Del boomerang político y la conciencia nacional.

EDMONTON, CANADA, mayo/2008.- Viajar nos enseña a ser tolerantes. A superar inconvenientes, riesgos y dificultades; a fortalecer los ánimos. Particularmente, al salvadoreño viajero le permite apreciar la situación real de su país. El Salvador, visto desde afuera, no es el pujante país en desarrollo que los discursos oficiales intentan mostrar a propios y extraños. Mezcla de impotencia, ira y frustración, la queja de la mayoría de salvadoreños residentes en Canadá y Estados Unidos se refiere, especialmente, a lo injusto del trato oficial a su esfuerzo convertido en las invaluables remesas, que gobernantes y otros funcionarios despilfarran en corrupción, viajes innecesarios y comitivas costosas, edificaciones familiares y exagerada publicidad presidencial, mientras el alto costo de la vida agobia cada día mas a la población salvadoreña.

Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones sobre el tema Realidad Nacional, desde el exterior:

1. LA MODA DEL BOOMERANG. El boomerang siempre regresa y golpea a quien intento hacer el daño; igual ocurre al que escupe al cielo. Hechos y dichos tan antiguos y reales, que los conocen hasta los predicadores incipientes. El “pastor” Toby también los predica, teorizando. Esa es la impresión casi generalizada. Su paso por Houston “es mal recuerdo, por mentirle al gobierno de los Estados Unidos en cuestiones migratorias”; y en El Salvador, mucha gente desautoriza su voz de pastor “por violar la Constitución de la Republica al hacer proselitismo político, para atacar y denigrar al candidato del mayor partido de oposición FMLN, Mauricio Funes”. En una entrevista comentada aquí, el pastor conversa con su hijo en su propio canal de TV, en una acción entrevistador-entrevistado que intenta ser cátedra integral, como si saber predicar fuera, necesariamente, saber comunicar. “No es preciso ser del Frente ni amigo de Funes para salir en defensa de la institucionalidad del país, ahora manejado a su antojo por políticos y predicadores deshonestos…”. Seguirá de moda el retorno del boomerang político lanzado contra la población. Y de seguro también, tarde o temprano, pasará la factura a algunos diputados (especialmente a los 43 incondicionales), por tanta medida antipopular e inconstitucional, para su beneficio personal y de grupos. Y a lo mejor también, contra los magnificadores del escándalo internacional en el caso de las computadoras de las FARC en lo relativo a El Salvador; y, particularmente ¿como no?, al partido oficial ARENA y a sus subordinados PCN y PDC por la raja política al promoverlo y magnificarlo. ¿Quien dice que no?, se preguntan algunos compatriotas aquí, en el Norte de América.

2. PREOCUPA MINERIA METALICA. A la inquietante situación de crisis integral que, por causas múltiples, agobia a El Salvador, se añade la preocupación de las mayorías por la exploración-explotación minera en la Zona Norte que, con respaldo del Ejecutivo, algunos diputados, funcionarios, abogados y empresarios parece de inminente e inevitable ejecución. “Va con paso seguro y mas por la traición del PCN y su propuesta de Ley de Minería”, afirman compatriotas del sector de Chalatenango y Cabañas, preocupados por el daño que sufrirán las personas y el medio ambiente. La Iglesia Católica, por medio de la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) desde hace tiempo se viene pronunciando en contra, con reclamo humano y cristiano. Iglesias de otras Denominaciones y Organizaciones Sociales, también lo demandan y de manera muy enérgica. Pero, por lo visto, seguirán como voces en el desierto, a pesar de “un gobierno que escucha”, “cercano a la gente”, “con sentido humano”… y tantas incoherencias más.

3. CASO KATYA. Independientemente de las incidencias del caso Katya Miranda, inaceptable por deleznable es la actitud de la Fiscaláa General de la República, negando, evadiendo, retardando (esperando la prescripción del delito)… ¿Será ese el sentir y pensar de toda la Fiscalía? o ¿hay silencio contra la razón jurídica, porque órdenes son órdenes? Y, por otra parte, ¿no son un imperativo los pronunciamientos públicos de parte de Universidades, Asociaciones de abogados y otras entidades y personas expertas en la materia? Afirmativo, dice la conciencia nacional, dolida ante tanto irrespeto a su dignidad e inteligencia.

4. COMISION NUMEROSA. Honorables personalidades de todos los sectores fueron juramentadas recientemente para integrar la Comisión Nacional Económica, para discutir medidas que ayuden a “hacerle frente a la crisis internacional, que ha empezado a repercutir en El Salvador” (Diario Co Latino, abril 30). Son personalidades honorables y reconocidas, pero aparte de constituirse en una especie de gabinete de gobierno ampliado, no cuentan entre ellas a gente de los niveles que verdaderamente sufren la crisis. Si la experiencia es aleccionadora, ¿podrá una Comisión tan numerosa analizar justamente y ponerse de acuerdo en tan poco tiempo? y peor aun, ¿serán oídas y atendidas sus recomendaciones mas allá del toque propagandístico, o correrán la misma suerte de aquellas que planteo la Comisión de Seguridad? A saber…

Insomnios del periodismo.

Cuán inquietantes deben ser para algunos editorialistas, presentadores de TV y periodistas de los principales medios de comunicación del país, sus interminables noches de insomnio inventando hechos y calificativos denigrantes o fraguando acusaciones falsas (sin tener, por lo mismo, fuente responsable para atribuírselas), en su afán diario y trasnochado de desprestigiar a partidos y gentes de izquierda, como el FMLN y su candidato Mauricio Funes, o a los gobiernos y pueblos de Venezuela, Cuba, Nicaragua o Ecuador.

En algunos casos, el objetivo es mantener el estado de cosas y políticas antipopulares; y en otros, por los dividendos que genera la deslealtad informativa contra la población más humilde.

En ambos casos, olvidan la misión de informar/opinar con veracidad y oportunidad en beneficio de unos pocos. En vez de plantear soluciones de aquí, sufren, sin que debiera importarles, por los logros y el bienestar de otros pueblos. ¡Vaya manera de cumplir la sagrada misión! En realidad, deben ser noches inquietantes…

De nuevas derechas, altos precios y TV para incautos.

Mientras los salvadoreños asimilan con estoicismo e impotencia la carestía del pan, alza en los precios de la canasta básica y la gasolina, altas tarifas, desempleo, corrupción, impunidad, emigraciones… hay incertidumbre y hasta desconcierto ante la “nueva” oferta presidencial de ARENA que, para “el próximo período” y como descalificando a los anteriores, plantea, ahora sí, un país justo, sin neoliberalismo, una “derecha popular”, una “nueva derecha” y tanta terminología rara, cuyo significado se debe explicar. Pero, es evidente también el deslizón de contradicciones al afirmar que “continuará el excelente trabajo de los cuatro períodos anteriores”, y que concertará hasta con la izquierda, mientras reafirma que El Salvador será la tumba donde los opositores terminarán. Pero, no sólo ARENA, también los restantes partidos se pierden en contradicciones, expresiones demagógicas y promesas falsas, como ratificando aquello de que “el fin justifica los medios”. Si no hay consistencia ni transparencia en las ofertas partidarias, de la población dependerá repetir viejos errores preferenciales.

Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones sobre el tema Realidad Nacional:

1. “UNA TV PARA INCAUTOS” Así tituló La Prensa Gráfica (marzo 23/08 ) la investigación de la periodista Liliana Fuentes, que describe el uso/abuso de algunos políticos en la Zona Oriental, quienes valiéndose de su condición de empresarios de TV o de dirigentes partidistas, sin ninguna formación y, por lo mismo, sin ética ni coherencia periodísticas, en sus canales actualizan “el trillado cliché del supuesto milagro de la TV”, según denuncia Liliana. “La sátira política o el abierto doble juego –entrevistado y entrevistador- ocupan espacios estelares en le televisión del oriente de El Salvador. Una televisión en la que los políticos juegan al periodismo en busca de descuidados”. Llevan agua a su molino partidario, mientras se burlan de la dignidad e inteligencia de los salvadoreños. Y desfilan nombres: Miguel Tomás López, dirigente o ex dirigente ya del COENA, en su Canal 29, llenando de tedio a los televidentes en programas como “Cercanos a nuestra gente” y “Opiniones” (“¿Cómo ve el trabajo del presidente Saca”, pregunta a uno de los suyos, como si se la hiciera a él mismo). También Will Salgado, alcalde y posible candidato PDC, en Canal 23 en su programa “De cara al pueblo”, donde “se permite algunas licencias prohibidas para la televisión tradicional… despotrica contra sus adversarios {políticos}, los ridiculiza… bosteza sin pudor”. Además, Nelson López (ARENA) en su Canal 63; Otto Bonilla (FMLN) en el canal 9 de La Unión; y otros políticos, como dice Liliana, jugando al periodismo en busca de descuidados. – Ya cualquiera…, dice la población. De verdad que la ignorancia y el poder son atrevidos…

2. ALTOS PRECIOS DE GRANOS BASICOS. Otra pruebita más del infortunio en que viven los salvadoreños. “Los precios de los granos básicos continúan en aumento”, destaca titular de Diario Co Latino (marzo, 28/08). Y detalla: “Los precios continúan ascendiendo… el arroz, que en la semana antes de vacaciones se podía comprar a precio promedio de 0.45 centavos el blanco y en 0.50 el precocido, esta semana cuestan 0.60 y 0.65 respectivamente. La semana antes de vacaciones –continúa Co Latino- 50 libras de harina costaban 24 dólares, pero esta semana se están vendiendo a 35 dólares, según Ana Abigail Castillo”, vendedora de granos básicos del Mercado Central de San Salvador. Sería difícil enumerar los diferentes productos y sus respectivas alzas, pero si es fácil percibir la angustia que crece en la población más humilde. ¿Insensibilidad o incapacidad gubernamentales? ¿O las dos, juntas…?

3. VIA CRUCIS DEL PERIODISMO. Dos antagónicas posiciones sobre la realidad del periodismo continental se enfrentaron, simultáneamente, en Venezuela la semana anterior: la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) con sus unilaterales intereses empresariales y el Encuentro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático como respuesta del Gobierno y sectores venezolanos a las acciones de la SIP. Diferencias extremas, pero también la realidad evidenciándose en América Latina sobre el papel de los grandes medios, más dedicados a sus propios intereses que servir a la sociedad. Entretanto aquí, por esfuerzo conjunto de la UES, APES e IDHUCA, el 28 de marzo el foro Libertad de Expresión, aunque más discreto pero no por eso menos importante, al final de interesantes ponencias alusivas recogió testimonios de periodistas despedidos por injusta orden patronal, oficial o privada, con total impunidad y negación a los derechos legítimos de los despedidos. Casos concretos: Jaime Ascencio y Gerardo Hurtado, pero son muchos más. Particularmente Ascencio, despedido de Radio Cuscatlán el año pasado, además de exponer su calvario de desempleo y negación a sus derechos económicos, denunció también temor personal ante posibilidades a su favor en el juicio, ventilándose en la Cámara Segunda de los Laboral. Seguirán los Foros, pero también el calvario del periodismo coherente.

De injusticias, tragedias y desconsuelos.

Con la llegada de los vientos de octubre, llegan también los presagios navideños. Pero, no llega la luz al túnel en cuanto a signos de paz y bienestar para el pueblo salvadoreño. Sigue campeando, con ritmo creciente, la crisis de: violencia, desempleo, alto costo de la vida, corrupción… mientras la clase política vive ensimismada en procura de más dividendos y descalificado a sus adversarios políticos, aún dentro de su mismo partido; sobre todo, si los presagios son vientos de cambio y de derrota.

Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones sobre el tema realidad nacional:

1. PREMIO MARIA MOORS CABOT 1994. Por imperativo profesional, un comentario: El 27 de octubre de 1994, la Universidad de Columbia, Nueva York, entregó al periodista salvadoreño Mauricio Funes y a otros del continente, el Premio Internacional de Periodismo María Moors Cabot 1994, versión No. 56. Yo estuve ahí. Y doy fe de un acto de gran altura académica, sobrio, sin escandaladas cursi como, a veces, se estila por aquí, cuando se obtienen mínimos y parciales diplomas. Funcionarios y diplomáticos salvadoreños acreditados en NY, estuvieron presentes en la Universidad de Columbia, con evidente regocijo patrio. Por eso, por la honestidad que exige el periodismo profesional, este comentario ratifica la convicción de que el Premio Moors Cabot no es simple regalía; antes bien, legitima una labor profesional del periodista con proyecciones universales, al tiempo que niega arreglos o componendas. Desvirtúa toda aseveración de parcialismo; por tanto, no puede favorecer a periodistas de la insurgencia y, menos, de la contrainsurgencia. Antes que Funes, sólo Jorge Pinto (Diario Latino) y José Dutriz (LPG) lo habían obtenido. Periodistas galardonados fundamentalmente por su capacidad e imparcialidad. Es imperativo reconocer, pues, el valor de aquella distinción al periodista Mauricio Funes, que hoy, por la posición cimera en la que lo ha colocado su profesionalismo, es objeto de ataques virulentos para desprestigiarlo, tanto de adversarios políticos como de algunos periodistas. Quizás obedezcan a motivaciones políticas y no al protagonismo fabulado de la zorra y las uvas. Este comentario es por justicia y solidaridad, nada que ver con intereses personales, de lo cual, estoy seguro, pueden dar fe funcionarios y periodistas honestos que conocen mi trayectoria profesional. Negarlo sería imperdonable malicia.

2. Y DALE CON LAS INJUSTICIAS ¿Cómo hablar de libertad en el país, cuando la verdad es sometida al escarnio y al peligro vital? Y ¿cómo entender la fe cristiana, y cómo intentar promoverla cuando, al igual que al Maestro, por decir la verdad se nos priva del derecho al trabajo y hasta del derecho a la vida? Es fácil, pues, entender la causa de la muerte de Monseñor Romero. Así, contra todo principio de verdad y justicia, David Morales, leal, honesto y eficiente abogado de Tutela Legal del Arzobispado, ha sido destituido. Y, sobre justificaciones y replanteamientos, la verdad es una: David Morales, ciudadano ejemplar y excelente poeta, ha sido y es, contra todo riesgo, verdadero defensor de los Derechos Humanos y, dentro de eso, de la causa auténticamente humana y cristiana que, en nombre del verdadero pueblo de Dios, demanda justicia por el asesinato de Monseñor Romero. Ya era David piedra en el zapato para muchos. Y ahora, ante la posición gubernamental de negarse a cumplir las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y las “negociaciones” Estado-Iglesia, Morales denunció los verdaderos aspectos de las “negociaciones”, evidenciando que, según expresó en conferencia de prensa, “no representan a toda la Jerarquía Católica, ni a la Iglesia y menos al pueblo de Dios que, por el contrario, exige transparencia hacia el esclarecimiento del asesinato de Monseñor Romero”, cuya realidad no puede ser negociable. No, aunque se maticen las negociaciones. Todo caería en ilegitimidad jurídica. Mientras David Morales, con total satisfacción por su “lealtad a la Familia Romero, a la Iglesia y al pueblo de Dios”, se va al desempleo, millares de compatriotas le tienden su mano solidaria, por su heroica coherencia humana y cristiana. Yo, también.

3. MAS LUTO, AQUÍ Y ALLA. Y ¿cómo espantar la noche del desconsuelo? Apesarado e impotente, el pueblo salvadoreño sufre tragedia tras tragedia. Además de los tantos asesinatos diarios, en los últimos días, 4 tragedias son muestra de desconsuelo agobiante: a) un bus con grandes desperfectos, repleto de humildes trabajadores, vuelca con saldo de muertes y heridos; b) mueren 22 salvadoreños en naufragio en costas mejicanas, mientras iban tras el “sueño –pesadilla- americano”; c) en Santiago Nonualco, un niñito de 11 años se suicida. “Suponen que estaba deprimido porque su abuela se lo llevaría a EEUU” (EDdeH, octubre 21); y d) Francisco N, de 49 años, falleció en Centro Urbano Candelaria “luego de lanzarse {6 pisos} del apartamento donde residía con sus tíos”. Sin culpables específicos, nada es ajeno a la realidad de dolor y muerte que sufre el país.

De libertades, contaminaciones y resoluciones tardías.

A la memoria de Salvador Sánchez Roque, dinámica sangre nueva del periodismo salvadoreño, asesinado vilmente este día cuando esta columna iba al aire. Su muerte, producto del ya intolerable estado de cosas del país, estremece el alma de la gente digna y nos compromete a seguir nuestra creciente lucha hacia una sociedad más segura, más justa y más humana.

Mientras de cara al 2009 crece el confuso pregón de las libertades contra el comunismo, la promoción del revanchismo, el exacerbado antipopulismo como clara muestra de populismo y el discurso confrontativo hasta la ofensa de los partidos políticos… la población honesta y laboriosa se siente más agredida que protegida por las instituciones oficiales, obligadas a velar por su bienestar y seguridad. Raro modelo de libertades convencionales para unos pocos, en detrimento de las mayorías. Libertades para depredar el medio ambiente, subir precios, desemplear, reprimir, insultar… todo, en el marco de la continua ofensa a la dignidad e inteligencia de los salvadoreños.

Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones sobre el tema Realidad Nacional:

1. CASO BATERIAS RECORD A ONU. Mezcla de indignación e impotencia, en los últimos días la atención de los salvadoreños se centró en el caso de la contaminación de plomo a habitantes de Sitio del Niño, San Juan Opico, por la empresa Baterías de El Salvador; sobre todo, a partir de la actitud sin sentido humano del Ejecutivo y sus dependencias relacionadas (ministerios: Público (FGR), de Salud, de Medio Ambiente, de Trabajo), más interesados en favorecer a los propietarios que en atender la salud en riesgo mortal de niños y adultos. Increíble, después de caminar 7 horas desde Sitio del Niño, la semana pasada numerosos habitantes marcharon a Casa Presidencial pidiendo el cierre; pero, a pesar de ser “cercano a la gente”, el Ejecutivo no los recibió. Ahora, después de incontables peticiones no escuchadas, la denuncia va a la ONU. “El procurador Oscar Luna aseguró que el caso se presentará ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU… {pues} mientras la empresa siga trabajando, la contaminación va a existir… por eso nosotros {la PDDH} recomendamos el cierre y se declare la zona de riesgo ambiental” (Diario Co Latino, septiembre 13). Entre tanto, se sigue dando largas al asunto, y mientras continúan las exigencias de cierre del pueblo salvadoreño, en Opico la muerte sigue agazapada guiñándole el ojo a los infantes.

2. PIDEN QUE CSJ RESUELVA. La población salvadoreña tiene derecho a conocer, y la Corte Suprema de Justicia el deber de responder, sobre la situación cívicamente anómala del magistrado pecenista Julio Moreno Niños dentro del Tribunal Supremo Electoral, generada por la anti popular alianza ARENA-PCN-PDC. Caso de sobra conocido e igualmente repudiado. “Silvia Guillén, directora ejecutiva de FESPAD, presentó junto a otros miembros de esa Fundación un recurso extraordinario de queja por retardación de justicia, para que declare inconstitucional el decreto 383, referente al nombramiento del magistrado del TSE, Julio Moreno Niños”, publicó Diario Co Latino (agosto 31/07), agregando que “Guillén explicó que pese a que el máximo organismo de justicia ya tiene fijada una posición desde hace dos años sobre este caso, no se entiende por qué la retardación de justicia”. ¿Hasta cuándo la resolución de la Corte? ¿Será, como casi siempre, cuando “todo haya pasado”? Y como éste, tantos hechos deleznables de dicha alianza, que premia en vez de sancionar a funcionarios depredadores del medio ambiente y la cosa pública. ¡Cosas de la democracia salvadoreña!

3. ELECCIONES. Independientemente de los resultados en las recientes elecciones de Guatemala, las noticias sobre intentos de El Salvador de colaborar al fraude, además de preocupantes son un alerta para la población. “El candidato de centroizquierda {Colom} aseguró que se detuvo en la frontera a 32 autobuses con salvadoreños que querían votar en Guatemala” (La Prensa Gráfica, septiembre 10/07). Migración de El Salvador, discretamente, dijo desconocer el hecho. Pero, por anteriores denuncias sobre “importación de votos para Arena” de países vecinos, conviene una aclaración amplia y convincente, o crecerán las dudas hacia el 2009.

4). REALIDAD DEL PERIODISMO. Sin querer aceptar que “el peor enemigo es el del propio oficio”, profesionalmente no puedo menos que dolerme por las muestras de revanchismo, falta de profesionalismo y de solidaridad, tan evidentes en los últimos días contra el periodista Mauricio Funes. Por propio criterio o conveniencia o inducidos por criterio patronal, se agudiza el divisionismo entre periodistas, justificado por la mención de Funes desde la población, aunque no desde partido político alguno, como posible precandidato a la Presidencia de la República. Si los medios algo parecen temer, los periodistas no tienen por qué; sin embargo, con excepciones mínimas, los ataques a Funes parecen generalizados. Nos cuesta entender que nuestro paso por los medios puede ser efímero. Pero, en todo caso, mi sentimiento personal-profesional obedece a que cada día parecen más distantes los anhelos de unidad gremial, estabilidad laboral, solidaridad profesional y superación integral, que en más de alguna ocasión alenté desde la cátedra universitaria y desde cargos de dirigencia gremial, junto a estimados compañeros periodistas. Independientemente del caso Funes, ojalá que un día el periodismo salvadoreño, con las excepciones ya sabidas, pueda nutrirse con principios de auténtico servicio, antes que de servilismo.

Poesía de los días últimos de Heriberto Montano

“Náufrago he caminado mi mediodía y mi sendero…”
Heriberto Montano

“Estoy lúcido…”, dijo suavemente. Y la voz, ya apenas audible, de Heriberto Montano aludía también a su cuerpo con un “pero esto ya no se mueve”, señalando con la mirada en una especie de paneo doloroso sus manos y piernas ya inmóviles, como sin vida. Era quizás la última de aquellas pocas tardes en las que, junto con mi esposa Leticia, fuimos a visitarle. Esta vez la tristeza, agazapada junto al sofá compañero leal de sus dolencias, nos estaba esperando: Heriberto nos recibió con evidente aprecio, pero ya su voz pertenecía más al silencio. Aferrado a la vida con estoicismo y su invencible espíritu de poeta, ahí estaba con su sonrisa melancólica y amablemente triste. Triste, pero al fin sonriente…

Entonces, antes que los recuerdos la poesía presente. La actual. “Y la última”, parecía decirnos con resignación asombrosa el poeta. Su fiel hija Jazmín repetía sus deseos y una adolescente secretaria nos mostraba los poemas últimos, incluso los escritos en ese momento de nuestra llegada. Dictaba y dictaba sin tregua. Dolor físico relegado, mientras su poesía ensayaba vítores a las estrellas y navegaba cantos en las profundidades del mar. ¡Cuánto deseaba yo un regreso en el tiempo, para una vuelta a la voz de Heriberto y la lectura de aquellos maravillosos poemas, acabaditos de salir del horno de las insondables interioridades del poeta! “Imprime estas hojas”, pidió con voz tenue, próxima al silencio. “Son tuyos, llévatelos… pero antes, léemelos…”, me dijo entre susurros el hermano poeta.

Bajo el título “Azul el mar” (A Rodolfo y Carmen), le leo cuatro poemas en tercetos de su cosecha última. Por espacio, apenas transcribo el primer terceto de cada uno:

Uno
Azul el mar llega a la playa de la infancia
Al caracol que guardara nuestras voces
Y a la piedrita que con magia nos hablara…

Dos
Y el niño que fui de pronto me regresa
A jugar con un barco de papel celeste
Y a mojarme en un agua tan distante…

Tres
Y este dedo sobre una flor de arena
Quizás guardó la luz del día
Y el calor salobre del verano…

Cuatro
Porque el tiempo es un azul ovillo
Hecho de luz arrancada a tantos días
En donde se tejen y destejen los asombros…

Los anteriores poemas son parte del libro inédito “Maneras de tocar la luz”, que según el poeta consta de: a) Ocho rituales de un amor y una canción deshabitada; b) Maneras de tocar la luz; c) Maneras de amaestrar la sombra; y d) Azul el mar. El otro libro, listo para publicación, se titula “Transcurso de la sombra”, claro reflejo de la ansiedad del poeta porque todo fuera concluido.

Ahora, los recuerdos. Conocí a Heriberto Montano a principio de la década de los 70s, en el punto de transición de la Asociación de Escritores Salvadoreños (AES)-Taller Literario “Francisco Díaz”. Tiempo antes, varios escritores (Rafael Góchez Sosa, Tirso Canales, Rafael Mendoza, Julio Iraheta Santos, Alejandro Masís, Carlos Balaguer, Salomón Rivera, Renán Alcides Orellana… y otros de omisión involuntaria), habíamos constituido la AES, bajo el alero del Liceo Tecleño de Góchez Sosa, en Santa Tecla. Trabajo compartido, talleres, mantenimiento de páginas literarias… constituían el ser y quehacer de la Asociación. En eso, la ruptura cordial así por así y, otra vez, la dispersión, sólo que, como desprendimiento para continuar el esfuerzo, con Góchez Sosa, Tirso, Mendoza, Julio… se funda el Taller “Francisco Díaz, allá por 1972-73. Se suman Ernesto Mariona y Heriberto Montano… después, la guerra, el exilio y la sentida diáspora, que a muchos de nosotros nos arrastró en su oleaje sin tiempo (mientras a Rafa Mendoza, Norman Douglas y a mí Panamá nos brindaba el aliento cósmico de una Patria alterna, a Montano los aleros de Moscú le endulzaban el alma y le fortalecían el espíritu)… años de ausencias, distancias y nostalgias…

Un día de recientes años, el reencuentro. Las experiencias, los recuerdos, los afanes… identidad de ideales inclaudicable… todo eso y más compartido con Alejandro Masís, en convivios montanianos en su casa de Montebello. Además, intercambios: conmigo están sus obras “Ritual del olvido profundo”, “Breve canción de vida por el ausente”, “Gato encerrado” “La luna de mi canción”, y “La ciudad y la neblina”. Pero, un día, fácil presa de una enfermedad que fulmina con la vertiginosidad del ciclón y la prisa del relámpago, Heriberto cae grave, gravedad hacia la precipitada muerte que todos conocemos. Nuestras visitas que pudieron -debieron- ser más frecuentes, siguieron. Y aquí, algo para no olvidar: en diciembre/2006, ya enfermo, se publicó su libro “La ciudad y la neblina”. Comprado por fe y solidaridad, Heriberto comprendió que Masís y yo urgíamos de su imposible firma. Dictó la dedicatoria, misma para ambos, y llevado su pulgar entintado sobre su nombre, la rubricó con la estampa imperecedra de su huella digital. Emocionado instante, para nosotros más esplendoroso que tanto acto protocolario para distinciones inmerecidas, rociadas del más fino champán: “Para Renán Alcides Orellana y su querida esposa Leticia, con el viejo cariño desde los viejos tiempos, esta pasión por la palabra. S.S. Dic/2006, Heriberto Montano”. No es simple y aprovechado antojo esta cita aquí. Es un imperativo de solidaridad literaria para evidenciar, más aún, la calidad humana y el sentimiento puro del poeta, pese a lo consciente ya de su inevitable despedida. Y así, siempre estoico e íncontenible en su creación, el tiempo fue minando, con implacable asombro, su cuerpo y su sangre, pero no su espíritu.

Y un día, la esperada pero sorpresiva noticia en el periódico: Heriberto Montano había cruzado el umbral de las ausencias, asido de la mano de su ternura más honda: la poesía. Poesía especial de este singular poeta salvadoreño, nacido en 1950 y fallecido en este agosto de implacables inviernos.

Realidad, renuncias, reformas.

REALIDAD DE PAÍS…

Sorpresivas renuncias ministeriales, reformas y contra reformas; acciones represivas del bloque legislativo ARENA-PCN-PDC contra la población; políticas ministeriales lesivas y populistas, corrupción, violencia, desempleo, emigración forzada; instituciones contraloras y de justicia sordas al clamor popular; excesiva y costosa propaganda oficial con respaldo del gran poder mediático denunciante oficioso contra personas e institutos opositores… todo esto y más constituye, hoy por hoy, el marco de incertidumbre que agobia a la población salvadoreña más humilde y necesitada. Además, la anticipada campaña electoral hacia 2009, en vez de presagiar una consulta ciudadana, con equilibrio y armonía político social, agudiza la incertidumbre con acusaciones mutuas entre políticos y partidos, más empeñados en lograr a toda costa beneficios personales y partidarios antes que el bienestar de la población salvadoreña.

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¿RENUNCIAS?…

Aunque fuera cierto sólo unos pocos lo creen. Las renuncias de altos funcionarios del actual período y anteriores, siempre son matizadas bajo la consigna “motivos personales” o “actividades profesionales” aún cuando, secreto a voces, las verdaderas razones son tan claras como el día. “Renuncia secretario técnico {Eduardo Zablah} de Saca”, tituló La Prensa Gráfica (agosto 16/07), destacando que “la dimisión, efectiva a partir del 1 de septiembre, se da tras meses de desencuentros entre Zablah y algunos funcionarios más cercanos a Saca”. Ya se sabía. Esa realidad conflictiva en la cúpula de Capres y del Coena, se esconde con habilidad para seguir mostrando “cohesión indestructible”. Se subestiman la dignidad e inteligencia de los salvadoreños al atribuirla a motivos personales. “Tenemos que sacrificar nuestra dignidad personal, por la buena imagen del partido”, se queja un arenero que pide omitir su nombre. También, eso se sabe. En este caso, ¿cómo entender el retiro “voluntario” de Zablah, considerado una de las mejores piezas de ARENA, y precisamente cuando más valioso era su aporte al Ejecutivo? LPG parece responder: “El traje gris que lucía ayer Eduardo Zablah Touché parecía describir el día del secretario técnico de la Presidencia… antes y después de ese momento {anuncio del retiro} los rostros serios dominaron la sala”. Cierto. Basta ver el rostro de Zablah (páginas 2 y 3), en fotografías que hablan por sí mismas… ¿Quién seguirá?…

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REFORMAS, ¿Y LUEGO…?

“Asamblea aprueba la reforma antidisturbios”, destacó en noticia El Diario de Hoy (agosto, 17), referida a la aprobación de reformas a los Códigos Penal y Procesal Penal “para aumentar castigo a los culpables de desordenes callejeros”. Pero, no. En realidad la aprobaron los 43 diputados del gobierno de ARENA-PCN. Ellos solos. No la población, porque la casi total mayoría de salvadoreños, y la otra mitad de diputados que sí la representan, dijeron no a la reforma. (A última hora, un chispazo de reflexión patriótica hizo desistir al PDC, en un intento de recobrar la credibilidad perdida). Nada de “escuchar a la gente”, aunque era enorme la cantidad de población que se oponía. Más de 90 organizaciones y otras entidades hicieron público su rechazo, en cartas y protestas. Centenares de vendedores protestaron ante la Asamblea Legislativa; y hasta el Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), en carta a la Asamblea Legislativa del 16 de agosto, desde San José, Costa Rica, planteó su inconformidad, denunciando que tales reformas “riñen con los stándares internacionales de Derechos Humanos”. Pero, nada. El que manda, manda… y sólo queda esperar que, como medida política, siga una cacería de brujas, porque derecho y motivos para protestar sobrarán, y quienes protesten, también. Malos augurios…

Censura, autocensura y pseudoperiodismo.

En diciembre de 1986, durante la Primera Conferencia Latinoamericana de Periodistas y Cuarto Congreso Latinoamericano de Prensa, realizados en Caracas, Venezuela, los participantes, periodistas todos venidos de países latinoamericanos, discutimos temas específicos relacionados con la censura, la autocensura y el pseudo periodismo.

Interesantes todas, las ponencias y la relación de la misión/visión de cada país evidenciaron similitud en los diversos aspectos negativos: cierre arbitrario de las fuentes informativas; prepotencia y violación a la libertad de expresión por parte de funcionarios; bajos salarios; y problemas de censura, autocensura y pseudo periodismo, entre otros. Sin embargo, también destacaron los aspectos positivos: profesionalismo y capacitación, intentos de unidad gremial, y sobre todo los evidentes signos de modernización y actualización técnicas. Como resultante de todos los congresos, la declaración final de entonces, suscrita por todos los participantes, señaló el compromiso de buscar, individual y colectivamente, la superación del ejercicio periodístico latinoamericano: unidad gremial, estabilidad laboral, solidaridad profesional y capacitación integral.

Han pasado más de 20 años y aquellas buenas intenciones e intentos reivindicativos del periodismo latinoamericano, siguen en pie. En el caso particular de El Salvador, si bien son evidentes los procesos de modernización y avances técnicos, así como elevados índices de profesionalismo, las fallas que en aquella ocasión analizamos en Caracas, y que se han denunciado también en distintos tiempos y lugares, siguen como estáticas y, algunas veces, hasta pareciera que sufren retrocesos. Persiste el sesgo informativo y de la opinión a favor de grupos o sistemas económicos y de poder, mientras, con las apreciables excepciones de toda regla, los periodistas se suman a ello, con peligro de traspasar el lindero exacto del auténtico servicio. Con el agravante ahora para los que promueven esas fallas, que es la sociedad civil, otrora indiferente o desinformada, la que está exigiendo, aunque sin lograrlo todavía, el ejercicio capaz y honesto del periodismo, con veracidad y oportunidad. La población, más allá del sólo respeto a la libertad de expresión: (Art. 6 Cn. : “Toda persona puede expresar y difundir libremente sus pensamientos siempre que no subvierta el orden público, ni lesione la moral, el honor, ni la vida privada de los demás…”), exige el Derecho a la Información: derecho que irrestrictamente faculta a la sociedad a estar debida y oportunamente informada. Un alcance que va mucho más allá del trabajo periodístico. Con su vigencia no habría más “documentos privados” o “en reserva” de los funcionarios, para evitar que la ciudadanía les demande el conocimiento exacto de su ser y quehacer.

Censura, autocensura y pseudo periodismo

En El Salvador persiste la censura o “examen de noticias y escritos hecho por el censor” (censor: “el que, en función gubernativa, examina los escritos derivados de la publicidad e interviene las comunicaciones”); es decir, la intervención oficial para permitir o no una publicación, en cualquier medio de comunicación social. La censura se da de manera encubierta o abierta, según sean el tipo de exigencia del censor y el nivel de riesgo para el periodista: desde la simple amonestación o advertencia privada hasta la posibilidad de un daño mayor, como intervención o cierre del medio y, en el peor de los casos, riesgo de daño personal al comunicador. Las acciones más visibles o abiertas contra los medios se evidencian en: cierre de las fuentes, negación de publicidad, y otras amenazas económicas o demandas jurídicas que los desgastan públicamente. Esta es la manera más frecuente de los gobiernos impopulares de América Latina de amedrentar u obligar a algo a medios y periodistas; y, en el peor de los casos, se presta también para enajenar conciencias, mediante la compra venta de informaciones/opiniones. Y, con toda seguridad, El Salvador no es la excepción. También persiste, como variante de la censura, la autocensura: el medio o el comunicador deciden no publicar tal información/opinión, aunque sea de alto interés general, para evitarse riesgos peores que les afecten en lo personal, económico y político. Es la actitud más frecuente, concatenada, por similitud de acciones, con la censura.

En ese orden también, se da el pseudo periodismo, tan en boga desde siempre por estas y otras latitudes. Cuando falta regulación o hay vacíos legales para controlar el ejercicio periodístico, éste se vuelve más vulnerable. Cualquiera se dice periodista. Basta un nivel educativo aceptable, alguna práctica y aspiraciones en este campo, y ya está. Y con identificaciones apócrifas o de dudosa procedencia, se vuelven “representantes” de este o aquel medio o miembros de tal o cual asociación periodística. Hace falta, como existen en otros países, un Colegio u otro ente regulador profesional para calificar y dar el aval para que los medios contraten a personas idóneas. Eso garantiza a los medios mismos y, especialmente, a la sociedad que ese profesional de las comunicaciones tiene capacidad, está autorizado y, además, es ético. Un empresario de las comunicaciones no debe, sólo por el simple hecho de ser empresario, autonombrarse periodista; tampoco debe hacerlo alguien sólo por “haber pasado mucho tiempo entre los medios”, o sólo por conocer y haber desempeñado tangencialmente alguna de las funciones de la vasta Ciencia de la Comunicación, o por no poseer el título académico correspondiente. Quizás pueda, pero no debe hacerlo. Y sin embargo ahí están. Y ahí seguirán. Otro aspecto: En épocas no lejanas, periodistas empíricos, con auténtica vocación y espíritu de servicio, ejercieron excelente periodismo; y no sólo eso, también fueron maestros sin título de muchas de las generaciones actuales, que ahora están obligadas a la profesionalización, habida cuenta de que ya existen universidades o centros de enseñanza superior especializados. De aquel periodismo empírico se nutre el actual; desde luego, con el mejoramiento integral que facilitan los avances técnico-científicos y, desde luego, la profesionalización.


Avances, estancamientos, retrocesos

Como en toda área del quehacer humano, el periodismo siempre mostrará siempre avances, estancamientos y retrocesos, sin que resulte fácil la tarea, como en las Matemáticas, de cuantificarlos exactamente. De los dos primeros hay evidencia, tal como se ha expresado, de logros muy notorios, tanto en recursos humanos como físicos, que reflejan pasos de vanguardia en el contexto centroamericano y hasta de Latinoamérica. Y resultaría injusto omitir que, por las expectativas que ofrece el escenario periodístico, hay prometedores indicios de seguir contribuyendo a su mejoramiento, en beneficio de la colectividad.

De los retrocesos, parecería contradictorio decir que existen. Y es que, en realidad, casi no los hay. Sin embargo, por principio y equidad, hay que referirse a uno en especial, si es que interesa que la población otorgue o devuelva a los medios y periodistas la credibilidad que, en algunos casos, se ha perdido o se está perdiendo. Caso concreto: los periodistas que antes lucían con orgullo la distinción de “enviados especiales”, ahora lo pierden al convertirse en “invitados especiales”. Desde hace unos dos o tres períodos presidenciales, las comitivas oficiales al exterior se ven enriquecidas con periodistas de “los principales medios”. Sí, “invitados del señor presidente” a todas sus giras internacionales (ya son conocidos los medios y periodistas enlistados); y así, ¿qué periodista puede, con propiedad, informar a su regreso “lo bueno, lo malo y lo feo” de la gira? ¿Quién por lealtad al que invita y le hace parte de su comitiva va a venir a contarnos lo que “no se debe”? ¿Acaso, no es cierto que, por simple imagen, no resulta nada grato ver las comitivas de periodistas y funcionarios en amistoso convivio (la amistad no es mala, pero fuera del Periodismo), durante el viaje y la estadía? ¿No hace suponer que todos son parte de la comitiva como invitados? Las recientes giras presidenciales dan fe a estas observaciones mías (observaciones ciudadanas y profesionales, no políticas): todos los medios “de aquí” hacen despliegue de lo exitoso de las giras presidenciales y de funcionarios. Sin embargo, sin negarles algún logro y aparte también de los gastos exorbitantes contra los fondos públicos, los encuentros o visitas no tienen “ni la más mínima acogida por parte de los medios de cada país visitado” (frases de un periodista salvadoreño desde Washington). Entonces, de cuál realidad/credibilidad estamos hablando…? Pero, esta práctica, a todas luces impropia e inconveniente para el feliz desarrollo del periodismo, su veracidad y credibilidad, de seguro continuará, mientras el pueblo no demande más respeto a su dignidad y a su inteligencia.

Signos de crisis: antiperiodismo y controversia Fiscalía-Corte de Cuentas

Es imposible negar la existencia de una seria crisis en el país, cuando son frecuentes las contradicciones/desatinos en las más altas esferas oficiales: “Se pelean Contreras y el Fiscal” (gran titular EDdeH, julio 17); “Ley Antiterrorista es totalmente desproporcionada: Jueza de Paz” y “Avila satisfecho que capturados en Suchitoto siguen presos” (Co Latino, Julio 18); “Cámara avala aplicar ley terrorismo en caso Suchitoto”, “Capturas son ilegales, dice PDDH {Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos}” y “Safie: Ejecutivo no debe opinar en estos casos” (LPG, julio 20)… y así, casi a diario. “La democracia funciona”, dicen algunos sin sustentación democrática. Falso. Y sólo la verdad y transparencia oficiales impedirán que la crisis sea creciente.

Ajenas a toda motivación partidaria, estas son Variaciones sobre el tema acontecer nacional:

1. ¿CUAL DIA DEL PERIODISTA? ¡Vaya reconocimiento a los periodistas salvadoreños en su Día, 31 de Julio, con la prisión de Haydée Chicas por cumplir su misión! Después de casi 3 semanas de encierro y gracias a la presión nacional/internacional, la periodista fue declarada inocente por la jueza y liberada. Pero, nunca borrada esta afrenta al periodismo libre. Como es sabido, Haydée fue capturada por “acciones terroristas” en Suhitoto, el 2 de julio, mientras cubría un evento para CRIPDES). La cacareada libertad de expresión que enarbolan quienes menos la ejercitan, es signo contradictorio sólo para su beneficio. Hace falta mucho para que algunos medios y periodistas vean en esta labor un servicio y no una fácil manera de allegar jugosos ingresos. Para estos, claro, la labor de Haydée y de tantos otros no vale. Para Haydée no hubo SIP, ni ASDER, ni AIR… ¡por ella nadie puso el grito en el cielo como en el caso de RCTV, de Venezuela! Bien, por el derecho a condenar, quien quiera hacerlo, a Venezuela; pero, por principios y por dignidad profesional la equidad se impone. Si no, todo será incoherencia personal, política y profesional; sobre todo, cuando nos definimos como comunicadores sociales. Y preocupante también la noticia: “Haydée afirmó que fue un colega {otro periodista} de la Telecorporación {TCS} quien la señaló frente a los policías…” (Co Latino, julio 17). Esto es grave y peligroso. Nada profesional. Se debe anteponer el servicio a la comunidad a cualquier otro interés. Servir y no servilismo. Y precisamente ahora más que nunca, en el Día del Periodista Salvadoreño, es imperativo luchar por la verdadera libertad de expresión, mediante el ejercicio de un periodismo honesto, consecuente con el poder de la palabra y no bajo la palabra del poder…

2. FISCALIA & C de C . Tanto gasto inútil en publicidad (campo pagado en principales periódicos, julio 16) de la Corte de Cuentas contra la Fiscalía General de la República, además del palabrerío en acusaciones mutuas, para venir al final de cuentas, después del respectivo “jalón de aire”, a convenir en que “aquí no ha pasado nada”. Pero, ¿cómo no?. Después de que el Fiscal dijera públicamente que: “… nadie señala hacia la Corte de Cuentas que es un foco de mala administración… no profundiza donde debiera… lo que se necesita es que se modernice… y que alguien los llegue a auditar a ellos porque ahí realmente nadie sabe lo que pasa…”, el presidente de la CdeC, Hernán Contreras, en costoso roba página contra atacó señalando que la afirmación del Fiscal: “Es verdaderamente pueril y reflejo de una manifiesta inmadurez… y un nefasto antecedente en la vida institucional del país…” (entre otros fuertes señalamientos). Este grave contrapunto entre dos funcionarios, cuyos partidos (PCN y ARENA) en anti popular alianza generan los votos “vitalicios” para ambos cargos, debe ser aclarado por respeto a la sociedad; y sus respectivos partidos, deben reconocer o rechazar las acusaciones mutuas, aunque para el pueblo ya estén “debidamente confirmadas”. Cada uno ha dicho verdades contra el otro. ¿Qué falta? Por transparencia y realidad profesional, ¿procederá de oficio el Tribunal de Etica Gubernamental? o ¿todo será para más de lo mismo…?

3. MISCELANEA PUNTUAL.
A). MAS CONTRA CORTE DE CUENTAS. “El Coordinador de la Comisión Nacional para la Seguridad Ciudadana y la Paz Social, Mauricio Loucel, criticó ayer que la Corte de Cuentas sea “feudo” de un partido político {PCN}, pues considera que ello es dañino para el país” (LPG, julio 18). Y para toda la población (menos ARENA-PCN-PDC), el Rector de la UTEC tiene absoluta razón. La cuestión es ¿quién hará algo? y ¿hasta cuándo?.
B). ¿INEFICACIA?. Con la Ley de Etica actual no se podrá erradicar la corrupción, asegura Lizette Kury de Mendoza, Presidenta del Tribunal de Etica Gubernamental” (LPG, Enfoques, julio 15). ¿Y entonces? ¿Cuál esperanza de la población? ¿Será que, por eso, los primeros “enjuiciados” parece que han quedado más “solventes” que antes ante la sociedad? A saber…

En el 38 aniversario de la guerra El Salvador-Honduras.

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Periodista Renán Alcides Orellana, en entrevista con Guardias Nacionales Salvadoreños que permanecieron como prisioneros de Guerra en Honduras. Muestran señales de flagelación y cansancio por los malos tratos recibidos. Cuartel EL ZAPOTE, S.S. Agosto 14/69.

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