda esa población es base de la guerrilla. ¡Destrúyala! No tiene que quedar nadie con vida”…” “-Todos son guerrilleros comunistas. Termine su trabajo. ¡Es una orden!- dijo el coronel Cisneros…” Y el libro describe el acto de desobediencia de Mena Sandoval, los dramáticos momentos posteriores, el regreso a la vida de un pueblo que había sido condenado a la muerte por una orden asesina, la nueva alianza de un militar honesto con su pueblo, y la retirada con un final de compromiso: “-Me tengo que retirar -dijo Mena al despedirse- en contra de mi voluntad, pero siempre voy a recordarlos y siempre voy a recordar a Villa El Rosario, porque gracias a ustedes he descubierto mis obligaciones con el pueblo salvadoreño. ¡Aquí he encontrado el sentido de mi lucha! …”
Escuchaba yo a Evelin, Miguel, Mena Sandoval, Marcelo y Santiago. Y de pronto me veía junto a mi niñez, maradoniando con pelota de trapo en el centro de la plaza de Villa El Rosario; o “escalando” –hazaña inolvidable- las gradas del campanario del templo colonial; o compartiendo con los demás cipotes -“mis compañeros de juegos”- una apetitosa ensalada de naranjas con chiles chiltepes, bajo el cielo gris-azul de cualquier verano de ensueños; y siempre, saludando y recibiendo cariño de toda la gente buena, los mayores, algunos de cuyos nombres son recordados puntualmente en el libro. Mi casa que fue, en ruinas. La traición y la deslealtad; pero también, la abundancia de otros cariños. La guerra con su dispersión. La diáspora doliente. El martirio de Monseñor Romero. Mi exilio en Panamá… Y de un salto, los rostros frescos y victoriosos de los niños de entonces, hoy recordados mártires populares, con quienes compartí las aulas escolares y los juegos infantiles. Ellos, los que un día, muchos años después, junto a otros queridos rosarinos, fueron salvajemente masacrados por las fuerzas represoras del ejército nacional, en el marco de la guerra: Tony Urbina, Marcial y Esther Díaz y su hijo Marcial; René de Jesús Velásquez y sus hijos Lázaro y René Abed-nego; Emelia Claros y sus hijos Alfonso, José Santos y Neftalí; Cristóbal Castillo, Israel Chica, Clemente Castillo, los hijos de Chema Velásquez…
… “Villa El Rosario me hizo cambiar para toda la vida…”, oí repetir a Mena Sandoval. Un suspiro de pronto me estremecía las fibras más hondas; y la vuelta a esta realidad desataba en mi emociones encontradas: por un lado, me veía venir yo de entre recuerdos de allá de mi infancia de donde nunca hubiera querido volver; y, por el otro lado, celebrar la victoria hacia la posteridad de la gente heroica de mi pueblo, sacudiéndonos el alma en este libro de Fina y Eduard y en las voces ardientes, como de fuego popular, de los protagonistas: Evelin, Miguel, Francisco, Marcelo y Santiago. Concluido el acto de presentación, me acerqué a Francisco Mena Sandoval.
Recordamos viejos tiempos y sucesos. “Sin tu intervención allá, en octubre del 80 -le dije- la masacre “que no fue” en Villa El Rosario, hubiera sido igual o peor que las de El Mozote, Sumpul…”. Paco asintió y comprendió, además, que en mis frases estaba implícito el agradecimiento sincero, por haber preservado y protegido las vidas, humildes y honestas, de mis hermanos de Villa El Rosario, en Morazán.
03.24.09
Monseñor Romero y los ofensores de su fe, veintinueve años después.
Yo soy el mismo de siempre.
Lucho por los desheredados de la tierra
y más de algún imbécil me llama comunista
porque soy justo y bueno
y no pierdo mi tiempo cantándole a las rosas…
Oswaldo Escobar Velado
Ni comunista ni terrorista, sólo Hombre de Fe. En el 29 aniversario de su asesinato por fuerzas derechistas, Monseñor Romero agranda su presencia cada día. Por su fe, el verdadero pueblo católico celebró la conquista de su derecho a la justicia el pasado 15 de marzo; por su fe, el presidente electo, Mauricio Funes; el vicepresidente Salvador Sánchez Cerén y su partido FMLN, tienden su mano colectiva hacia la unidad, el entendimiento y la armonía entre salvadoreños; y por su fe también, quienes se deshicieron en denuestos e insultos sangrantes contra Mauricio y sus seguidores, tal vez lleguen a comprender que la prepotencia y el autoritarismo se revierten un día, para dar paso franco a la justicia.
Bien por el presidente electo Funes y su mensaje de cambio y esperanza; mal por aquellos que quieran, al calor de la euforia victoriosa del FMLN, fingir y querer sorprender con falsos puentes de entendimiento y reconciliación, con palabras de “reconocimiento” y hasta de velado arrepentimiento, contrario al lenguaje infame e infamante con el que desnaturalizaron la esencia de la campaña electoral. Porque, ¿y si el ganador hubiera sido ARENA? Sin duda alguna, antes que los puentes que ahora tienden y hasta exigen, la prepotencia y autosuficiencia se hubieran desbordado y, de igual manera, hubiera proliferado el insulto que ha sido una costumbre. Esa, sin duda también, es la ejemplar muestra de madurez y civismo de Mauricio, Salvador y su partido, el FMLN.
Cuán fácil resulta la fraseología camaleonera posterior al triunfo de Mauricio. “Me equivoqué con Funes”, “qué buen discurso de Mauricio”, “nuestro presidente electo”, “felicitaciones, Mauricio, el pueblo ha hablado”, dicen quienes antes habían usado un lenguaje de lo peor. No, no basta un simplista “disculpe usted”. Urge la reconciliación, pero para eso se precisa también de un proceso: VERDAD (reconocer el error y decirlo), JUSTICIA (iniciada con la verdad), PERDON (otorgado por Fe), REPARACION (puede darse o no) y RECONCILCIACIÓN (estado ideal). Sin duda alguna, Mauricio, el FMLN y muchos salvadoreños ofendidos por el discurso excluyente del presidente Saca, sus diputados y otros funcionarios, ARENA y areneros violentos, aceptarían una actitud reconciliadora así, porque sería muestra de genuina intención. Y, de manera particular, debiera darse en algunos propietarios de los “grandes medios”: directores, editores, redactores, publicistas, presentadores de TV; y algunos intelectuales, abogados, empresarios… por preferir acogerse más a la palabra del poder y no al poder de la palabra; pues, como ellos mismos lo reconocen, se convirtieron no sólo en censores humillantes sino que hasta en detractores amenazantes contra dos candidatos, el FMLN y una población honestamente opositora, por reclamar ésta el imperio de la justicia en El Salvador.
Los últimos sucesos confirman tantos reclamos no escuchados de antes: – El abuso de propaganda del Ejecutivo para mantener una “popularidad” inexistente con una nota “no menor de 6” para el Presidente Saca, creada y sobredimensionada por los medios (Prensa, Radio y TV) mientras el país y la población humilde sufrían deterioro; – La actitud de las cúpulas del PCN, PDC y FDR y dos que tres alcaldes PDC (sólo ellos, sin correligionarios), cuya matonería verbal arreció contra Mauricio, en apoyo a la “alianza por el cambio” (¿?) de Arturo Zablah (no a ARENA, decían. ¡Absurdo!), mientras éste ofrecía en venta una idea opuesta a la que, para satisfacción popular, antes había enarbolado: sacar a ARENA del poder. En realidad, entre todos ellos, sacaron a ARENA del poder. ¿Quién puede creerle a quien? – La actitud del PCN y su líder Cruz Zepeda y unos 4 más por ahí, solos pero aliados a la derecha hasta quizás llevar nuevamente, para mayor repudio popular, a Cruz Zepeda a la presidencia de la Asamblea Legislativa. (“Democracia son negociaciones y acuerdos”, dicen; pero ¡no es para tanto!).
Y finalmente, nadie puede tapar el sol con un dedo: el descalabro actual de ARENA. Quedan fuera de la Comisión Política el presidente Saca y Ávila; siguen sólo Cristiani, Calderón Sol y Flores. Fuera también la confianza partidaria entre unos y otros. Los “buenos” de antes, hoy bandidos de la película. Por algo será. Ahora la población espera una vida distinta, con verdadero sentido humano. Que terminen el sonsonete absurdo de comunistas-terroristas-vende patria contra la población y los opositores honestos; y también al arcaico, insultante y antipatriótico himno de ARENA: “El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán…” {¿más de dos millones de salvadoreños?}. Absurdo. Con Monseñor Romero nació la esperanza. Y con el cambio, el anhelado respeto a la dignidad e inteligencia del pueblo salvadoreño.
03.07.09
La política para servir y no para servirse de ella.
- La política es buena, los políticos la hacen mala-, se escucha decir frecuentemente. Y en el marco de la presente contienda electoral, para elegir a Presidente y Vicepresidente de la República, este pensamiento impacta con mayor fuerza a la población honesta, ahora visiblemente desencantada por el accionar personalista e interesado de los políticos, en su afán apresurado de conseguir más adeptos que el partido opositor y, lógicamente, las ansiadas prebendas o los jugosos cargos y sus derivados. La falta de credibilidad y confianza de los electores honestos hacia los políticos, tiene su base en la experiencia misma; y es consecuente, además, con el pensamiento cívico del patriota y poeta cubano José Martí:
- A la Patria se le sirve y no se le toma para servirse de ella-, dijo Martí. Frase que cobra vigencia especial hoy, precisamente cuando el panorama político electoral descarna más ignorancia que intelecto, más ambición que servicio, más canonjías para las cúpulas partidarias que proyectos de nación. La sentencia no atendida del poeta Martí se configura cada vez más en El Salvador. Pareciera que aquí es el país donde más resalta lo oscuro y fétido de la política interesada en el bien particular de unos pocos.
La demagogia ha sido una constante siempre. El triunfalismo, también. Como males necesarios dentro de la campaña hasta resultan indispensables, para bien o para mal del candidato. Pero, de eso a ofender con impunidad hay una distancia enorme. Y más condenable aún cuando se insulta y ridiculiza a personalidades, nacionales e internacionales, como única vía -muy rastrera por cierto- para lograr un fin político. ¿Con qué derecho, por ejemplo, la campaña de ARENA insulta y ofende la dignidad de mujeres y niños humildes de Cinquera? ¿O la ofensa contra dirigentes guerrilleros que ahora con gran respaldo están luchando, como debe ser, desde el campo cívico? ¿Acaso no hubo también gran cantidad de asesinatos execrables desde el “otro lado” contra líderes reconocidos, que los “grandes medios” se cuidan de ignorar, o en el mejor de los casos, de matizar (Monseñor Romero, los padres Jesuitas, Rutilio Grande y otros sacerdotes del pueblo, catequistas, y tantos hombres, mujeres y niños, hermanos nuestros)? ¿Será tanto el pavor a la alternancia que no reparan en que están haciendo más famosos cada día a presidentes como Chávez, Lula, Ortega, Correa, mediante publicidad gratuita sobre su trabajo presidencial, aprobado allá por las mayoría poblacional de su país? Y hay mucho más…
Funcionarios, empresarios y “grandes medios” de comunicación debieran jugarle limpio a la población. Cuando el presidente Saca, prevaliéndose del cargo (violación Constitucional), hace proselitismo abierto a favor de Ávila y ataca furibundamente a “los comunistas del FMLN”, pierde respeto y también su condición de “presidente de todos los salvadoreños”, pues sus frases hirientes y despectivas van contra los miles de votantes opositores, indecisos y ciudadanos que piensan distinto, ¡jamás comunistas!. Sin embargo, cuando conviene (foros de la ONU, cumbres presidenciales, proyectos nacionales y otros), el discurso suena incluyente y hasta paternal hacia todos los salvadoreños. Cuando La Prensa Gráfica (28 de febrero) invita a Samuel Quirós para que diga que “Los inversionistas no van a poner plata con un gobierno de izquierda”. ¿Qué intentan LPG y el mismo Quirós, y Simán, Poma etc.? Huelga responder, el pueblo lo sabe. Y cuando Canal 12 y otros canales de TV “presentan” a Edmundo Jarquín, de Nicaragua, como el abanderado de la lucha contra el “sufrimiento” en el que Daniel Ortega tiene “sumidos” a los nicaragüenses, ¿qué intentan promover? No es necesario responder, también de sobra se conoce. El pueblo sabe que “vendrán” más “patriotas” de otros países a contar las “calamidades” que sufren allá, en una clara y descarada intervención en la política salvadoreña. Pero, eso para ARENA es educativo (¿?)…
Estas actitudes, políticas, empresariales y comunicacionales, son enemigas de la democracia, porque inhumanamente enfrentan a los distintos sectores sociales. El funcionario pierde respeto, el empresario pierde simpatía, el medio de comunicación pierde credibilidad (basta indagar con los voceadores y los distribuidores en las esquinas, todos resintiendo el rechazo de la gente al periódico). Y más grave es, cuando juntos -como en los casos comentados de Quirós y Jarquín- crean una campaña orquestada para infundir temor, odio social y desinformación, y ser promotores y divulgadores de campañas sucias y noticias sesgadas contra el FMLN (que hoy equivale a atentar contra más de media población salvadoreña). Están en su derecho, claro; pero no en erigirse como defensores de la democracia, ni impulsores del crecimiento económico, ni informadores con veracidad e imparcialidad. La Patria recompensará un día a quien le sirve, y pasará la factura a quien se sirve de ella…